Filial Doble-A recibió a Sultanes de Monterrey con una fiesta mexicana

Técnicamente, la temporada de ligas menores – exceptuando el nivel de Triple-A – no empieza sino hasta el viernes. Pero en Doble-A Pensacola, las cosas arrancaron de una manera muy colorida.

Es una buena manera de describir el ambiente que se vivió el martes en el Blue Wahoos Stadium, filial Doble-A de los Marlins, que inició el martes una exhibición internacional de dos días ante los Sultanes de Monterrey, de la Liga Mexicana de Béisbol. Igual que con la Copa de la Diversión, que ofrece una especie de identidad alterna para los equipos, los Pok-Ta-Pok de Pensacola terminaron empatados 1-1 ante sus similares mexicanos, en un ambiente digno de un festival.

“Los juegos de exhibición ante los Sultanes son muy importantes. Tienen la intención de resaltar las distintas culturas y de servir como plataforma del compromiso deportivo con la comunidad”, expresó el gerente general de Pensacola, Steve Price. “Más allá del deporte, este juego simboliza la unidad y llama a las personas de diferentes culturas a celebrar el espíritu competitivo y el respeto mutuo. Además, sirve para que nuestros fanáticos creen recuerdos de toda una vida y fortalezcan los vínculos entre las comunidades, exaltando el profundo impacto de los deportes”.

El Pok-Ta-Pok fue un juego mesoamericano disputado en el siglo 16, como preámbulo de los juegos de pelota. El martes, se hizo una demostración entre innings como parte de las actividades de entretenimiento que incluyeron a músicos, cantantes y bailarines.

Fuera del terreno, los equipos disfrutaron de una cena conjunta el lunes por la noche. El martes, visitaron escuelas en Pensacola y leyeron libros en español a los estudiantes sobre la historia del Pok-Ta-Pok.

“Compartimos los mismos valores”, indicó el vicepresidente de los Sultanes, Guillermo “Willie” González. “Queremos hacer lo mismo que hacen (los Blue Wahoos) con la comunidad. Fueron directo a nuestros corazones. Por eso estamos aquí”.

Dirigidos por el panameño Roberto Kelly, quien tuvo una carrera de 14 años en las Mayores, los Sultanes no son el primer equipo mexicano que disputa un encuentro con una filial de ligas menores. El fin de semana pasado, Doble-A San Antonio recibió a los Saraperos de Saltillo.

“Este juego es monumental para Pensacola y para el béisbol de liga menor”, comentó el vicepresidente de comunicaciones creativas de los Blue Wahoos, Anthony Aspenson. “El béisbol es un idioma universal, que todo el mundo entiende cuando está en un estadio. Somos afortunados de haber podido hacer esto con los Sultanes de Monterrey, para hacer que esta serie sea lo más especial posible”.

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