Remontada ayuda a los Cerveceros a alcanzar un hito esquivo de la franquicia
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SAN LUIS – Por primera vez desde el año en que cambiaron de liga en 1998, los Cerveceros han vuelto a alcanzar el porcentaje de victorias de .500 como franquicia de la Liga Nacional.
Para lograrlo, necesitaron registrar marcas ganadoras en ocho de las últimas nueve temporadas, clasificarse para los playoffs en siete de las últimas ocho campañas y escalar hasta situarse 23 juegos por encima de .500 esta temporada, tras la victoria por remontada de 4-3 conseguida el lunes ante los Cardenales en el Busch Stadium. Con este resultado, el balance histórico de los Cerveceros en la Liga Nacional quedó en 2,261 victorias, 2,261 derrotas y un empate; igualando su marca por primera vez desde que comenzaron su temporada inaugural en el "Viejo Circuito" con un registro de 57-57.
All it took was winning records in eight of the last nine seasons, qualifying for the playoffs in seven of the last eight seasons and a climb to 23 games over .500 this season with Monday’s come-from-behind, 4-3 win over the Cardinals at Busch Stadium. With that, the Brewers were 2,261-2,261-1 as an NL club – back to even for the first time since going 57-57 to start their inaugural season in the Senior Circuit.
Aquellos Cerveceros de 1998 perdieron su siguiente partido contra los Rojos por 17-0 y no habían vuelto a acercarse a la marca de .500 desde entonces. Sin embargo, la situación cambió el lunes, cuando el abridor Shane Drohan completó una salida de calidad y David Hamilton y Brice Turang conectaron batazos productores de dos carreras en una séptima entrada decisiva, dando a los Cerveceros la primera victoria en esta maratónica serie de cinco partidos en cuatro días contra su rival en San Luis.
¿Importa realmente alcanzar el .500 en el panorama general para un equipo que nuevamente aspira a la postemporada? Probablemente no. Pero es una señal positiva más para una franquicia que no logró un récord ganador durante 14 temporadas consecutivas (entre 1993 y 2006) y que, en 2016, durante un rápido proceso de reconstrucción, llegó a estar hasta 196 juegos por debajo de .500 en la Liga Nacional.
Desde entonces, han transformado completamente su cultura, ganando partidos con frecuencia gracias a noches como la del lunes, cuando una lesión inoportuna del relevista de los Cardenales, Justin Bruihl, en la séptima entrada —mientras intentaba fildear un batazo dentro del cuadro de Garrett Mitchell— desencadenó la remontada de Milwaukee.
La salida de Bruihl obligó a recurrir al relevista derecho Ryan Fernández para enfrentarse a Sal Frelick, quien aprovechó la situación conectando un doble de regla de terreno. Posteriormente, Fernández no pudo controlar un rodado lento de Cooper Pratt frente al plato, cometiendo un error que llenó las bases para el doble productor de dos carreras de Hamilton; durante esa jugada, el veloz corredor sintió una molestia en el isquiotibial izquierdo y tuvo que abandonar el partido.
Tres bateadores más tarde, Turang conectó un sencillo de dos carreras que puso a su equipo en ventaja. Gracias a las seis entradas de labor de Drohan —en las que permitió tres carreras—, a los dos episodios perfectos de Chad Patrick y al 14to salvamento de Trevor Megill, los Cerveceros lograron su victoria número 43 en 63 partidos desde el 26 de abril.
Es el mejor registro de las Grandes Ligas en ese periodo y justo lo que Milwaukee necesitaba para alcanzar un balance de .500 como equipo de la Liga Nacional.