¿Están los equipos lanzándole de manera diferente a Soto?

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Hace un año, gran parte de la consternación por los Mets, que ocupaban el primer lugar, giraba en torno al bajón del dominicano Juan Soto al principio de la temporada, y en particular, a la incapacidad del bateador estrella para batear con corredores en posición de anotar.

Carlos Mendoza no se preocupa por su puesto

Este año, entre una plétora de otros problemas que aquejan a los Mets, que ocupan el último lugar del Este, podríamos preguntarnos con qué frecuencia Soto tendrá siquiera la oportunidad de hacerlo.

Si hubo un momento definitorio en la barrida de la doble-jornada de Nueva York a manos de los Rockies el domingo, ocurrió en la octava entrada del Juego 1. El venezolano Francisco Álvarez y Bo Bichette se combinaron para sencillos consecutivos con un out, trayendo a Soto a la caja de bateo como la potencial carrera de la ventaja. El relevista de Colorado, Jaden Hill, le hizo cinco lanzamientos a Soto; ninguno de ellos fue strike. Soto, comprensiblemente ansioso por darle a su club un impulso muy necesario, le dio swing a un cambio de velocidad en cuenta de 2-0, falló y finalmente recibió su base por bolas.

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El cubano Luis Robert Jr. luego bateó un elevado y Mark Vientos se ponchó, cada uno viendo apenas cuatro pitcheos.

Nadie ha bateado mucho esta campaña para los Mets. De los 11 jugadores que han tenido al menos 40 visitas al plato, Soto (141 wRC+) y Álvarez (117 wRC+) son los únicos dos que se clasifican por encima del promedio de la liga según el wRC+. Cuando Soto se perdió dos semanas y media por una lesión en una pantorrilla, los Mets se hundieron, perdiendo en un momento dado 12 partidos consecutivos. Aun así, mientras Soto se recuperaba, los Mets a menudo enfatizaban que un solo jugador no arreglaría una ofensiva en declive del equipo.

De todas las tendencias a observar a medida que la alineación de los Mets continúa luchando, aquí hay una que se destaca: Los equipos están lanzándole a Soto de manera diferente. El estelar está viendo lanzamientos en la zona de strike apenas el 44.7% de las veces, lo que sería su tasa de pitcheos en la zona más baja en una sola campaña desde el 2020. De los 302 bateadores que han visto al menos 200 lanzamientos en lo que va del 2026, Soto ocupa el puesto 249 en tasa de pitcheos en la zona. El año pasado, por el contrario, Soto vio un envío en la zona de strike el 49.4% de las veces, su máximo de por vida en una sola temporada.

Parte de esto puede tener que ver con el hecho de que los lanzadores simplemente no están lanzando tantos strikes este año: Al comenzar el lunes, la tasa de bases por bolas en toda la liga (9.6%) ha aumentado un 1.2% con respecto al año pasado y está en camino de ser la más alta desde el 2000.

Sin embargo, por lo menos es notable que Soto también esté siendo más agresivo de lo habitual, aunque con una muestra muy pequeña. Su tasa de swing (44.2%), su tasa de swing ante lanzamientos en la zona de strike (69.1%) y su tasa de swings frente pitcheos fuera de la zona (24.2%) están todas muy por encima de sus promedios de por vida. Parece que todo esto está conectado.

"Voy a seguir tratando de dar lo mejor de mí para poner todo lo que pueda ahí fuera", dijo Soto el domingo. “No puedo decirte que me están lanzando incómodo. Tuve un par de pitcheos hoy para hacer daño y no pude hacerlo. Pero al final del día, estamos haciendo lo mejor que podemos. Definitivamente, no quieren permitir un extrabase, así que definitivamente están siendo un poco cuidadosos no solo conmigo, sino que tienen otros muchachos con los que tienen que tener cuidado en esta alineación. Es parte del juego”.

Esto también justifica una conversación sobre la protección en una la alineación, aunque no de la manera en que podrías pensar. Mucho de estar "protegido" en realidad proviene de que los muchachos que están delante de ti se embasen, lo que dificulta que los lanzadores lancen incómodo al bateador siguiente. Piensa en la protección en el lineup como lo de adelante, no detrás.

Esto merece ser observado con Soto. Los Mets simplemente no están embasándose; el porcentaje de embasarse colectivo del equipo de .288 ocupa el último lugar en las Grandes Ligas. Y sus primeros bates no son una excepción, combinándose para un porcentaje de embasarse de .278, el cuarto más bajo. Soto ha bateado en el segundo puesto del orden en los 13 partidos que ha jugado este año, lo que significa que su "protección" se deriva parcialmente del primer puesto.

Al entrar al juego del martes, Soto ha tenido 25 de sus 55 visitas al plato con corredores en base, lo que representa un 45%. Eso está más o menos en línea con el año pasado, cuando el 46% de las visitas al plato de Soto fueron con hombres en base.

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De cara al futuro, ésta podría ser un área en que los Mets extrañen al puertorriqueño Francisco Lindor. El año pasado, impulsados principalmente por Lindor, los primeros bates de los Mets se combinaron para un porcentaje de embasarse de .347, el séptimo mejor en las Grandes Ligas. Soto, efectivamente, tuvo 326 visitas al plato con corredores en base. Sólo seis jugadores tuvieron más, incluyendo a Pete Alonso, quien lideró las Grandes Ligas con 365 visitas al plato con corredores en circulación, en gran medida porque a menudo bateaba justo detrás de Soto. Y, al igual que Soto, Alonso vio lanzamientos en la zona de strike con la tasa más alta de su carrera.

Con Lindor fuera de juego, los Mets necesitarán que quienes rodeen a Soto, como el actual primer bate del equipo, Bo Bichette, se embasen de forma constante para proteger de verdad a Soto, obligando a los lanzadores a tirar en la zona.

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