Schlittler, el nuevo as de los Yankees desarrollado “en casa”

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Érase una vez, los Yankees tuvieron a Ron Guidry, salido de su sistema de liga menor, un zurdo tan delgado como un signo de exclamación y conocido como el Rayo de Luisiana (Louisiana Lightning). En su mejor momento, Guidry fue el mejor lanzador abridor de poder formado en casa que jamás tuvieron los Yankees. Ganó 16 partidos en su temporada de novato, a la edad de 26 años. Y se convirtió en un fenómeno después de eso.

En su segunda campaña, en 1978, Guidry fue un punto de exclamación en todos los sentidos: Récord de 25-3, efectividad de 1.74 y... espera... nueve blanqueadas. Hizo 35 aperturas y ponchó a 248 bateadores en 273.2 entradas. Cuando Bob Lemon, su manager, necesitaba a un abridor para el partido de desempate por la División Este de la Liga Americana, aquel juego del jonrón de Bucky Dent en el Fenway Park, Guidry le dijo que tomaría la pelota. Ningún abridor de los Yankees tuvo un año tan bueno ni dominante en todos los aspectos como ése de 1978.

Ahora, todo este tiempo después, está Cam Schlittler, un lanzador derecho que sale del sistema de liga menor de los Yankees con ese tipo de brazo y una recta que parece mejorar a medida que avanza. Schlittler irrumpió en escena, realmente, durante la segunda mitad de la campaña pasada, un poco más joven a los 24 años que Guidry cuando llegó por primera vez al Yankee Stadium trayendo todo este material del montículo.

Guidry ganó un Premio Cy Young en su segunda temporada. Ahora mismo, viendo lo que estamos viendo de Schlittler -- récord de 4-1, efectividad de 1.51, 49 ponches en 41.2 entradas -- tiene alguna posibilidad de hacer lo mismo, si no esta campaña, pronto. Muy pronto.

Ha habido otros lanzadores jóvenes de bola rápida en los Yankees, por supuesto, desde Ron Guidry. Hubo un tiempo en que Joba Chamberlain parecía que iba a ser una estrella de rock, antes de desvanecerse. El dominicano Luis Severino tuvo su momento como Yankee joven. Antes de ellos, Andy Pettitte se convirtió en una estrella total con el uniforme rayado, y especialmente en una estrella de octubre, después de aparecer en el Yankee Stadium en la década de 1990 con el resto de los Yankees de Joe Torre.

Pero Pettitte era un tipo de lanzador diferente, por más brazo que tuviera. Ganó muchísimos partidos y muchísimos partidos importantes. ¿Qué tal ese juego de 1-0 que inició contra John Smoltz en el Juego 5 de la Serie Mundial de 1996? -- pero Pettitte no impresionó a la gente de la misma manera en que lo hizo Guidry o en que lo está haciendo Schlittler ahora mismo.

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Fue en octubre pasado, recordarás, cuando Schlittler ganó el encuentro más importante de la temporada de los Yankees, en su serie de Comodines de la Liga Americana al mejor de tres contra los Medias Rojas en el Juego 3: Doce ponches en 8.0 episodios en blanco, en un partido que los Yankees finalmente ganaron por 4-0. Entró con todas las actuaciones dominantes de pitcheo de octubre que los Yankees han visto desde el juego perfecto de Don Larsen en la Serie Mundial de 1956. Schlittler se vio más que bien esa noche; "eléctrico", en palabras del manager contrario, el boricua Alex Cora.

Ahora, Schlittler ha retomado el camino justo donde lo dejó, convirtiéndose en el as de la rotación de los Yankees mientras esperan a Gerrit Cole, otro ganador del Cy Young con los Yankees y quien se unirá a Nueva York después de una cirugía Tommy John de hace un año.

El martes, Schlittler se enfrentó con Jacob deGrom, quien tenía 25 años cuando se convirtió por primera vez en un lanzador regular en la rotación de los Mets (y no lució el mejor lanzador de Grandes Ligas hasta que tenía casi 30 años). Es un hecho que deGrom, quien cumplirá 38 años esta campaña y ha tenido problemas en el brazo durante años desde que era el gran lanzador que sacaba a todo mundo, sigue siendo algo digno de ver. Pero Schlittler se vio mejor que él en Texas la semana pasada y fue más un espectáculo, lanzando 6.0 ceros y mejorando un poco más su efectividad.

Antes de ese juego, Schlittler, un niño de Walpole, Massachusetts que creció a media hora del montículo del Fenway Park, entró en el Fenway y venció a los Medias Rojas de nuevo. Después, el manager de los Yankees, Aaron Boone, habló de una "actuación de as". Schlittler ha lanzado así desde la recta final de la temporada pasada de los Yankees, incluso en la misma rotación con Max Fried. Todo el mundo en el béisbol habla ahora de la variedad de lanzamientos en su repertorio, y deberían hacerlo, porque Schlittler puede tirarlos todos a más de 90 millas por hora.

Aaron Judge habló con admiración después del enfrentamiento Schlittler-deGrom sobre cómo el suyo había ido "codo a codo" con un futuro miembro del Salón de la Fama. Los Rangers no maltrataron a Schlittler, porque casi nadie lo ha hecho esta campaña. Los días de sus aperturas se están convirtiendo en eventos de béisbol para los fanáticos de los Yankees, de la misma manera en que los Mets tuvieron el Día de Jacob deGrom cuando éste tenía el tipo de material que todos querían ver y al que otros bateadores no podían dar.

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Los Yankees una vez trajeron a Roger Clemens a Nueva York en las últimas temporadas de su carrera, y Clemens todavía tenía suficiente brazo y suficiente recta para ponchar a 15 Marineros en una blanqueada de un hit en la Serie de Campeonato de la Liga Americana del 2000. Ficharon a Cole y lo vieron ganar el primer Cy Young para el equipo desde Guidry. Pero de nuevo: Schlittler es uno de esa clase, de la misma manera que Guidry lo era. Y ha hecho lo mismo que Guidry hace 50 años: Convertirse en un fenómeno del pitcheo después de llegar a las Grandes Ligas a mediados de sus 20 años.

Schlittler está programado para volver a lanzar el lunes contra los Orioles. No es el día de la gorra. Es el Día de Cam en el Yankee Stadium.

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