Vean cómo un ligero contacto de Benge se convirtió en ‘HR de Pequeñas Ligas’
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NUEVA YORK -- Como dice la vieja expresión, a los errores les encanta la compañía.
Los Reales cometieron tres de ellos en la misma jugada en la primera entrada el martes en el Citi Field, permitiendo que Carson Benge recorriera las bases en una jugada que resultó en tres carreras para los Mets en una derrota por 16-12.
Bateando con corredores en primera y segunda con dos outs en el primer episodio, Benge conectó un rodado picado a la izquierda del montículo, donde el lanzador Seth Lugo fildeó la pelota y tiró de un bote hacia la primera base. Jac Caglianone no pudo controlar el disparo, que se escapó a territorio de foul, permitiendo que anotara una carrera.
Los Monarcas apenas empezaban. Una vez que Caglianone recuperó la pelota, intentó hacer un tiro cruzando el cuadro hacia la tercera base, pero el disparo estuvo muy desviado, lo que le permitió a Bo Bichette comenzar a correr hacia el plato. Saliendo de prisa para recuperar el esférico, el antesalista Nick Loftin luego tiró a la goma con apenas un poco más de puntería, permitiendo que Benge completara su jonrón de Pequeñas Ligas.
Mientras Kansas City continuaban haciendo lo que el manager interino de los Mets, Andy Green, llamó “tiros de ping-pong de un lado a otro”, Benge aprovechó al máximo la oportunidad.
“Prácticamente, si tengo la oportunidad de irme, me voy”, comentó Benge. “Luego vi que la pelota se escapó y me dije, 'No puede ser'”.
Oficialmente, fue un sencillo dentro del cuadro para Benge, con errores en el tiro de Lugo, Caglianone y Loftin. Si la jugada pareció muy conocida, es porque ocurrió apenas una semana después de que el equipo de Queens también permitiera un cuadrangular de Pequeñas Ligas a George Springer de los Azulejos en Toronto.
“Pensé que hicimos algunas cosas bien buenas; les caímos con algo de presión”, declaró Green sobre el viaje de Benge por las bases. “Pero eso fue único”.
Aunque los Mets se favorecieron de esa jugada, cometieron más que su propia dosis de errores en un encuentro en el que sus lanzadores permitieron 19 imparables y otorgaron 11 pasaportes, restándole mérito a una noche que también incluyó una jornada de cuatro hits de A.J. Ewing y un vuelacercas de tres rayas del dominicano Juan Soto. Nueva York permitió una docena de anotaciones combinadas entre el quinto y el séptimo episodios, transformando una ventaja que alguna vez fue cómoda en una gran desventaja.
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Como resultado, los Mets perdieron por primera vez en la historia de la franquicia al anotar por lo menos 11 carreras en casa. Anteriormente llevaban una marca de 129-0 en esas situaciones.
“Creo que uno siempre quiere evitar partidos como el de hoy”, expresó Green. “Nadie quiere pasar por eso”.