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Luego del casi 40-40, ¿qué sigue para Acuña?

@mlbbowman
3 de enero de 2020

ATLANTA -- Resistiendo la tentación de pronosticar que Ronald Acuña Jr. va a coquetear con una temporada 50-50 en el 2020, vamos a predecir simplemente que se convertirá en apenas el quinto jugador en la historia de Grandes Ligas que conecta 40 jonrones y se roba 40 bases en una

ATLANTA -- Resistiendo la tentación de pronosticar que Ronald Acuña Jr. va a coquetear con una temporada 50-50 en el 2020, vamos a predecir simplemente que se convertirá en apenas el quinto jugador en la historia de Grandes Ligas que conecta 40 jonrones y se roba 40 bases en una misma campaña.

¿Podría el venezolano tener una de las mejores temporadas en la historia y quedarse corto del 40-40? Sin duda. Pero éste es el momento de hacer pronósticos audaces. Juzgando por lo que hizo Acuña el año pasado, no es tan descabellado pensar que el jardinero de los Bravos puede integrarse a ese club exclusivo.

Acuña conectó 41 jonrones y se robó 37 bases en su primera temporada completa de Grandes Ligas en el 2019, y tuvo apenas una estafada en sus últimos nueve partidos antes de perderse los últimos cuatro juegos de los Bravos por una dolencia en la cadera izquierda.

Aunque se quedó corto del 40-40, Acuña se convirtió en uno de apenas cinco jugadores que han empalmado 40 bambinazos y se han robado 37 bases en una campaña. El único otro miembro de ese quinteto que se quedó corto de una temporada 40-40 fue Barry Bonds, quien a sus 32 años tuvo 40 vuelacercas y 37 estafadas en 1997. Bonds se había convertido en el segundo integrante del club 40-40 la temporada anterior, en la que sacudió 42 bambinazos y sumó 40 estafadas.

Alex Rodríguez tenía 22 años cuando disparó 42 jonrones y se robó 46 bases en 1998. El cubano José Canseco (42 cuadrangulares, 40 bases robadas) tenía 23 años en 1988 cuando se convirtió en el primer jugador de 40-40 en la historia. El dominicano Alfonso Soriano (46 vuelacercas, 41 robos), el último jugador en unirse al club exclusivo, tenía 30 años cuando logró la hazaña en el 2006.

Acuña, quien cumplió 22 años el 18 de diciembre, está en una etapa de su carrera en la que es lógico pensar que correrá lo suficiente para sumar 40 estafadas. Y definitivamente, es capaz de tener algunas temporadas más con 40 jonrones.

A continuación, un vistazo a varios factores a tomar en cuenta a la hora de debatir su Acuña ingresará al club 40-40 en el 2020:

Comparaciones de poder

Acuña es uno de siete jugadores que ha tenido dos temporadas de 25 jonrones o más con 21 años o menos. Sus 67 cuadrangulares representan la cuarta mayor cantidad para un jugador que aún no haya cumplido los 22 años. Los únicos otros que han llegado a dicho total a esa edad fueron Mel Ott (86 HR en 1,724 turnos al bate), Tony Conigliaro (84 en 1,483 turnos al bate), Eddie Mathews (72 en 1,107 turnos al bate) y Frank Robinson (67 en 1,183 turnos al bate).

Mathews y Robinson fueron los únicos integrantes de este grupo que tuvieron una temporada de 40 bambinazos o más después de cumplir 21 años. Matthews lo hizo tres veces y Robinson una.

Comparación con Trout

Mike Trout es el único otro jugador que se ha integrado al club 30-30 con 21 años o menos, por lo que también tiene lógica repasar lo que hizo el jardinero estelar de los Angelinos a principios de su carrera.

Trout, quien ha sido reconocido como el Jugador Más Valioso de la Liga Americana tres veces, conectó 30 vuelacercas y robó 49 bases en el 2012, cuando tenía 20 años. Al año siguiente, conectó menos jonrones (27) y finalizó con menos estafadas (33). Ha alcanzado las 30 bases robadas una sola vez en las últimas seis temporadas, en el 2016, cuando produjo 29 bambinazos y sumó 30 estafadas.

No obstante, Trout es el mejor jugador de Grandes Ligas ahora mismo, y Acuña tiene el potencial para arrebatarle esa distinción en los próximos años.

Bases robadas, una proyección impredecible

Acuña llegó a la pausa del Juego de Estrellas el año pasado con 37 intentos de robo. En sus siguientes 66 juegos, intentó robar 30 veces más. La velocidad es una de sus mejores herramientas, pero está por verse si el aumento en sus intentos de robo en la segunda mitad del 2019 fue algo atípico o un presagio de lo que viene.

¿Y qué tal las bolas?

Un estudio independiente que ordenó MLB con respecto al aumento en cuadrangulares llegó a la conclusión de que un 60% del incremento se podía atribuir a menos arrastre de costuras menos elevadas, lo cual produjo una distancia más larga. El otro 40% se debió a cambios en el plan de ataque de los bateadores.

Cuando Acuña fue criticado por no correr duro al conectar un sencillo al muro del bosque derecho en el Juego 1 de la Serie Divisional de la Liga Nacional, algunos fans lo defendieron, señalando que las bolas que se utilizaron en los playoffs eran distintas. Por lo tanto, al jardinero no se le debía culpar por no salir de la caja de bateo a toda velocidad al conectar lo que en la campaña regular hubiese sido un vuelacercas.

Bueno, dos innings después, Acuña sacudió un bambinazo de 455 pies, el quinto más largo desde que Statcast comenzó a llevar cuenta en el 2015. Por lo tanto, no parece que la bola deba ser considerada un variable importante en el caso de Acuña, cuyos cuadrangulares tuvieron una distancia promedio de 418 pies en el 2019. Los únicos jugadores (mínimo de 20 jonrones) con una distancia promedio más larga fueron Joey Gallo y Mike Trout, que quedaron empatados a 419 pies.

Los 26 jonrones que empalmó Acuña en el 2018 tuvieron una distancia promedio de 410 pies, por lo que no hay por qué temer que el poder del venezolano se vea afectado por cualquier modificación.

Mark Bowman ha estado a cargo de la cobertura de los Bravos para MLB.com desde el 2001.