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Balance positivo hasta ahora

Ha sido un éxito el "experimento" Ventura/Matheny
MLB.com
No hace mucho, el camino para convertirse en mánager de Grandes Ligas estaba marcado. Tenías que ir primero a ligas menores, preferiblemente por varios años. Había que comenzar desde abajo y recibías puntos adicionales si dirigías en la pelota invernal o en la Liga Otoñal de Arizona.

Había excepciones, pero ésa era la norma.

Pero de pronto, el proceso evolucionó. Joe Girardi fue nombrado el Mánager del Año con los Marlins en el 2006 y ganó la Serie Mundial con los Yankees tres años después de eso. Kirk Gibson capturó el Oeste de la L.N. con los D-backs en el 2011. Ninguno de los dos había dirigido ni en Grandes Ligas ni en ligas menores, aunque sí tenían algo de experiencia como coaches en la Gran Carpa.

Durante la temporada baja, los Medias Blancas y Cardenales les dieron a los escépticos mucho de qué hablar. Robin Ventura tomó las riendas en el Sur de Chicago; Mike Matheny heredó a los campeones reinantes en San Luis. Ninguno de los dos había sido coach ni mánager en otra parte. De hecho, habían estado involucrados en el béisbol sólo marginalmente desde que se retiraron como jugadores.

¿Y qué creen? Ha transcurrido más de un tercio de la temporada y Ventura tiene a los Medias Blancas en el primer lugar de la Central en la Liga Americana y los Cardenales de Matheny están en plena pelea en la Central de la L.N.

"Ha impresionado a todas las personas que cuestionaron su selección o que dijeron que no era posible dirigir sin experiencia previa y despejó esas dudas muy rápido", dijo el gerente general de los Medias Blancas, Kenny Williams, acerca de Ventura.

El gerente general de los Cardenales, John Mozeliak, dijo que no se ha notado la transición del futuro Salón de la Fama Tony La Russa a Matheny.

Un motivo por el cual los equipos parecen estar más dispuestos a arriesgarse a contratar candidatos con menos experiencia es que la percepción del puesto ha cambiado. Saber cuándo ordenar un bateo y corrido o un robo de base o jugar con el cuadro adentro - hasta el arte de crear un lineup - es considerado menos importante que poder unir a los jugadores. Es más cuestión de manejar a las personas que los detalles del juego; es más importante el ser un buen líder e inspirar respeto.

En ese sentido, con el beneficio de la retrospectiva, Ventura y Matheny fueron las selecciones perfectas para sus respectivos clubes. Ambos tenían vínculos fuertes a sus organizaciones y se les conocía como jugadores a quienes sus compañeros escuchaban. Ambos, por casualidad o no, tienen actitudes más calmadas que sus predecesores -- el intenso La Russa y el voluble venezolano Ozzie Guillén - aunque detrás de su sencillez exterior hay una determinación de hierro. Y ambos reconocen que aún están aprendiendo.

Por su parte, Matheny no pudo destacar algo específico que lo haya sorprendido.

"No tienes suficiente tiempo ni mina en el lápiz", dijo. "Hay algo nuevo todos los días. ¿Que si ha sido un ajuste? Es un ajuste para todos. Siempre vas a estar aprendiendo algo nuevo".

Ventura ha pasado por el mismo proceso.

"Estaba consciente de la magnitud de esto, pero en verdad no te das de cuenta hasta que lo haces", le dijo el piloto al Chicago Sun-Times. "No hay forma de saber qué te van a jalar desde todas las direcciones. Surgen cosas - cosas que uno no espera - y recae en cómo uno reacciona. Esa es la parte del puesto que no termina. Es algo constante, porque así es este trabajo.

"No tengo que ser el tipo más inteligente pero sí tengo que tener todo bajo control. La última palabra es mía. Tengo eso a mi favor, que es lo que necesito".

El relevista Matt Thornton agregó, "El hecho de que alguien sea amable no significa que sea débil. Ese es el caso de Robin".

Williams considera que hay una cualidad de Ventura que sale a relucir.

