Fuertes reacciones tras bolazo que le propinó José Ureña a Ronald Acuña Jr.

16 de agosto de 2018

ATLANTA - Casi tres horas después de los hechos, el manager de los Bravos, Brian Snitker, aún estaba bien enojado y el dirigente de los Marlins, Don Mattingly, se encontraba en la incómoda posición de opinar sobre la situación en la que su abridor, el dominicano José Ureña, le dio un bolazo al venezolano Ronald Acuña Jr. en una victoria de Atlanta sobre Miami el miércoles.

"Lo único que estaba haciendo era jugar", dijo Snitker acerca de Acuña. "No estaba haciendo nada para hacer quedar mal a nadie. Es un muchacho joven y talentoso. Es una lástima que haya pasado eso. ¿Qué pasaría si le dieran el pelotazo y se le fracturara el codo para terminar con su temporada? Con lo que estamos tratando de hacer aquí, no hay razón de eso. Este es un juego".

Todo luce indicar que Acuña evitó una lesión de mayores proporciones. Las radiografías demostraron que el codo izquierdo no sufrió fractura alguna, pese al impacto de una recta de 97.5 millas por hora de parte de Ureña-la mayor velocidad del dominicano con un primer pitcheo de todas las salidas de su carrera.

"Hablamos con José justo después del partido y, básicamente, él dijo que sabe que este muchacho venía bateando bien", expresó Mattingly. "Trataba de hacerle un pitcheo pegado. Ese era el propósito. Eso es exactamente lo que nos dijo.

Yo había hablado con él antes del juego y le dije, 'Este muchacho está dando buenos swings. Tenemos que hallar la manera de hacerle out, ¿verdad?'"

En un principio, Ureña no fue expulsado del juego. Pero después de una reunión entre los árbitros, el derecho sí fue enviado a las duchas.

"Trato de salir y llegar lejos en el juego", dijo Ureña. "Con el primer pitcheo uno da un bolazo. (Los umpires) sabían que era un error y me dejaron terminar de calentar. Pero esa gente se volvió loca y empezó a atacarme. No sé qué buscaban. Simplemente me eché para atrás y traté de seguir con mi plan".

Aun antes del incidente, había motivo para pensar que podía pasar algo. Acuña había dado ocho jonrones en sus ocho partidos anteriores y trataba de convertirse en el primer jugador de los Bravos en conectar cuadrangular en seis encuentros al hilo-una racha que sigue vigente, ya que el venezolano no agotó turno oficial alguno antes de abandonar el choque del miércoles. Sin embargo, su intento de dar vuelacercas como primer bate en su primer turno sí fue frustrado por Ureña, quien fue líder de Grandes Ligas en el 2017 con 14 pelotazos propinados y este año encabeza la Liga Nacional con 11.