¿Cambiar a Acuña Jr.? Los Bravos deben ignorar esa idea por estas tres razones

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ATLANTA -- Una pregunta popular que los aficionados de los Bravos han debatido en las últimas semanas es: “¿Debería Atlanta cambiar al venezolano Ronald Acuña Jr.?”. Pero la mejor interrogante parece ser: “¿Por qué cambiarían a Acuña en este momento?”.

Echemos un vistazo a las razones por las que los Bravos necesitan retener a Acuña:

1. Su contrato sigue siendo muy favorable

El resto del contrato de Acuña incluye dos opciones de US$17 millones, incluyendo una para la temporada del 2027 que ya ha sido ejercida. Su disponibilidad y producción han disminuido, ya que ha jugado las últimas dos temporadas con dos rodillas reparadas quirúrgicamente. Pero si está lo suficientemente sano como para jugar con consistencia, US$34 millones en estas próximas dos campañas probablemente serían una ganga.

El cubano Randy Arozarena y Seiya Suzuki son los mejores jardineros disponibles en el mercado de agentes libres de este año. Aunque su nivel de producción disminuyó en las últimas dos temporadas, Acuña igual tuvo un mejor promedio de bateo, porcentaje de embasarse, slugging, OPS y OPS ajustado (OPS+) que Arozarena y Suzuki en este lapso:

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Acuña también es tres años más joven que cualquiera de estos dos patrulleros. Por lo tanto, si fuera agente libre este año, hay muchas posibilidades de que sea considerado el mejor guardabosque disponible, al menos por los posibles pretendientes que confían en su capacidad para mantenerse sano constantemente.

Con sólo mirar lo que ha hecho Acuña cuando no ha estado en la lista de lesionados, es evidente que igual recibiría un gran contrato.

Cody Bellinger ingresó al mercado de agentes libres del año pasado como un ex Más Valioso que venía de un par de temporadas ligeramente por encima del promedio. Aun así, terminó con un contrato de cinco años y US$162.5 millones con los Yankees. Eso equivale a US$32.5 millones por temporada.

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Acuña disputó 95 juegos después de regresar de un desgarro en el ligamento anterior cruzado (ACL) izquierdo a los dos meses de iniciada la temporada del 2025. Dos distensiones en la corva izquierda lo limitaron a 107 encuentros en esta pasada campaña. Esto es algo a tener en cuenta, considerando que se sometió a cirugías mayores en las rodillas después de desgarrarse el ACL derecho en el 2021 y el ACL izquierdo en el 2024.

Aun así, incluso con su reciente historial médico, hay motivos para pensar que Acuña obtendría un valor anual promedio de más de US$30 millones si fuera agente libre este año.

¿Deberían otros equipos estar dispuestos a entregar un paquete significativo a cambio para beneficiarse de esta ganga? Podría ser tentador. Pero es difícil ver que el retorno sea lo suficientemente significativo como para compensar lo que los Bravos estarían perdiendo.

2. La necesidad de un bate de impacto derecho

¿Volverá Acuña a ser alguna vez el jugador que fue en el 2023, cuando se convirtió en el único ligamayorista en conectar 40 jonrones o más y estafarse 70 bases o más en una temporada? Es muy poco probable. De hecho, igualar ese tipo de campaña ya era poco probable antes de que sufriera su segunda lesión grave en la rodilla.

Pero incluso en sus “temporadas bajas”, sigue siendo bastante impresionante. Lució como él mismo tanto ofensiva como defensivamente mientras dejaba un OPS de .997 en sus últimos 26 juegos de temporada regular en el 2026. Terminó con 20 vuelacercas y 21 bases robadas. Esto estuvo más en línea con su OPS de .935 en el 2025.

Acuña fue uno de los 17 jugadores en registrar una temporada 20-20 este año. Jarren Durán de Boston (30) y Arozarena (31) fueron los únicos jugadores de mayor edad en lograrlo.

Incluso un Acuña mermado tiene el potencial de ser uno de los jugadores más productivos del béisbol.

Con los declives que Austin Riley y Sean Murphy han experimentado en las últimas campañas, una de las necesidades más evidentes de los Bravos es un bate derecho de impacto adicional. Entonces, ¿por qué exacerbar esa necesidad cambiando a Acuña, la presencia derecha más confiable de Atlanta?

3. Motivación mutua

Si los Bravos estuvieran en modo de reconstrucción, cambiar a Acuña podría tener algo de sentido. Pero este equipo entrará al 2027 con aspiraciones de hacer algo más que simplemente avanzar a la postemporada por novena vez en las últimas 10 campañas.

Al mismo tiempo, Acuña estará motivado para recuperar su lugar entre la élite del deporte y fortalecer aún más su mercado antes de convertirse en agente libre después de la temporada del 2028.

Aparentemente, sería prudente que los Bravos aprovecharan esta oportunidad para beneficiarse de un Acuña decidido y, con suerte, saludable durante los próximos dos años.

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