Se caldearon los ánimos entre Mets y Filis

1 de mayo de 2021

Cuando llegaron al octavo inning de su derrota por 2-1 ante los Filis el viernes por la nonche, los Mets ya tenían motivos para estar frustrados, y ninguno tenía que ver con José Alvarado. Nueva York había anotado apenas dos carreras desde el domingo. No estaban bateando, y mucho menos con corredores en posición de anotar.

Estaban enojados.

Por lo tanto, cuando Alvarado ponchó a Dominic Smith con las carreras del empate y de la ventaja en posición de anotar para ponerle fin al octavo episodio, las frustraciones de desbordaron. Alvarado comenzó a gritarle a Smith, quien le devolvió los gritos. Ambos equipos salieron de las cuevas y del bullpen. Y aunque los umpires ayudaron a suavizar la situación antes de que pasara a mayores, los Mets se quedaron con un mal sabor en la boca, y no solamente porque han perdido tres juegos consecutivos.

“A mí no me importa que le gente celebre los ponches, celebre cosas en el terreno”, dijo Smith. “Nunca he sido ese tipo de jugador, pero no me molesta. Me encanta. ¿Pero que me haya señalado y me haya atacado, cosas así? Soy un hombre crecidito. Búscame si de verdad tienes un problema para resolverlo. Así es que yo lo veo. Esperó a que su equipo lo agarrara, pero estoy ahí. Que me busque en el túnel si quiere enfrentarse”.

Solamente el tiempo dos dirá si al incidente el incidente hace reaccionar a Smith y al resto de la ofensiva de los Mets. Fue muy revelador que, en el octavo inning de un partido de una carrera, el manager interino de los Filis, Rob Thomson, optara por poner la carrera de la ventaja en base, decisión que preparó la mesa para el enfrentamiento entre Alvarado y Smith, quien había conectado un sencillo productor en su turno anterior.

Smith y Alvarado ya se conocían bien. El 13 de abril en el Citi Field, Smith le había dado gritos a Alvarado desde la cueva cuando golpeó a Michael Conforto con un lanzamiento, y Smith volvió a dejarle saber su disgustado cuando el venezolano golpeó a Jeff McNeil para empezar el octavo inning el viernes. Alvarado obviamente se dio de cuenta, porque cuando ponchó a Smith con un sinker de 98 millas por hora, inmediatamente comenzó a celebrar y a hacerle gestos. Cuando Smith se percató, se volteó y le respondió.

Mientras jugadores de ambos equipos intervinieron, Alvarado siguió señalando a su cabeza y gritando. El venezolano no habló con la prensa después del partido.

“No hablo español, así que no puedo entender todo lo que dijo”, dijo Smith. “Estaba señalando a su cabeza, estaba señalando hacia mí, estaba señalando por el medio, diciendo cosas. Obviamente se molestó bastante porque que grité, tanto que le tiró alto y pegado a Conforto y luego le dio un bolazo a Conforto. … Como dijo su manager, si no puedes tirar strikes, no deberías estar en Grandes Ligas. Así que voy a proteger a mis muchachos. Está tirando a 100 [mph]. No está bien que le esté dando bolazos a los muchachos”.