"Su firmeza", dijo Williams. "Obviamente no hay dudas acerca de su conocimiento del juego e instintos para el béisbol. Lo que era increíble de Robin como jugador era su firmeza a diario, dentro y fuera del terreno. Eso es lo que sigue siendo increíble de él como mánager. Estamos en junio y cualquiera diría que dirige desde hace mucho tiempo. Se ha visto cómodo en el puesto desde el primer día".

Matheny también ha mantenido la calma en momentos de presión. Cuando falló un doble robo que le puso fin a un rally, el capataz se mostró sereno al ser entrevistado después del juego.

"Simplemente diré que esa jugada no salió como la habíamos planeado", dijo.

El inicialista veterano Lance Berkman señala la carrera de 13 años de Matheny como jugador como el motivo por el cual su nuevo mánager ha hecho una buena impresión.

"La ventaja de tener a un tipo que jugó mucho a nivel de Grandes Ligas es que él entiende que una racha de cuatro derrotas es sólo un tropezón", dijo Berkman cuando los Cardenales se encontraban en un bache a principios de la temporada. "De por sí es una persona serena y, aunque hubiésemos tenido una mala racha más larga, no creo que se hubiera dejado llevar por el pánico".

Eso no significa que la falta de experiencia era un asunto que se pudiera ignorar. Ventura reconoció que le preocupaba que se pensara que él simplemente fuera una figura contratada sólo para recibir órdenes desde más arriba.

"Estaba inquieto por eso", le dijo Ventura al Sun-Times. "Creo que se hacía esa pregunta porque (la contratación) fue tan inusual. Le pregunté eso a Kenny. Quería estar seguro de que si iba a hacer el trabajo, lo iba a hacer. No quería hacerlo si otras personas iban a estar tomando todas las decisiones.

Cuando fue contratado, Matheny comentó durante su entrevista que ése era el tema que nadie quería tocar y dijo que los Cardenales le aseguraron que le estaban dando más valor al liderazgo y a los factores intangibles que a la experiencia.

No era inevitable que Ventura y Matheny fueran contratados. Tampoco estaba escrito que tuvieran éxito de inmediato.

Es sólo ahora que luce de esa manera.

No hace mucho, el camino para convertirse en mánager de Grandes Ligas estaba marcado. Tenías que ir primero a ligas menores, preferiblemente por varios años. Había que comenzar desde abajo y recibías puntos adicionales si dirigías en la pelota invernal o en la Liga Otoñal de Arizona.

Había excepciones, pero ésa era la norma.

Pero de pronto, el proceso evolucionó. Joe Girardi fue nombrado el Mánager del Año con los Marlins en el 2006 y ganó la Serie Mundial con los Yankees tres años después de eso. Kirk Gibson capturó el Oeste de la L.N. con los D-backs en el 2011. Ninguno de los dos había dirigido ni en Grandes Ligas ni en ligas menores, aunque sí tenían algo de experiencia como coaches en la Gran Carpa.

Durante la temporada baja, los Medias Blancas y Cardenales les dieron a los escépticos mucho de qué hablar. Robin Ventura tomó las riendas en el Sur de Chicago; Mike Matheny heredó a los campeones reinantes en San Luis. Ninguno de los dos había sido coach ni mánager en otra parte. De hecho, habían estado involucrados en el béisbol sólo marginalmente desde que se retiraron como jugadores.

¿Y qué creen? Ha transcurrido más de un tercio de la temporada y Ventura tiene a los Medias Blancas en el primer lugar de la Central en la Liga Americana y los Cardenales de Matheny están en plena pelea en la Central de la L.N.

"Ha impresionado a todas las personas que cuestionaron su selección o que dijeron que no era posible dirigir sin experiencia previa y despejó esas dudas muy rápido", dijo el gerente general de los Medias Blancas, Kenny Williams, acerca de Ventura.

El gerente general de los Cardenales, John Mozeliak, dijo que no se ha notado la transición del futuro Salón de la Fama Tony La Russa a Matheny.

