De vuelta con los Rockies, Tovar espera contagiar la alegría del título del Clásico

This browser does not support the video element.

SCOTTSDALE, Arizona -- Ezequiel Tovar cayó de rodillas en el camino entre la segunda y la tercera base, abrumado por la celebración, la oración, la gratitud y emociones que trascienden cualquier idioma, tras la victoria de Venezuela por 3-2 sobre Estados Unidos en la final del Clásico Mundial de Béisbol del pasado martes.

Fue una inusual muestra de emoción por parte de Tovar, un hombre estoico que podría describirse como un sabio a sus 24 años.

Por otro lado, si bien Tovar ha tenido actuaciones individuales estelares desde su debut en 2022, los Rockies han tenido récords que obligan a contener las emociones, con más de 100 derrotas en cada una de sus tres temporadas completas.

Pero Tovar, quien lució la camiseta de Venezuela en las instalaciones de los Rockies tras reincorporarse al equipo el jueves, demostró que puede desatar su alegría. Y fue una alegría desbordante, ya que él —y su compañero Antonio Senzatela— cantaron el himno de su país en el campo.

“Es una alegría que nadie nos puede quitar”, dijo Tovar, con Edwin Pérez como intérprete. “Eso quedó en los libros de historia. Es la primera vez para el país, así que obviamente significa muchísimo. Ese momento, pase lo que pase en el futuro, quedará grabado en la historia. Recordarán la primera victoria de Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol”.

“Se sintió de inmediato. Lo sentí en la piel. Lo sentí por todas partes. En cuanto sonó el himno nacional, todos recordaron lo que ha sucedido en Venezuela. Así que, obviamente, fue un momento precioso”.

Senzatela compartió la emoción.

“Te acuerdas de mamá, papá, abuelo, familia, de todos los que conoces”, dijo Senzatela. “Te acuerdas de todos los niños que jugaban contigo en las ligas infantiles. Es increíble”.

La destacada actuación de Tovar en el Clásico Mundial de Béisbol --de 17-8 con un promedio de bateo de .471, tres dobles y dos bases robadas-- podría ser un presagio de mayor alegría para los Rockies, quienes lo consideran un líder. Ya se observaba que tenían a una estrella en ciernes cuando lideró la Liga Nacional con 45 dobles y a los Rockies con 26 jonrones en 2024, pero las lesiones de cadera y oblicuo del año pasado lo limitaron a 95 juegos y a estadísticas discretas (promedio de .253, nueve jonrones, 33 carreras impulsadas).

Consolidar su buen desempeño en el Clásico Mundial de Béisbol con una temporada como la de 2024, o incluso mejor, podría aumentar el reconocimiento de Tovar más allá de Colorado.

“No creo haber pensado en eso todavía”, dijo Tovar. “Todos nosotros, al entrar al Clásico Mundial de Béisbol, intentábamos hacer nuestra parte, ya fuera bateando, defendiendo o incluso corriendo las bases. Cada momento cuenta”.

El momento de Tovar comenzó de forma angustiosa. En la octava entrada del partido de cuartos de final de Venezuela contra Japón, Tovar se despegó demasiado en segunda base, pero el tiro para sorprenderlo terminó en el jardín central. Corrió hacia el plato para anotar la carrera decisiva en la sorpresiva victoria por 8-5.

This browser does not support the video element.

“En cuanto me giré hacia segunda base, me quedé paralizado; pensé: ‘Oh’”, indicó. “Por suerte, ya saben lo que pasó”.

¿Podrá Tovar, en el tercer año de un contrato de siete años y US$63.5 millones, llevar el espíritu del Clásico Mundial de Béisbol a los Rockies, un equipo joven que ha sufrido muchas derrotas y necesita un poco de alegría? Muchos aficionados y observadores piden que las muestras de alegría y celebración entre las diversas culturas durante el Clásico se conviertan en una parte más integral de un juego que, con razón o sin ella, es acusado de ser solemne y autocensurado.

“En los últimos 10 años se ha observado una tendencia en la evolución del béisbol, donde la emoción está a la orden del día en las Grandes Liga, y eso es algo positivo”, dijo el manager de los Rockies, Warren Schaeffer. “Creo que se contagia a cada jugador. Los impulsa de una manera diferente a jugar mejor y a darlo todo".

“La emoción es fundamental en el béisbol. Estaba viendo jugar a Venezuela y a Tovie, y mostró una emoción que no le había visto antes. Y me encantó”.

La temporada de la MLB consta de 162 partidos a lo largo de seis meses, no de un torneo condensado como el Clásico Mundial de Béisbol. Aun así, Tovar afirmó que hay espacio para celebrar cuando las cosas van bien.

“Vas a fracasar”, dijo Tovar. “Si dejas que el fracaso te afecte, ahí es cuando sabes que las cosas van a salir mal. Es un juego --especialmente en el torneo-- que está lleno de pasión".

“Así que tienes que poner esa pasión en primer plano”.

More from MLB.com