Jugadores Más Valiosos HOY: Candidatos 

12 de noviembre de 2020

Esta temporada, el Jugador Más Valioso de la Liga Americana será un beisbolista que nunca ha ganado dicho premio. Mientras tanto, dos de los tres candidatos en la Liga Nacional estarán buscando su primer JMV, mientras que el otro (Mookie Betts) va por su primer JMV de L.N. después de ganarlo en la L.A. en el 2018.

A continuación, le damos un vistazo a cada uno de los finalistas antes de que los ganadores sean anunciados en MLB Network el jueves a las 6 p.m. ET:

Liga Americana

José Abreu, Medias Blancas

El cubano Abreu, de 33 años, es finalista al JMV por primera vez en su estelar carrera de siete años con los Medias Blancas. El primera base, que acordó la pasada temporada muerta por tres años y US$50 millones para quedarse en Chicago, lideró al Joven Circuito en carreras empujadas por segundo año corrido, con un total de 60 en 60 juegos. Además, fue segundo en las Mayores con 19 jonrones y cuarto en la L.A. con .317 de promedio de bateo.

Fue el único jugador de la Americana en terminar entre los cinco primeros en cuadrangulares, empujadas, average, hits (76, primero), slugging (.617, primero), extrabases (34, primero), bases alcanzadas (148, primero) y OPS (.987, quinto).

La defensa de Abreu también mejoró notablemente en primera base, aunque no fue finalista al Guante de Oro. Pero el valor de Abreu va mucho más allá de sus impresionantes números. Es el líder de un equipo de los Medias Blancas que clasificó a la postemporada por primera vez desde 2008, sirviendo como guía de un grupo de jugadores jóvenes como el dominicano Eloy Jiménez, los cubanos Yoán Moncada y Luis Robert, y el torpedero Tim Anderson.

Abreu estuvo todos los días en el lineup, empujando carreras claves y preparando la mesa para la victoria con actuaciones como su juego de tres cuadrangulares contra los Cachorros el 22 de agosto en Wrigley Field. También empujó 17 rayitas en un lapso de ocho juegos del 18 al 26 de agosto. Está esperando ahora añadir el trofeo de JMV a una repisa donde ya está, entre otros, la placa del Novato del Año de la L.A. en el 2014. -- Scott Merkin

DJ LeMahieu, Yankees

Durante la temporada 2019, los Yankees se refirieron a DJ LeMahieu como “La Máquina”, debido a su carácter siempre calmado y su tino para dar hits importantes con corredores en posición anotadora. Pero en la temporada 2020, LeMahieu llevó las cosas a otro nivel.

LeMahieu, el mejor pelotero de los Yankees las últimas dos temporadas, lideró a la Gran Carpa con .364 de promedio de bateo (de 195-71), ganando su segundo título de bateo. Junto a la corona de bateo de la Liga Nacional que ganó con los Rockies en el 2016, LeMahieu es el único pelotero desde al menos 1900 en ganar una corona de bateo en cada liga.

El veterano de 32 años encabezó a la L.A. en promedio de embasarse (.421), OPS (1.011) y OPS+ (177). También fue primero en la Americana en wRC+ (177) y wOBA (.429), además de terminar quinto con 2.5 de fWAR.

Tres veces ganador del Guante de Oro en segunda base, LeMahieu continuó siendo un excelso defensor, solidificando el infield de los Yankees mientras jugaba tres posiciones distintas. -- Bryan Hoch

José Ramírez, Indios

Un jugador de los Indios no gana el premio JMV de la L.A. desde que lo hiciera el tercera base Al Rosen en 1953, pero el dominicano Ramírez ya está acostumbrado a ser candidato. Esta es la tercera vez en la que Ramírez es finalista al premio en las últimas cuatro temporadas.

Ramírez tuvo el mejor año entre los bateadores de la Tribu, ligando para .292 más 993 de OPS, 17 jonrones, 46 carreras empujadas y 16 dobles en 58 juegos. No hizo mucho ruido en agosto por una lesión de pulgar, pero prácticamente cargó a los Indios en septiembre, mes en el que terminaron ganando nueve de sus últimos 11 juegos.

El pelotero de 28 años fue una máquina en las últimas dos semanas de la temporada 2020. En septiembre, bateó .366 con 1.294 de OPS y .841 de slugging, además de 10 vuelacercas, 24 remolcadas y nueve dobles. Ese remate le permitió a Ramírez terminar empatado con Freddie Freeman de los Bravos en fWAR (3.4) al finalizar la campaña.

Con sus 17 jonrones, Ramírez quedó empatado con Mike Trout y el dominicano Fernando Tatís Jr. en el cuarto puesto en MLB, mientras que sus 46 remolcadas lo dejaron igualado con Trout en el sexto puesto. -- Mandy Bell

Liga Nacional

Mookie Betts, Dodgers

Apenas se incorporó al equipo en los Entrenamientos Primaverales, se dirigió a sus compañeros y los retó a trabajar duró y jugar con la intensidad que al final los llevó al título de Serie Mundial. Kirk Gibson hizo hace 33 años lo que ahora logró Betts en el 2020.

