Intenso aprendizaje para Campos en Tigres
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LAKELAND, Florida -- El cubano Roberto Campos caminaba hacia la cueva con algo de satisfacción, solamente para que lo llamaran otra vez al terreno. El prospecto de los Tigres acababa de pegar una línea hacia la banda contraria contra el zurdo Austin Bergner, quien le lleva seis años, y pensó que ya había terminado su turno. Pero con un pitcheo restándole en la sesión de Bergner, Campos tuvo que entrar otra vez a la caja de bateo.
Bergner terminó su práctica con un lanzamiento rompiente que abanicó a Campos, quien es calificado por MLB Pipeline como el prospecto Nro. 8 en la organización de Detroit. El segundo final pudo haber dejado a Campos frustrado, pero poco después, volvió al terreno con una sonrisa.
Es difícil que esa sonrisa de Campos pase desapercibida. Como el mismo cañonero, es grande y parece haberlo acompañado en todas partes esta última semana y media de los minicampamentos de los Felinos. La sonrisa refleja el mismo entusiasmo que demostró Campos luego de que pegara su primer jonrón, junto a un bat flip.
Para alguien que ha tenido altas expectativas--aunque no había muchos datos sobre él cuando los Tigres lo firmaron a los 16 años--Campos claramente disfruta de su tiempo en los terrenos. Hasta ahora, también disfruta del reto de ser uno de los prospectos más destacados en el minicampamento de Ligas Menores de los Tigres.
“En el aspecto de aprendizaje, es una gran experiencia”, declaró Campos. “Valoro los diferentes puntos de vista en términos de jugadores con bastante tiempo en liga menor y de los jóvenes como [el dominicano] Cristian Santana que también están en su primer minicampamento. Entonces, aprendo y trato de imitar lo bueno de los jugadores mayores”.
Por dos años después de firmar con un bono -- en ese entonces una cifra récord -- Campos fue un misterio de US$2.85 millones. Desertó de Cuba en el 2016 durante un torneo internacional, pero pasó tres años entrenando con el exjardinero de los Felinos, su compatriota Alex Sánchez, en la República Dominicana, apartado de juegos organizados.
Campos hubiera debutado como profesional en el 2020 en la Liga Dominicana de Verano, pero la pandemia del COVID-19 lo impidió. Su cuadrangular en julio pasado en la abreviada temporada de la Liga del Complejo de la Florida fue, para algunos, la primera oportunidad de verlo en acción.
También fue el comienzo de un nuevo reto. Campos no solamente trataba de acostumbrarse a la rutina diaria del béisbol profesional, sino que lo estaba haciendo como un adolescente en un nuevo país. Todavía intenta acoplarse, dentro y fuera del terreno.
Con 6-3 de estatura y 200 libras, la fuerza de Campos sobresale. Pero como la línea contra Berger lo demostró, está aprendiendo a ajustarse a los pitcheos y hacer más que halar la bola para pegar vuelacercas.
“Debido a mi falta de experiencia, llegué a los Estados Unidos el año pasado con la idea de darle swing a todo lo que podía”, explicó Campos. “Ahora estoy buscando el pitcheo en la zona y he aprendido a atacar las rompientes”.
Los ocho bambinazos de Campos en sus 39 partidos de la Liga del Complejo de la Florida el año pasado incluyeron jonrones ante lanzamientos rompientes. Los serpentineros mayores como Bergner y Beau Brieske todavía representan un reto en sus sesiones de prácticas de bateo, como lo han sido contra los jóvenes prospectos como Santana (No. 9), el quisqueyano José de la Cruz (No. 29) y el venezolano Manuel Sequera.
Mientras Campos hablaba sobre sus mejorías, surgió otra parte de sus ajustes. Aunque durante las entrevistas cuenta con un traductor, el guardabosque sigue las preguntas en inglés con bastante atención. También está reconociendo el idioma como reconoce los pitcheos.
Campos ha aprovechado las lecciones, pero como otros que han tenido el mismo recorrido, dijo que también ha aprendido viendo televisión y escuchando música. Agregó que sus programas favoritos para aprender son los dibujos animados, incluyendo Bob Esponja.
Así es, Bob Esponja.
“Hablan lento, y muy claro”, señaló Campos.
Los Tigres cuentan con directivos del departamento de desarrollo de jugadores ayudando a pasar instrucciones de los coaches, pero Campos está trabajando para aprender las palabras del instructor de los jardineros, Arnie Beyeler. Entre los compañeros que ayudan a Campos están el guardabosque prospecto Eric de la Rosa, quien es de ascendencia dominicana.
“Con frecuencia me pregunta cómo se dice algo en inglés”, reveló De la Rosa. “Si necesita algo de los ayudantes en el clubhouse, pregunta cómo se pide algo en inglés. Practica bastante y me pregunta sobre algunas palabras para practicar.
“Aunque sabe que lo puede decir en español, lo quiere decir en inglés para practicar”.
Mientras más aprenda Campos, dentro y fuera del terreno, mejor estará preparado para seguir ascendiendo por el sistema de los Tigres. Para un prospecto tan talentoso, pero también tan joven, su potencial todavía es un misterio. Pero su entusiasmo por el reto ya es evidente.