Marlins, el mejor equipo desde junio. ¿Cómo lo han hecho? Un análisis, paso por paso
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Algo que se perdió en medio de todo el drama del domingo sobre los Marlins retirando al dominicano Eury Pérez después de 7.0 entradas perfectas fue que no se trataba sólo de la cantidad de pitcheos, la salud, la analítica moderna o cualquier narrativa que decidas aplicar. Es exactamente lo que dijo el manager Clayton McCullough que era. Es que el objetivo aquí ya no se trata sólo de los partidos de la temporada regular. Es razonable mirar más allá de septiembre.
“[Estamos] buscando jugar más allá de la campaña regular”, indicó McCullough. “Eury va a ser una parte importante de eso”.
Desde principios de junio, los Marlins tienen marca de 23-8, el mejor récord de Grandes Ligas. Han permitido la menor cantidad de carreras en la Liga Nacional (segundos en general); tienen el mejor OPS en las Mayores (entre los equipos que no llaman el Coors Field su hogar); han presumido la tercera mejor defensa, después de estar entre los peores cinco en ese sentido hasta finales de mayo.
Mientras los Mets continúan hundiéndose en el vacío y los Nacionales demuestran ser incapaces de encontrar suficiente pitcheo para respaldar su sorprendentemente buena ofensiva, los Marlins (49-42) están en el tercer lugar del Este de la Liga Nacional, a sólo 4.0 juegos de unos Bravos que luchan por mantener su buen inicio. De cara a la estadía en casa de esta semana contra Seattle y Cleveland para cerrar la primera mitad, los Marlins son dueños del tercer puesto del Comodín de la Liga Nacional. (Su serie contra los Marineros, líderes del Oeste de la Americana, empieza la noche del martes).
A diferencia de hace tres años, cuando los no muy dominantes Marlins del 2023 se colaron en un puesto del Comodín mientras eran superados en carreras más que cualquier otro equipo de playoffs en la historia, el grupo del 2026 podría tener algo de verdad aquí. ¿Qué tan auténtico? Las probabilidades de playoffs, según FanGraphs, han aumentado a una en tres. Eso es lo suficientemente real como para soñar.
¿Qué tan auténtico? Comencemos con esto: No es del todo inesperado.
Vamos a dar una pequeña –y posiblemente prematura– vuelta de la victoria aquí, sólo por un momento. En otoño pasado, el potencial de este roster era lo suficientemente claro como para que, al buscar cuáles equipos podían emular el salto de los Azulejos de una campaña perdedora en el 2024 a la Serie Mundial en el 2025, los Marlins fueran una de las primeras escuadras que nos vino a la mente. En febrero, el titular de nuestra previa de temporada del Este de la Liga Nacional aquí en MLB.com dejó en claro que ésta era una lucha de cuatro equipos, no de tres. (Sin importar que agrupáramos a los Marlins con los Bravos, Filis y Mets, no con los Nacionales).
La lógica en ese momento era clara. Por un lado, los Marlins del 2025 fueron más competitivos de lo que te diste cuenta; después de su punto más bajo de 25-41 a partir del 11 de junio, Miami luego tuvo marca de 54-42 durante los últimos cuatro meses, un ritmo de 91 victorias en un año. Fue el tercer mejor registro de la Liga Nacional, y mejor que el de los Dodgers. No fueron los Bravos en el tercer lugar detrás de los Filis y los Mets; fueron los Marlins, que superaron a Atlanta por tres triunfos.
Eso ayudó a prometer más, particularmente porque el as dominicano Sandy Alcántara, en su regreso, se había visto mucho mejor en la segunda mitad que en la primera. Los Marlins parecían tener por fin suficiente pitcheo para que cambiar un brazo (el dominicano Edward Cabrera) por un bate (Owen Caissie, más dos prospectos) tuviera sentido. Pasaron cosas muy interesantes el año pasado en términos de cómo agregaron velocidad del bate a un club que ya tenía los swings más cortos y planos. Y aunque “hacer cosas raras” como que los coaches pidan los pitcheos en lugar de los receptores – entre otras cosas – no fue aclamado universalmente en el béisbol, al menos mostró la voluntad y la capacidad de intentar ser diferentes.
Pero la respuesta no está únicamente aquí. En FanGraphs, cuando Michael Baumann realizó un estudio en otoño pasado para tratar de ver si podía predecir quién sería el próximo Maikel García o Geraldo Perdomo – es decir, bateadores de poco contacto que florecieron – dos de los tres nombres mencionados fueron de los Marlins, con Xavier Edwards y Liam Hicks. Ambos terminaron teniendo fuertes argumentos para el Juego de Estrellas este año, aunque ambos quedaron apenas cortos.
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No funcionó de inmediato. Gracias en parte a que el bateador revelación del 2025, Kyle Stowers, se lesionó una corva justo antes del Día Inaugural y a las lesiones tempranas en la rotación, Miami cayó a ocho juegos por debajo de .500 después de una barrida a fines de mayo a manos de los Mets. Eso, según McCullough, fue una especie de llamada de atención.
