Cinco interrogantes que los Rockies deben abordar durante esta temporada baja

This browser does not support the video element.

DENVER — Un año bajo una nueva dirección le ha demostrado a los Rockies que conformar un cuerpo de lanzadores y armar un roster a gran altitud —a una milla sobre el nivel del mar— es un desafío distinto. Bueno, eso era algo que ya sabían al comenzar el 2026.

Entonces, ¿qué sigue?

Aquí hay algunas interrogantes que los Rockies abordarán durante el primer mes (y algo más) de la temporada baja:

¿Cómo preparan a su cuerpo de lanzadores para el 2027?

Colorado experimentó con diversas estrategias: el uso de "openers", relevistas capaces de lanzar varias entradas, un esquema sin un cerrador definido, un bullpen tradicional con cerrador, y el uso de abridores en tándem. El resultado, sin embargo, fue una efectividad de 6.28 para los abridores —la peor de todas las Grandes Ligas— y una efectividad de 4.80 para el bullpen, la cuarta peor en la liga. Lo único seguro es que, sea lo que sea que venga a continuación, no será convencional.

"Podría verse muy diferente a lo largo de la temporada, dependiendo de qué lanzadores tengamos disponibles", señaló Paul DePodesta, presidente de operaciones de béisbol. "Pero contar con cinco abridores y ocho relevistas, y esperar que los cinco abridores lancen seis entradas en cada salida... eso probablemente no sea realista aquí [en Coors Field], o al menos es menos realista aquí que en la mayoría de los otros lugares".

Pero, ¿cómo deben prepararse los lanzadores? Un factor inevitable en 2026 fue que los coach de pitcheo fueron contratados apenas el pasado diciembre. Todos ellos hicieron hincapié en nuevas ideas, como la incorporación de nuevos lanzamientos al repertorio. Sin embargo, los lanzadores tuvieron que comprimir todo el trabajo de una temporada baja mientras se preparaban para la campaña durante los entrenamientos de primavera. Además, los roles fueron ajustados constantemente a lo largo de toda la temporada.

Esta vez, una vez que los Rockies cuenten con su personal definido, podrán establecer programas de trabajo para la temporada baja basados ​​en las estrategias que el club planea implementar de cara a la temporada 2027.

"Todos los equipos saben que la mejor preparación surge de tener claridad desde octubre; hemos trabajado mucho para adelantarnos a la preparación de los jugadores durante esta temporada baja", comentó Matt Daniels, director de pitcheo de los Rockies. "Existe una forma específica de desarrollar la tolerancia a la carga de trabajo necesaria para estos roles que requieren una mayor duración en el montículo".

This browser does not support the video element.

¿Cómo se plantean los Rockies la adquisición de lanzadores?

Los resultados de las contrataciones de agentes libres en 2026 fueron variados. Tomoyuki Sugano fue el lanzador más eficaz del equipo, aunque su rendimiento decayó en la segunda mitad de la temporada. El colombiano Jose Quintana estaba logrando adaptarse tras un comienzo difícil, pero sufrió una lesión en el codo izquierdo que lo mantuvo fuera de juego durante cinco meses. Michael Lorenzen llegó con mucho entusiasmo, pero tuvo dificultades y fue dejado en libertad en agosto.

Todos ellos se convertirán próximamente en agentes libres; Quintana —quien tiene previsto lanzar para el Licey en la Liga Invernal Dominicana— es quien cuenta con mayores probabilidades de regresar.

El hecho de que todos ellos firmaran con el equipo le indicó a DePodesta que los Rockies son capaces de atraer a lanzadores dispuestos a "asumir el desafío". Ahora bien, ¿podrán ir más allá del trío de veteranos treintañeros que incorporaron el año pasado, conocidos por su capacidad para lanzar strikes?

DePodesta ha subrayado en repetidas ocasiones que, si bien la agencia libre es una vía, existen otras alternativas: los traspasos de jugadores ya consolidados y la incorporación de talentos menos mediáticos que encajan en los modelos propuestos por los entrenadores de pitcheo y los analistas.

