El guante -- y batazo clave -- de Griffin elevaron a Piratas sobre Nacionales

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WASHINGTON -- Los Piratas han llevado con calma el regreso de Konnor Griffin a la acción en los 10 días desde que volvió de la lista de lesionados, aunque el dirigente Don Kelly reconoció la mañana del domingo que "estamos llegando a ese punto" en términos de su carga habitual de trabajo.

Bueno, tras el espectáculo que brindó la tarde del domingo en Washington, parece seguro decir que ya está ahí.

Jugando en el campocorto por tercer encuentro consecutivo -- algo que no había hecho desde su regreso el 26 de junio -- Griffin realizó no una, sino dos sensacionales atrapadas de zambullida en el choque de los Piratas con los Nacionales. Después, agregó un sencillo productor de dos carreras en el inicio de la octava entrada para tomar la ventaja, lo que abrió las compuertas rumbo a una victoria por 11-5 en el Nationals Park.

En cuanto a la defensa, la primera jugada espectacular de Griffin llegó en el cuarto episodio, cuando el receptor venezolano Keibert Ruiz dio un globito hacia el bosque izquierdo corto. Griffin, quien estaba posicionado casi directamente detrás de la segunda base, corrió rápidamente hacia el césped del bosque -- batallando con el sol durante todo el trayecto -- antes de lanzarse en una zambullida de total extensión con el jardinero izquierdo Tyler Callihan acercándose.

Los lentes de sol de Griffin salieron volando y, aunque la pelota se movió dentro de su guante, la aseguró para colgar el cero y terminar la entrada.

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Griffin luego realizó una jugada que posiblemente salvó el encuentro apenas un inning más tarde. Con las bases llenas y sin outs, el torpedero de los Nacionales convocado al Juego de Estrellas, CJ Abrams, conectó un globito directamente sobre el tercera base Nick Gonzales. Con Gonzales jugando adelantado en la tierra del cuadro, no tenía oportunidad de llegarle a una bola que estaba destinada a picar apenas en el césped de las praderas.

Fue entonces cuando Griffin -- otra vez posicionado hacia el medio del terreno -- apareció volando para realizar su segunda atrapada de zambullida en entradas consecutivas. Aunque James Wood anotó en pisa y corre la carrera del empate en la jugada, los Bucaneros finalmente escaparon del apuro sin sufrir más daño.

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"Sí, estamos llegando a ese punto", comentó Kelly antes del juego sobre el progreso de Griffin hacia su rol habitual de todos los días. "No quiero decir que la próxima semana jugará los seis encuentros, pero esto es parte del plan de cara a estar en capacidad de hacerlo a diario -- y se siente de maravilla. Está haciendo un gran trabajo. Cada vez que podemos tenerlo ahí, me entusiasma ponerlo a jugar".

Es completamente comprensible -- especialmente porque el espectáculo más reciente de Griffin no se limitó exclusivamente a la defensa.

Mucho antes de su imparable oportuno en el octavo capítulo, el fenómeno de 20 años también conectó un sencillo abriendo el juego, luego negoció un pasaporte en la cuarta entrada y de inmediato se robó la segunda base -- su cuarto partido consecutivo con al menos una base robada. Sólo otros tres peloteros en la Era Moderna (desde 1900) han conseguido al menos un robo en cuatro juegos seguidos antes de cumplir los 21 años: Gene Stephens (1952), Ty Cobb (1907) y Sherry Magee (1905).

En general, fue la 20ma estafada en la carrera de Griffin en apenas su encuentro 59 en las Mayores. Es el integrante del conjunto de Pittsburgh que más rápido alcanza las 20 estafadas de por vida en la Era Moderna, superando el récord previo de Doug Baird de 60 encuentros, establecido en 1915.

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