“Tal vez fue necesario que nos dieran esos golpes tres días seguidos en el Citi Field para enviarnos un contundente mensaje, de que nosotros podemos decidir cómo queremos que vaya nuestra temporada”, le dijo el capataz a Christina De Nicola de MLB.com a fines de junio. “Una cosa es jugar bien y que alguien te gane. Otra es simplemente no rendir a la altura de tus capacidades y a un estándar que estamos tratando de establecer aquí para nosotros mismos. Y entonces, después de cierto punto, simplemente te cansas de eso y tienes que ir a jugar mejor”.
Eso es exactamente lo que ha sucedido, en las tres áreas del juego. Los Marlins son el primer equipo en pasar de ocho partidos por debajo de .500 a seis juegos o más por encima de dicha marca en el lapso de un solo mes calendario, según el Elias Sports Bureau.
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**Mejoró el pitcheo
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Hasta finales de mayo: EFE de 4.38 (21ra en MLB)
Junio y julio: EFE de 3.53 ERA (2da)
Esto fue aún mejor antes de la primera semana de julio, que requirió de que pasaran por Colorado y West Sacramento, pero todos cuentan. Esto es un poco sobre lo bien que se ha visto Pérez en tres aperturas desde su regreso de la lesión, y un poco sobre dejar atrás a los que no han rendido como Chris Paddack, y un poco sobre el relevista de 32 años Michael Petersen, reclamado en waivers de Atlanta en verano pasado, usando más su recta y ponchando al 37% de los bateadores en junio.
Aunque hay algo que decir sobre el All-Star Max Meyer y que Alcántara tiene la mayor cantidad de aperturas de 6.0 entradas o más en Grandes Ligas, la clave que estamos observando es simplemente que "el relevo dejó de dar pasaportes a todos". Los relevistas de Miami en abril tuvieron una tasa de bases por bolas del 14%, la segunda más alta en las Mayores. ¿En junio? Eso se redujo al 8%, o el octavo más bajo.
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La alineación mejoró.
- Hasta finales de mayo: OPS de .693 (22do)
- Junio y julio: OPS de .833 (2do)
Recuperar a Stowers de una lesión ayudó, obviamente, y, al igual que con Paddack, dejar atrás una firma de agente libre que no funcionó (el primera base dominicano Christopher Morel) abrió espacio para alguien más. En este caso, eso indirectamente significa el jardinero quisqueyano Heriberto Hernández (un agente libre de ligas menores antes del 2025), quien tiene OPS+ de 117 en partes de dos campañas con Miami. Ha sido más fácil colocarlo en el jardín izquierdo, ya que Stowers ha estado haciendo la transición para jugar más en la primera base y el inicialista del Día Inaugural, Connor Norby, fue enviado a Triple-A.
Con Edwards (adquirido de Tampa Bay en un pequeño acuerdo en 2022) y el dominicano Otto López (reclamado en waivers de los Gigantes a principios del 2024, irónicamente para ocupar el lugar dejado vacío por Pérez cuando necesitó de una cirugía de Tommy John), los Marlins tienen posiblemente la mejor pareja en MLB de jugadores del medio del cuadro interior. Quizás eso sea subestimar la situación; el OPS de .870 que está obteniendo Miami de esos dos puestos está más de 100 puntos por delante del segundo mejor, Kansas City, y es el mejor desde los Rangers del 2023 con Corey Seager y Marcus Semien, en un equipo que ganó la Serie Mundial.
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La defensa mejoró.
La prueba visual decía que la defensa de Miami estaba en mal estado al principio de la campaña, y las métricas en gran medida estaban de acuerdo. ¿Y luego?
Hasta finales de mayo: Menos-10 en Valor de Carreras Defensivas (empatado en el puesto 26)
Junio y julio: +11 en Valor de Carreras Defensivas (empatado en 3er lugar)
Ésa es una verdadera y sorprendente recuperación en la temporada. ¿Cómo lo hicieron? No siempre debería ser tan sencillo, pero a veces lo es. El 4 de mayo, el receptor del Día Inaugural, el dominicano Agustín Ramírez, fue enviado a Triple-A, y el prospecto de la receptoría Joe Mack fue subido para reemplazarlo. Ramírez había dado el segundo mayor número de jonrones (21) en los Marlins del 2025, pero durante todo ese año y el primer mes del 2026 había sido el cátcher defensivo más débil de la Liga Nacional, con -17 en Carreras Defensivas.
Mack trajo consigo una fama de excelencia defensiva, y no ha hecho nada para refutar ese informe. Desde su llegada, ha estado empatado como el mejor receptor de la Liga Nacional, contribuyendo con +5 Carreras Defensivas, en gran parte gracias a sus 16 corredores eliminados intentando robar, empatado con los mejores de Grandes Ligas.
También ha habido mejoras por parte de Caissie (-7 en los primeros dos meses, luego un casi promedio de menos-1 en junio) y Hernández (menos-2 antes de junio, +2 en junio). Principalmente, sin embargo, es difícil exagerar lo importante que puede ser pasar de una defensa muy pobre en la receptoría a una muy buena.
¿Dónde deja esto a Miami, entonces? Podría dejar a Alcántara allí después de la Fecha Límite de Cambios, un resultado que pocos esperaban. Incluso podría dejarlos jugando en octubre. A diferencia de hace tres años, esto se siente más auténtico. Hay muchas cosas buenas sucediendo aquí en este momento.