Francisco Romero: Un astro de los micrófonos en Houston
Los Astros de Houston se coronaron campeones de la Serie Mundial de Grandes Ligas hace solo un mes. En el Minute Maid Park, una voz gritaba de emoción con el ultimo out, era Francisco Romero, quién, junto a Alex Treviño, ha sido una de las voces del equipo desde el 2008.
Su amor por el beisbol y la locución, fue el tema principal de esta entrevista que le pude realizar y que espero puedan disfrutar en su totalidad.
Francisco se enamoró del “Rey de los Deportes” en el año 1981 a través de Fernando Valenzuela y los Dodgers. Romero, vivía en Sonora, México y su padre le pasó la pasión por el juego.
“En Nogales vivíamos en la punta de una montaña y cuando bateábamos largo, las bolas se perdían porque rodaban colina abajo” recuerda entre risas Francisco. “Lo peor era que si nos quedábamos sin pelotas, le quitábamos las cabezas a las muñecas de mis hermanas”
Los padres de Francisco le dieron una excelente educación y desde muy pequeño les impregnaron el amor a los estudios y el deseo de superarse. Primero se graduó con honores en su secundaria Pueblo High School en el año 1987, luego se graduaría de la prestigiosa Universidad de Arizona en la carrera de Letras, Artes y Ciencias (Entendimiento Global e Intercultural)
Durante los partidos de los Astros, Francisco comparte micrófonos con Alex Treviño, quien fue receptor de Grandes Ligas por 13 temporadas y ahora según el propio Romero, es un cátcher detrás del micrófono:
“Es un hermano no un compañero. Es un gran maestro. Un cátcher detrás del micrófono. El 80% de las cosas que vaticina, salen. Su experiencia como jugador en Las Mayores la ha pasado a la comunicación. Yo gozo narrar con él. Es un placer y un aprendizaje.
Sus primeros recuerdos de locutores fueron los de escuchar a Miguel Ángel Martínez, quien, según Francisco, narraba de manera poética el beisbol y tenia una voz de trueno. Luego escucharía a Don Jaime Jarrin y a Rene Cárdenas que le sirvieron como inspiración.
Romero recuerda con nostalgia, aquel día que, junto a su hermano, descubrieron en la radio un partido de beisbol. Era inglés y no entendían mucho, pero estaban seguro que era un juego de los Dodgers y la voz del locutor les gustaba. Se trataba de la leyenda Vin Scully, al que años después y ya como narrador de los Diamondbacks, Francisco conocería en su mismo primer juego que narró en MLB.
“Mi hermana tuvo quinceañera en octubre de 1981 durante la Serie Mundial y mi hermano y yo nos escondimos para no ir a la misa porque jugaba Fernando Valenzuela contra Aurelio Rodríguez que es de Cananea, mismo pueblo de mi madre en Sonora”
Con los Astros de Houston, hoy Francisco vive tiempos felices, pero no siempre fueron así. Romero llegó en el 2008 y le tocaron las temporadas de sotaneros donde la nueva gerencia estaba conformando lo que hoy es una de las franquicias mas exitosas del beisbol.
“Vivimos tres temporadas de más de 100 derrotas, pero ahí seguíamos siempre fiel. Me recuerdo que mi esposa y mi hija, que en ese entonces estaba bien pequeñita, eran de los pocos fanáticos que se quedaban echando porras hasta el noveno inning” dice orgulloso Francisco. “Vivimos el proceso. La gerencia siempre nos explicaba lo que estaban haciendo y como era el nuevo sistema de reconstruir el equipo. Me tocó ver como mejoraron el rendimiento de tantos lanzadores”.
Antes de ser narrador de los Astros, Francisco narró a los Diamondbacks para Telemundo Arizona por dos años y los Cerveceros de Milwaukee por cinco temporadas mientras trabajaba con Telemundo Wisconsin, donde también hizo algunos juegos de los Twins y en 2005, estuvo en algunos choques de los Rojos de Cincinnati.
Además de haber empezado a comentar juegos de beisbol en Ligas Menores, Francisco es la voz de los equipos de Futbol Americano y Baloncesto de su alma matter la Universidad de Arizona desde 1999. Trabajo que mantiene con mucho orgullo hasta la fecha.
“El Futbol Americano esta creciendo entre nuestra gente, pero no tanto como me gustaría, aunque estamos viendo más latinos y ojalá siga aumentando la cifra, porque es un deporte muy lindo”
Fanático a los tacos de carne asada de su natal sonora, la música banda mexicana y a estar siempre que no trabaja con su familia, hoy Francisco Romero es doble campeón de Serie Mundial y pronto ostentará dos anillos en su mano, con la misma que como parte de su ritual antes de cada partido, toca el pasto de cada terreno de beisbol en donde narra, pues de niño lo veía en TV y soñaba con hacerlo.