¿Cómo manejar la carga de Sandy Alcántara ahora mismo?
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MIAMI -- El as de los Marlins, Sandy Alcántara, está llegando a lo profundo en los juegos a un paso rara vez visto en el béisbol moderno.
En 17 aperturas del 2022, Alcántara ha trabajado 123.1 entradas -- la mayor cantidad iniciando una temporada desde Dallas Keuchel en el 2015. Alcántara está promediando 7.25 innings por salida este año, muy por encima del promedio de Grandes Ligas (5.2).
Aquí está una comparación del 2015 de Keuchel y el 2022 de Alcántara:
Keuchel, 2015
• Campaña con 27 años
• 563.1 entradas de por vida
• Terminó con 232 capítulos esa temporada
• Juego de Estrellas y el Premio Cy Young de la Liga Americana
Alcántara, 2022
• Campaña con 26 años (cumplirá 27 el 7 de septiembre)
• 610.2 innings de por vida
• Lleva paso para trabajar 239 entradas esta campaña
Esos 239 innings serían la mayor cantidad desde el 2014, cuando David Price (248.1) y el dominicano Johnny Cueto (243.2) los superaron.
Aunque esos números son élite, también representan un dilema para el mánager Don Mattingly, el coach de pitcheo Mel Stottlemyre Jr. y el resto de la organización de los Marlins.
“Es difícil”, dijo Stottlemyer Jr. “Y, diré una cosa sobre Sandy. Él es distinto. Creo que he tenido uno o dos muchachos que han sido como él, así que como él son pocos”.
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Los dos lanzadores a los que se refiere Stottlemyer Jr. son nada más y nada menos que los caballos Max Scherzer y el venezolano Félix Hernández, que fueron pupilos de Stottlemyer en Arizona y Seattle, respectivamente. Scherzer, ganador de tres Premios Cy Young, tuvo seis temporadas de 200 entradas o más del 2013 al 2018, tramo en el que trabajó 6.7 episodios por salida. Con los Nacionales, Scherzer encabezó la Liga Nacional en innings trabajados dos veces y se adjudicó el Premio Cy Young en el 2016. Del 2008 al 2015, Hernández rebasó los 200 innings cada temporada, promediando 6.9 entradas por salida. El valenciano fue líder de la Liga Americana en entradas lanzadas en el 2010, campaña en la que fue reconocido con el Premio Cy Young en el Joven Circuito.
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Stottlemyre recuerda que Dan Haren tuvo una racha similar a la de Alcántara (EFE de 2.01) en el 2009 y luego flaqueó en la segunda mitad (EFE de 4.62). Pero cuando un lanzador está encendido, “hay que dejarlo seguir a toda marcha”.
Aparte de su edad y su carga, los Marlins tienen que tomar en cuenta la velocidad con que la que lanza Alcántara. Su cambio está empatado en el segundo lugar (91.8 mph) velocidad promedio en Grandes Ligas, mientras que su slider está empatado en el sexto lugar (89.6 mph). Su recta se ubica en el 96to percentil (97.8 mph).
“Hay que entender que la intensidad y el nivel de esfuerzo de su envió, aunque es simple y a veces parece fácil, sigue siendo mucho”, dijo Stottlemyre.
Durante la joya de Alcántara del jueves pasado ante los Cardenales, cuando tiró juego completo, Mattingly batalló con la decisión de enviar al diestro a la lomita para el noveno inning. Habiendo efectuado apenas 107 pitcheos, el quisqueyano había cedido sólo dos sencillos, no había otorgado bases por bolas y llevaba 10 ponches. El plan era ir un bateador a la vez. Pero luego se extendió la parte baja del octavo episodio, y Mattingly no quiso que Alcántara tuviera un período de 20 minutos de inactividad entre un pitcheo y otro.
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“Es algo difícil”, dijo Mattingly. “Con Sandy siempre es difícil, porque es tu mejor lanzador, sin importar cómo estén las cosas. Pero tenemos conversaciones internas sobre Sandy y [la gerente general Kim Ng] y yo hemos hablado de eso, que este muchacho llega a ese número casi siempre. Y hay que pensar en ganar a largo plazo, no solamente para su carrera, sino en realidad este año. Necesitamos a Sandy todo el año y si lo cargamos de más ahora, forzándolo cada vez que sale a lanzar – y no es forzándolo, porque él quiere estar allí – creo que ahí es donde tengo que tomar decisiones basado en mantener a este muchacho saludable, lo que sea mejor para él a la larga en su carrera, y luego también para la organización.
“Es algo estresante porque sabes las preguntas que te van a hacer en esa situación, pero creo que ahí es donde tengo que apegarme a mi fundamento, (que es) el jugador primero. Tengo que velar por la carrera de Sandy. Tengo que velar por la organización desde ese punto de vista. No puedo dejar que este muchacho se siga esforzando y esforzando todo el tiempo. Es una decisión difícil. Si te sale mal en el noveno inning, tienes que responder preguntas, pero creo que eso es lo que uno tiene presente como manager”.