"Cada año, el mercado ofrece, probablemente, distintos perfiles de lanzadores, nuestra labor consiste en determinar si creemos que alguno de ellos encajará en el núcleo de nuestro equipo", señaló.

Las decisiones que tome el club respecto a qué jugadores incorporar serán fundamentales para responder a la primera gran interrogante.

¿Tendrán los Rockies que desmantelar su núcleo ofensivo —que viene mostrando mejoría— para reforzar el pitcheo?

No ha habido intención alguna de cambiar al receptor Hunter Goodman (41 jonrones) ni al jardinero Jake McCarthy, quien logró cubrir la vacante en el puesto de primer bate. Colorado ha apostado por el bate zurdo y el liderazgo del jardinero Mickey Moniak. Se espera que el campocorto venezolano Ezequiel Tovar recupere su nivel, además, su contrato —que lo vincula al equipo al menos hasta 2030— hace que sea prácticamente intransferible.

El tercera base Kyle Karros, el primera base (y candidato a Novato del Año de la Liga Nacional) TJ Rumfield, y el jardinero central Cole Carrigg se perfilan como pilares para el futuro. Asimismo, los Rockies han trabajado con esmero en el desarrollo de Charlie Condon, primera base y jardinero, quien ocupa el tercer puesto entre los mejores prospectos de la organización.

Todos ellos formaron parte de una ofensiva que ha mejorado, pero que aún debe dar un paso más.

No obstante, hay que recordar que el objetivo principal es mejorar el pitcheo. ¿Podrán los Rockies mantener este núcleo sin caer en la inacción a la hora de buscar refuerzos para el cuerpo de lanzadores?

This browser does not support the video element.

¿Son conscientes los jardineros de que deben mejorar su defensa?

Jugadores como Carrigg, McCarthy y Zac Veen, quien fue llamado al equipo al final de la temporada, poseen una capacidad atlética superior a la media, mientras que Moniak cuenta con un alcance aceptable. Sin embargo, los equipos competitivos de los Rockies siempre se han caracterizado por una defensa impecable y el conjunto actual no cumple con ese estándar.

Carrigg y Veen cometieron errores derivados de su inexperiencia, algo que resulta especialmente costoso en el Coors Field. En general, el desempeño defensivo fue descuidado. De este grupo, el más sólido a la defensiva fue Jordan Beck, quien juega en las esquinas de los jardines, aunque su rendimiento ofensivo durante la temporada fue muy deficiente.

Todos los jardineros recibieron señalamientos específicos durante las entrevistas de fin de temporada con el manager Warren Schaeffer, el cuerpo técnico y la gerencia.

¿Qué hay de la novena entrada?

Después de que los Rockies terminaran con una marca de 75-87 en 2016, el entonces gerente general, Jeff Bridich, tomó la sorprendente decisión de firmar un contrato de un año con el estelar cerrador Greg Holland y sus 42 salvamentos en 2017 fueron una razón clave para que el equipo llegara a la postemporada. Al año siguiente, Bridich contrató a Wade Davis, quien registró 41 salvamentos para otro equipo que también alcanzó la postemporada en Colorado.

Una vez más, no se espera mucho de los Rockies. Pero, ¿contratarán a un cerrador —ya sea renovando a Jordan Romano, un veterano que llegó en julio y tuvo buenos tramos, aunque también sufrió los típicos colapsos en el Coors Field, o buscando a alguien por otras vías? DePodesta no quiso comprometerse con una respuesta definitiva.

"Contar con un cerrador consolidado puede ayudar a definir otros roles en el bullpen y hacer que los demás se sientan más cómodos", señaló DePodesta. "Dicho esto, no siempre se dispone de uno'.

"No creo que sea estrictamente necesario. Hay buenos equipos que han utilizado a varios lanzadores distintos, los cuales terminan acumulando salvamentos. Pero, si tienes al hombre adecuado en la situación correcta, puede ser de gran ayuda".

More from MLB.com