Un motivo por el cual los equipos parecen estar más dispuestos a arriesgarse a contratar candidatos con menos experiencia es que la percepción del puesto ha cambiado. Saber cuándo ordenar un bateo y corrido o un robo de base o jugar con el cuadro adentro - hasta el arte de crear un lineup - es considerado menos importante que poder unir a los jugadores. Es más cuestión de manejar a las personas que los detalles del juego; es más importante el ser un buen líder e inspirar respeto.

En ese sentido, con el beneficio de la retrospectiva, Ventura y Matheny fueron las selecciones perfectas para sus respectivos clubes. Ambos tenían vínculos fuertes a sus organizaciones y se les conocía como jugadores a quienes sus compañeros escuchaban. Ambos, por casualidad o no, tienen actitudes más calmadas que sus predecesores -- el intenso La Russa y el voluble venezolano Ozzie Guillén - aunque detrás de su sencillez exterior hay una determinación de hierro. Y ambos reconocen que aún están aprendiendo.

Por su parte, Matheny no pudo destacar algo específico que lo haya sorprendido.

"No tienes suficiente tiempo ni mina en el lápiz", dijo. "Hay algo nuevo todos los días. ¿Que si ha sido un ajuste? Es un ajuste para todos. Siempre vas a estar aprendiendo algo nuevo".

Ventura ha pasado por el mismo proceso.

"Estaba consciente de la magnitud de esto, pero en verdad no te das de cuenta hasta que lo haces", le dijo el piloto al Chicago Sun-Times. "No hay forma de saber qué te van a jalar desde todas las direcciones. Surgen cosas - cosas que uno no espera - y recae en cómo uno reacciona. Esa es la parte del puesto que no termina. Es algo constante, porque así es este trabajo.

"No tengo que ser el tipo más inteligente pero sí tengo que tener todo bajo control. La última palabra es mía. Tengo eso a mi favor, que es lo que necesito".

El relevista Matt Thornton agregó, "El hecho de que alguien sea amable no significa que sea débil. Ese es el caso de Robin".

Williams considera que hay una cualidad de Ventura que sale a relucir.

"Su firmeza", dijo Williams. "Obviamente no hay dudas acerca de su conocimiento del juego e instintos para el béisbol. Lo que era increíble de Robin como jugador era su firmeza a diario, dentro y fuera del terreno. Eso es lo que sigue siendo increíble de él como mánager. Estamos en junio y cualquiera diría que dirige desde hace mucho tiempo. Se ha visto cómodo en el puesto desde el primer día".

Matheny también ha mantenido la calma en momentos de presión. Cuando falló un doble robo que le puso fin a un rally, el capataz se mostró sereno al ser entrevistado después del juego.

"Simplemente diré que esa jugada no salió como la habíamos planeado", dijo.

El inicialista veterano Lance Berkman señala la carrera de 13 años de Matheny como jugador como el motivo por el cual su nuevo mánager ha hecho una buena impresión.

"La ventaja de tener a un tipo que jugó mucho a nivel de Grandes Ligas es que él entiende que una racha de cuatro derrotas es sólo un tropezón", dijo Berkman cuando los Cardenales se encontraban en un bache a principios de la temporada. "De por sí es una persona serena y, aunque hubiésemos tenido una mala racha más larga, no creo que se hubiera dejado llevar por el pánico".

Eso no significa que la falta de experiencia era un asunto que se pudiera ignorar. Ventura reconoció que le preocupaba que se pensara que él simplemente fuera una figura contratada sólo para recibir órdenes desde más arriba.

"Estaba inquieto por eso", le dijo Ventura al Sun-Times. "Creo que se hacía esa pregunta porque (la contratación) fue tan inusual. Le pregunté eso a Kenny. Quería estar seguro de que si iba a hacer el trabajo, lo iba a hacer. No quería hacerlo si otras personas iban a estar tomando todas las decisiones.

Cuando fue contratado, Matheny comentó durante su entrevista que ése era el tema que nadie quería tocar y dijo que los Cardenales le aseguraron que le estaban dando más valor al liderazgo y a los factores intangibles que a la experiencia.

No era inevitable que Ventura y Matheny fueran contratados. Tampoco estaba escrito que tuvieran éxito de inmediato.

Es sólo ahora que luce de esa manera.

This story was not subject to the approval of Major League Baseball or its clubs.