Betts cuenta con cinco herramientas en el terreno, impactando de maneras inimaginables y haciendo mejores a los compañeros a su alrededor. Aunque varias estrellas tienen dificultades en adaptarse luego de un cambio y de un contrato importante, Betts de alguna manera logró superar las expectativas.  

¿Quién hace eso? 

Betts se ubicó entre los líderes de la Liga Nacional en hits (64, empatado en el 10mo), carreras anotadas (47, cuarto), bases robadas (10, empatado en el quinto) y cuadrangulares (16, empatado en el tercero). Se fue de 41-18 (.439) con corredores en posición de anotar; la tercera mejor marca en las Mayores, y demostró su potencial en las partes finales de los juegos, dejando promedios de .343/.370/.643 del séptimo inning en adelante. Lideró la liga en bWAR (Victorias por Encima del Reemplazo, por sus siglas en inglés, calculado por Baseball-Reference) con 3.4. 

El JMV de la Liga Americana del 2018 tuvo promedios de .302/.383/.570 como primer bate. Cuando estuvo como primero en el orden, los Dodgers tuvieron récord de 33-9, y 31-5 cuando Betts anotó al menos una carrera. El 13 de agosto dio tres cuadrangulares ante los Padres, uniéndose al Salón de la Fama, Johnny Mize y al dominicano Sammy Sosa como los únicos jugadores en la historia de las Mayores con seis juegos de tres bambinazos.

Defensivamente, Betts estuvo espectacular, haciendo lucir fácil las jugadas más complicadas, demostrando la potencia en su brazo cuando los contrarios lo retaban en las bases y cortando batazos que parecían extrabases. Terminó de segundo en la liga en Carreras Salvadas a la Defensiva. Pero tal vez su mejor virtud es el corrido de bases – no sólo al robar, sino con su instinto al correr ante los roletazos, jugadas de contacto y errores de los defensores. Si gana este año, Betts se convertiría en el segundo jugador en la historia en ganar el JMV en cada liga, junto a Frank Robinson. -- Ken Gurnick

Freddie Freeman, Bravos

Junto a su fWAR de 3.4 (igualado con el dominicano José Ramírez por el más alto en MLB), Freeman lideró la Liga Nacional con 51 carreras anotadas y fue el segundo mejor en promedio de bateo (.341), porcentaje de embasarse (.462), slugging (.640) y OPS (1.102). El único jugador en superarlo en esas cuatro categorías fue el quisqueyano Juan Soto, quien sólo tuvo 196 veces al bate (66 menos que Freeman). 

Con unos Bravos que ganaron su tercer título del Este de la Nacional en fila, Freeman fue nuevamente el líder, luego de perderse la mayor parte del campamento de verano, mientras se recuperaba del COVID-19.

El cuatro veces todoestrella tuvo algunos problemas en las primeras dos semanas de campaña antes de promediar .384 con 11 jonrones y un OPS de 1.220 --el mejor en las Mayores—entre el 9 de agosto hasta el final de temporada. 

Uno de los mejores movimientos hechos por el manager Brian Snitker en el transcurso de la temporada, fue mover a Freeman como segundo bate y poner al dominicano Marcell Ozuna como tercero en el orden. 

Freeman bateó .390 con un OPS de 1.202 en ese puesto. Su producción exaltó a Ozuna, quien bateó .375 con 1.182 de OPS como tercer bate. -- _Mark Bowman _

Manny Machado, Padres

Hace dos recesos de temporada, los Padres pagaron el precio de un JMV para adquirir a Machado en un pacto de 10 años. En su segunda campaña en San Diego, Machado alcanzó las expectativas. 

El dominicano Fernando Tatis Jr. puede que haya sido la cara de los Padres en el 2020, pero a lo largo de una campaña en la que regresaron a la postemporada por primera vez en 14 años, nadie fue más constante que Machado. Ninguno en los Padres mantuvo una excelencia con tanta constancia; tal vez nadie en el béisbol.

Machado tuvo promedios de .304/.370/.580, cifras que representan marcas personales en su carrera. Con sus 16 bambinazos terminó empatado en el tercer lugar en la Liga Nacional. Estuvo particularmente encendido a mediados de agosto, ganando dos veces seguidas el Jugador de la Semana, conectando un par de dramáticos grand slams, incluyendo uno de oro ate los Rangers.

En la superficie, los números ofensivos no se comparan a los de Freeman, pero su defensa lo coloca a ese nivel. Además de su bate, Machado defendió una excelente tercera base, con una particularidad. Los Padres utilizaron a Machado como jardinero derecho corto en las jugadas de formaciones especiales, y varias de sus mejores jugadas fueron en la parte derecha del terreno. (Eso incluye una de las impresionantes del año, en la que Machado hizo una increíble atrapada por encima del hombro, en la esquina del jardín derecho de Texas).

En un roster que rebosa de juventud y poca experiencia y a la vez genera mucha emoción, Machado fue una presencia constante. Su valor fue tan evidente en la columna de victorias como en sus números personales.

En resumen, Machado fue todo lo que esperaban los Padres cuando lo firmaron. -- AJ Cassavell