Conoce a “PoKikémon”, el divertido alter ego de Kike Hernández fuera del terreno
LOS ÁNGELES -- Aunque una lesión en el codo izquierdo le costó al puertorriqueño Enrique “Kike” Hernández varios meses de las últimas dos temporadas, el querido utility de los Dodgers salió de la rehabilitación con algo ganado: Un pasatiempo.
Hernández se perdió casi dos meses de la campañas del 2025 por una inflamación en el codo izquierdo, una dolencia que limitó significativamente las actividades de béisbol en las que podía participar durante un período prolongado. A medida que el aburrimiento se apoderaba de él, Hernández se sintió atraído por el coleccionismo de tarjetas para pasar el tiempo.
Mientras completaba las etapas finales de su rehabilitación por un procedimiento en la temporada baja para tratar el problema del codo que lo afectó el año pasado (y que lo llevó a iniciar este año en la lista de lesionados), el boricua llevó su interés por las tarjetas un paso más allá al filmar videos de sí mismo abriendo sobres y publicándolos en las redes sociales, incluyendo YouTube e Instagram. Su cuenta en esos sitios es “PoKikémon”, aunque su colección abarca mucho más que sólo Pokémon.
“Necesitaba algo para mantenerme ocupado, y pensé que eso era algo que podía mantenerme entretenido y hacer que la estadía en la lista de lesionados pasara un poco más rápido”, explicó Hernández. “Y luego a la gente le gustó, así que lo seguí haciendo”.
Lo que comenzó como una distracción se ha convertido en una especie de obsesión para Hernández.
“A esta altura, es casi como una adicción a abrir sobres”, confesó.
Abrir sobres transporta a Hernández de regreso a su infancia, cuando era un ávido coleccionista de cartas. Conseguía muchas tarjetas de béisbol y le encantaban las postalitas de Pokémon y Yu-Gi-Oh!. En los años transcurridos desde entonces, algunas de sus primeras colecciones sufrieron el mismo destino que las de muchos jóvenes coleccionistas.
“Al igual que muchas mamás, mi mamá botó toda mi colección de Pokémon a la basura”, relató.
Desde la infancia de Hernández, el mercado de las tarjetas y los artículos de colección ha experimentado un gran auge. Puede ser mucho más que un simple pasatiempo para aquellos que buscan completar una extensa colección personal o incluso revender las ediciones raras para obtener ganancias. Hernández notó el revuelo cuando estaba en la lista de lesionados la temporada pasada y comenzó a abrir sobres por diversión de vez en cuando.
Hernández comenzó con “PoKikémon” en abril, una vez que los Dodgers empezaron a viajar y él tuvo que quedarse atrás mientras se recuperaba.
“No estaba viajando con el equipo, así que necesitaba algo que hacer cuando estaban de gira”, explicó Hernández. “Digo ‘algo que hacer’, pero filmar uno de esos pequeños episodios no toma más de cinco o seis minutos. Así que sí, no mata tanto tiempo, pero mata un poquito”.
Con todo el tiempo que tenía para llenar, las tarjetas se convirtieron en un verdadero pasatiempo para Hernández. No guarda todo lo que abre, pero ha acumulado una colección sólida. Sus favoritas personales incluyen una carta Helix SuperFractor de Woody de Toy Story y su propia postalita Golden Mirror del año pasado.
Más allá de su colección personal, también hay un aspecto social en el coleccionismo para Hernández. Abre sobres con su esposa, Mariana, y su hija, Penélope. Como familia, abren juntos tarjetas de Disney, Marvel, Star Wars y Pokémon.
Los compañeros de equipo de Hernández en los Dodgers también se unen a la diversión. Algunos han aparecido en los videos de “PoKikémon”, incluyendo al relevista Will Klein, cuyo guante personalizado de cartas de Pokémon es uno de los artículos más singulares de su propia colección. Otros participan fuera de cámara. Blake Snell y el cerrador puertorriqueño de los Mets, Edwin Díaz, son coleccionistas, y Hernández se atribuye el mérito de haber iniciado a sus compañeros, el dominicano Teóscar Hernández y el cubano Andy Pagés.
“Sólo sé que logré que un par de muchachos se volvieran un poco adictos a esto”, señaló Hernández, “y su colección ha superado la mía, y estoy orgulloso de ellos por eso”.
Hoy en día, un Hernández sano, quien se ha recuperado de lesiones en el codo y el oblicuo esta temporada, tiene un poco menos de tiempo para dedicar a expandir su colección. Pero siempre que el ajetreado calendario de béisbol se lo permite, puede pasar el tiempo abriendo sobres.
“No tenía ningún pasatiempo aparte del béisbol, y esto es un trabajo, así que no es realmente un pasatiempo”, concluyó Hernández. “Necesitaba un pasatiempo”.