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Con J.D. Martínez, más repuntes y desarrollo de otros, el ataque de Boston sería formidable

MLB.com

La espera por la firma de J.D. Martínez con los Medias Rojas terminó este lunes y como seguramente han escuchado decir a la gente durante todo el invierno, sumar al cañonero derecho era justo lo que necesitaba Boston.

La razón por la cual se ha estado diciendo eso es porque los Medias Rojas batearon la menor cantidad de jonrones en la Liga Americana durante la temporada pasada. Y Martínez, ya saben, pegó un montón de bambinazos. Fueron 45 en 489 visitas al plato, para ser exacto. En una campaña en la que se estaban pulverizando récords de cuadrangulares, los Patirrojos conectaron 40 jonrones menos en el 2017 de los que sacaron en el 2016. Eso no es lo que se quiere como equipo.

La espera por la firma de J.D. Martínez con los Medias Rojas terminó este lunes y como seguramente han escuchado decir a la gente durante todo el invierno, sumar al cañonero derecho era justo lo que necesitaba Boston.

La razón por la cual se ha estado diciendo eso es porque los Medias Rojas batearon la menor cantidad de jonrones en la Liga Americana durante la temporada pasada. Y Martínez, ya saben, pegó un montón de bambinazos. Fueron 45 en 489 visitas al plato, para ser exacto. En una campaña en la que se estaban pulverizando récords de cuadrangulares, los Patirrojos conectaron 40 jonrones menos en el 2017 de los que sacaron en el 2016. Eso no es lo que se quiere como equipo.

Boston no contó con un solo bateador de 25 jonrones, apenas uno de tres conjuntos a los que les pasó eso. Los otros dos, Filadelfia y San Francisco, perdieron 96 y 98 juegos, respectivamente. Fue la primera vez en un cuarto de siglo que los Medias Rojas no contaron con un bateador que pegara 25 jonrones. No les sucedía desde 1992.

Basándonos en eso, es fácil pensar que la ofensiva de los Medias Rojas en el 2017 estuvo compuesta por un grupo poco efectivo. Sin embargo, eso no es cierto. De hecho, aunque contarán básicamente con los mismos jugadores, la toletería de Boston en el 2018 podría ser muy buena. De acuerdo con FanGraphs, los Medias Rojas de este año tienen una proyección para anotar la tercera mayor cantidad de carreras en Grandes Ligas.

Para darse cuenta de qué tan bueno sería ese tercer lugar, sólo basta darles un vistazo a los dos equipos que están por encima. Los Astros podrían tener una de las mejores alineaciones de la historia, y los Yankees bien podrían romper el récord de más bambinazos para una novena en una temporada. Y allí muy cerca de ellos, aparecen los Medias Rojas.

Si esto les suena como locura, pues no debe serlo, en gran parte porque el año pasado los Medias Rojas fueron un poco mejores de lo que solemos pensar. Aunque la sequía de poder fue real, la ofensiva fue lo suficientemente potente como para ganar la División Este de la Liga Americana y terminar 10mos en carreras anotadas entre los 30 equipos de las Mayores.

Obviamente, la adición de Martínez va a ayudar, pues estamos hablando de uno de los 10 mejores bateadores de Grandes Ligas en las últimas cuatro temporadas. De hecho, las proyecciones ya lo ubican como el mejor bateador de los Medias Rojas para este año. Pero por mucho que pueda aportar Martínez, esto en realidad no se trata de él. Se trata de las expectativas que tenemos sobre los bateadores jóvenes de Boston, jugadores que bien podrían mejorar, o simplemente retomar su nivel.

Empecemos con Xander Bogaerts, quien a primera vista parece haber tenido un decepcionante 2017, comparado con los dos años anteriores. O Mookie Betts, quien también tuvo un año malo para sus estándares. Sin embargo, la realidad es que ambos fueron golpeados duro por las lesiones, Bogaerts en una muñeca y Betts en un pulgar. Ambos aseguran estar totalmente recuperados.

Si creemos que están saludables, será normal pensar que van a tener temporadas similares a las que ya tuvieron en el pasado.

Por otro lado, hay mucho potencial en lo que pareciese será un cambio de plan colectivo de ataque en el home, dado que los Medias Rojas tienen nuevo manager con el puertorriqueño Alex Cora y un nuevo coach de bateo con Tim Hyers.

Los bateadores de Boston fueron excesivamente pacientes en el 2017, quizás para su propio mal. Sólo entre ellos dos, Betts (642) y Bogaerts (585) vieron pasar más de 1,200 pitcheos en la zona de strike sin hacer swing, convirtiéndose así en dos de los seis jugadores que dejaron pasar más strikes.

La paciencia y la disciplina en el plato son importantes, pero también lo es reconocer un buen lanzamiento para batear y triturarlo. Cora dejó eso bien claro cuando llegó a Boston durante el otoño.

"Pienso que la clave para la ofensiva es tener un plan consistente, buscar pitcheos con los que puedas hacer daño", dijo Cora en su primera rueda de prensa como capataz de Boston. "Primer pitcheo, o un lanzamiento en 2-0. Muchas veces el primer lanzamiento bueno que ves será el único con el que podrás hacer daño, así que vamos a tener a los muchachos listos para pegarle fuerte a la bola temprano en la cuenta".

Cora habló específicamente de Betts y Bogaerts. "Estos dos muchachos van a mejorar. Vamos a hablarles de la importancia de ser agresivos", dijo.

Además, Boston tendrá el beneficio de una temporada completa de la joven sensación dominicana Rafael Devers, quien tuvo un estreno impactante (.284/.338/.482). El año pasado, fue 236 veces al plato mientras defendía la tercera base, mientras otras 308 visitas al plato de antesalistias fueron para el trío conformado por Deven Marrero, el venezolano Pablo Sandoval y Josh Rutledge.

Es realista pensar en el progreso de Andrew Bentintendi, de apenas 23 años y quien en su primera campaña fue básicamente un bateador promedio (.271/.352/.424). También se puede pensar que el receptor puertorriqueño Christian Vázquez seguirá creciendo como bateador, o que el dominicano Hanley Ramírez podría parecerse más a lo que fue en el 2016 (.286/.361/.505) que a su decepcionante versión del 2017 (.242/.320/.429, 93). También se puede confiar en que Jackey Bradley Jr. juegue más como el muy buen pelotero que vimos en la primera mitad del año pasado (.280/.363/.490) y no tanto como el de la segunda parte de la temporada (.204/.277/.302).

En el béisbol no hay garantías, pero eso aplica para cualquier equipo. Lo que sabemos es que Martínez es un toletero estelar, y que los Medias Rojas no están empezando de un punto tan bajo como el que sugiere su total de jonrones en el 2017. Este es un lineup joven y talentoso al que las lesiones afectaron el año pasado. En salud, con un nuevo plan de ataque y un nuevo integrante, la de Boston podría ser más que una buena alineación. Podría ser una de las mejores de Grandes Ligas.