Miguel halla nuevas maneras de producir 

20 de julio de 2021

DETROIT – La última vez que el venezolano Miguel Cabrera empujó cinco carreras en un juego sin haber dado jonrón, le dio un doblete al abridor novato de los Reales, Luke Hockevar. Cabrera remolcó a su compatriota Carlos Guillén en tres ocasiones. Fue el 21 de julio del 2008, en medio de su primera temporada con los Tigres.

Cabrera ha hecho mucho desde entonces, pero sus partidos más productivos habían incluido al menos un cuadrangular. Considerando las distintas maneras que están hallando los Tigres para anotar carreras recientemente -- y vaya que lo hicieron el lunes en su triunfo por 14-0 sobre los Rangers en el Comerica Park – tal vez era justo que su experimentado cañonero hiciera lo mismo.

El batazo principal del venezolano fue un doblete barrebases por el jardín izquierdo en la quinta entrada. Cuando vio que el tiro fue hacia el plato, el venezolano arrancó hacia la antesala. El receptor Jonah Heim lo venció con el tiro, pero en la repetición demostró que Cabrera había esquivado el guante del defensor.

El recorrido de home a tercera fue medido en 13.42 segundos por Statcast, siendo lo más cerca que ha llegado el cañonero de 38 años a un triple desde que sumó uno por última vez en el 2016.

En la aplastante victoria de los Tigres, la conexión de Cabrera fue la más importante de la noche.

“Su doble/triple fue un gran swing ante uno de los mejores lanzadores en la Liga Americana (Kyle Gibson)”, dijo el manager de Detroit, A.J. Hinch. “En cualquier momento en el que puedas producir un par de carreras ante un lanzador como Gibson, te dará tranquilidad y confianza de estar en control del juego”.

Cabrera regresó al plato en la sexta entrada con las bases llenas. Esta vez, un sencillo que conectó hacia la parte izquierda del terreno produjo dos rayitas.

El venezolano no ha dado jonrón desde el 30 de junio en Cleveland y no lo ha hecho en el Comerica Park desde el cuadrangular que conectó en medio de la nieve en el Día Inaugural del 1ro de abril. Su camino hacia los 500 bambinazos se ha retrasado un poco, pero ha encontrado la manera de producir de otra forma. Batea .303 (de 132-40) desde el 1ro de junio con 22 impulsadas, pese a sólo sumar tres vuelacercas y nueve extrabases desde entonces.

El futuro miembro del Salón de la Fama lleva promedio de .292 (de 72-21) en el año con hombres en posición de anotar, empujando 31 carreras con apenas cuatro extrabases. Tiene de 12-7 con 16 empujadas con las bases llenas. La edad le ha quitado la explosividad a su cuerpo, pero su mente le ha permitido mantenerse productivo en las situaciones de apremio.

Esos pequeños imparables han incrementado sus oportunidades de ingresar al prestigioso club de los 3,000 hits este año. Es ahora el 38vo en la lista histórica con 2,931, tras empatar y superar al inmortal Rogers Hornsby y a Jake Beckley en la misma jornada. Su próximo indiscutible lo empatará con otro miembro del Salón de la Fama, Willie Keeler.

“Son momentos importantes para Miggy y para nuestra organización, nuestro grupo de seguidores”, señaló Hinch. “Le ha dado tanto a esta franquicia y ahora nos lo recuerda mientras deja en el camino a nombres tan importantes. Miggy está en esa élite”.