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Noticias de Las Grandes Ligas

El éxito de los Mets dependería de la salud de sus abridores

Associated Press

La valoración del nuevo manager de los Mets de Nueva York sobre su equipo fue sin ambigüedades.

"La gerencia consiguió los jugadores. El grupo de coaches es el mejor en las Grandes Ligas", afirmó Mickey Callaway. "Si no hacemos algo especial con este grupo, la culpa recaerá en los líderes. Eso recaerá en mí".

La valoración del nuevo manager de los Mets de Nueva York sobre su equipo fue sin ambigüedades.

"La gerencia consiguió los jugadores. El grupo de coaches es el mejor en las Grandes Ligas", afirmó Mickey Callaway. "Si no hacemos algo especial con este grupo, la culpa recaerá en los líderes. Eso recaerá en mí".

Sección especial: Previos, equipo por equipo

Callaway llega procedente de Cleveland, donde el año pasado completó un ciclo de cinco años como coach de lanzadores de los Indios, ganándose una fama de gurú en su especialidad.

Dentro de una organización considerada como una de las más comprometidas en el análisis estadístico, Callaway estuvo al frente de un destacado conjunto de abridores y cerradores, como Corey Kluber y Andrew Miller, fundamentales al alcanzar la Serie Mundial de 2016 y luego una temporada de 102 victorias el año pasado.

¿Por qué es tan importante lo que hizo Callaway en su anterior función?

Simple, el oxígeno de los Mets son sus lanzadores, sobre todo con los que conforman su rotación abridora. Para marcar la diferencia, no obstante, los abridores deberán evitar las lesiones que les quitaron peso en los últimos años.

LA ROTACIÓN DE ENSUEÑO

Hace tres años, Matt Harvey, Jacob deGrom, Noah Syndergaard y el cerrador Jeurys Familia cargaron a Nueva York a la Serie Mundial de 2015 y pudieron clasificarse a la siguiente postemporada, pese a una serie de lesiones.

En ambos años, los Mets lograron figurar dentro de los cuatro mejores equipos de las mayores en efectividad. Pero cuando Syndergaard sufrió el desgarro de un músculo lateral al final del primer mes en una salida en Washington, la guillotina no tuvo piedad. La efectividad global se disparó a 5.01, la 28va peor.

Además, Familia se perdió casi toda la temporada tras operarse el hombro por un coágulo arterial en mayo. Sin el dominicano, la efectividad de los relevistas fue la peor de la Liga Nacional con 4.82 y malograron un tercio de sus oportunidades de salvados.

El saldo final, luego de traspasar a varios veteranos a mitad de año, fue de 92 derrotas y quedaron a 27 juegos de los Nacionales, campeones de la División Este.

"Nuestra temporada dependerá de la salud de nuestros lanzadores", señaló el gerente general Sandy Alderson el mes pasado. "Si tenemos una temporada razonable en ese sentido, en particular con nuestros abridores, yo creo que nos irá bastante bien".

El año pasado, los Mets recurrieron a 12 abridores distintos, por encima de la cifra promedio en las mayores. DeGrom (con una efectividad de 3.53 en 201 innings) fue el único integrante de la rotación que lanzó de principio a fin.

Bajo la tutela de Callaway y el nuevo coach de lanzadores Dave Eiland, la ambición es recuperar la aureola que atemorizaba a la competencia con el grupo conformado por Harvey, deGrom, Syndergaard, Steven Matz y Zach Wheeler.

Salvo Syndergaard, todos se han sometido a cirugías reconstructivas del codo en su carrera. Nunca han podido reunirlos al unísono para un turno. Y este puede ser el último año en que podrían hacerlo, dado que Harvey será agente libre al cabo de la temporada.

"Me ha tocado trabajar con lanzadores talentosos y este es el mejor grupo de brazos y calidad que he visto, de arriba a abajo", resaltó Callawy. "Es increíble. Cleveland fue el equipo que tiene la misma clase que tenemos, lanzadores sin egos y que solo quieren ganar juegos".

CÉSPEDES Y EL YOGA

Las lesiones también se ensañaron con su ofensiva.

Con un largo historial de problemas musculares en sus piernas, Yoenis Céspedes solo pudo disputar 81 partidos debido a tirones en ambas extremidades. Cuando pudo jugar, el jardinero izquierdo bateó para .292 con 17 jonrones.

Mantener sano al jugador más caro del roster -- con un salario de 29 millones este año-- es imperativo. Con el deseo de repetir su campaña de 2015, cuando actuó en 159 juegos, el toletero cubano decidió cambiar su rutina de preparación física, restándole énfasis al trabajo con pesas, para poder tener más flexibilidad. Sus nuevos métodos son correr, ejercicios de estiramientos y sesiones de yoga.

Una de las escasas notas positivas de 2017 fue la campaña del jardinero Michael Conforto, llevándole a su primer Juego de Estrellas. Pero tampoco pudo escaparse a un percance físico cuando a fines de agosto se dislocó el hombro izquierdo y su debut en la nueva temporada en el jardín central deberá esperar hasta mayo.

FICHAJES

La gerencia aprovechó un mercado de agentes libres con precios deprimidos para reforzar varias posiciones.

Todd Frazier fue adquirido con un contrato de dos años para cubrir la tercera base, una posición que estaba a la deriva tras la lesión del capitán David Wright. Con Frazier a bordo, el venezolano Asdrúbal Cabrera pasó a segunda base.

Luego de enviarlo a Cleveland en agosto, recuperaron a Jay Bruce con un pacto de tres años para cubrir el jardín derecho y posiblemente en la inicial. Con 35 años y una dolencia en la espalda que le arruinó la pasada campaña con los Dodgers, el mexicano Adrián González trata de reflotar su carrera en Nueva York al final de su contrato de 154 millones por siete temporadas.

Un elemento alentador será contar desde el principio con el dinámico torpedero dominicano Amed Rosario para apuntalar la defensa en el cuadro interior, pero igual quedan dudas por la falta de un auténtico primer bate y de un titular definido en la receptoría.