Mattingly agrega otro capítulo de su trayectoria con los Filis

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Así terminó el 2025 para alguein que alguna vez fue un jugador grandioso y sigue siendo gran hombre de béisbol llamado Don Mattingly: Terminó a dos outs de por fin ser parte de un equipo ganador de la Serie Mundial, como coach de la banca del manager John Schneider con los Azulejos. Eso fue a principios de noviembre. Luego, a finales de diciembre, Mattingly quedó a seis votos de por fin llegar a Cooperstown, donde definitivamente debería estar, en el Comité de Béisbol de la Era Contemporánea.

Había imágenes de Mattingly en octubre, junto con muchos de los jugadores de los Azulejos, viendo a los Dodgers celebrar su segundo título consecutivo, éste en el Rogers Centre de Toronto. Y pensaste que finalmente podríamos estar viendo el final de la larga y honorable vida de Mattingly en el béisbol. Cumpliría 65 años en abril siguiente. Se pensó que se marcharía para siempre, que éste era el final de su último recorrido.

Pero ahora Mattingly regresó. Regresó una vez más como coach de la banca, esta vez para su viejo amigo Rob Thomson en Filadelfia. No sólo eso, sino que Mattingly ahora trabajaba para su hijo Preston, el gerente general de los Filis y el número 2 de Dave Dombrowski en Filadelfia. Pero, los Filis tuvieron un comienzo tan malo como el de cualquiera, a pesar de las altas expectativas y otra nómina elevada. Tenían marca de 9-19 y despidieron a Thomson. Y Don Mattingly, conocido una vez como Donnie Baseball cuando era un gran Yankee, volvía a dirigir, después de haberlo hecho ya en Los Ángeles y luego con los Marlins, donde fue nombrado Manager del Año de la Liga Nacional en el 2020.

Y lo que parecía una temporada perdida para los Filis, incluso en abril, de repente ha cobrado vida bajo la dirección de Mattingly.

Los Filis, que recibirán a los Padres en el Citizens Bank Park a partir del martes, tienen récord de 21-10 bajo la dirección de Mattingly y están de vuelta en la lucha por un Comodín de la Liga Nacional. E incluso sin batear de la manera en que Mattingly cree que lo harán eventualmente, han empezado a parecerse al equipo que se esperaba que fueran, a tres semanas del inicio oficial del verano y con más de 100 partidos por jugarse.

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"Oye", me dijo Mattingly el otro día, "por mucho que haya sido genial para estos muchachos demostrar que no se olvidaron de repente cómo jugar béisbol, todavía hay una parte de esto que apesta, por la pérdida del trabajo de Rob [Thomson]". Quiero decir, una de las razones principales por las que vine aquí fue por él, y ahora la razón por la que estoy dirigiendo al equipo aquí es por lo que le pasó”.

Con todo eso, le pregunté cómo se siente volver a ser parte de algo, como lo ha sido durante más de 40 años en las Grandes Ligas.

"Todo el mundo en este juego envejece al final, obviamente", expresó Mattingly. "Pero esa parte, la parte del equipo, eso nunca envejecerá, al menos no para mí".

Le pregunté entonces cómo es ser el dirigente de los Filis y tener a su hijo como gerente general.

"Una bendición", contestó. “No hay otra forma de decirlo. Oye, sé que si hay un día libre, tengo una nieta esperándome en su casa. Por eso, realmente siento estos días como si estuviera trabajando desde casa”.

Mattingly está hablando entonces -- de nuevo -- sobre lo confiado que está en que su equipo va a batear como grupo. Kyle Schwarber, por supuesto, ha sido Kyle Schwarber, con 22 cuadrangulares hasta la serie del fin de semana en Los Ángeles, cuando los Filis perdieron dos de tres contra los Dodgers. Bryce Harper, con 13 jonrones y 34 carreras impulsadas (sólo cinco menos que Schwarber), se parece más a sí mismo que el año pasado. Brandon Marsh batea .317, líder del equipo.

Pero Trea Turner todavía batea apenas .223 y Alec Bohm está en .210. El cubano Adolis García está en .191. J.T. Realmuto, siempre una de sus estrellas, estaba en .220 al final de la serie contra los Dodgers, después de haber dado un susto a Mattingly y a todos los demás tras recibir un lanzamiento rápido en la muñeca izquierda; el dolor en la muñeca probablemente le haga tomarse unos días más de descanso.

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"Afortunadamente", me dijo Mattingly, "nuestro pitcheo no sólo ha sido bueno. Ha sido increíblemente bueno”.

Desde que asumió el cargo Mattingly, el promedio de carreras limpias permitidas para la rotación abridora, encabezada por el dominicano Cristopher Sánchez y Zack Wheeler, ha sido de 2.55, justo ahí con los mejores de las Mayores. Sánchez, en particular, ha sido una de las estrellas revelación de pitcheo de esta temporada, con récord de 6-2 y efectividad de 1.47, más una racha de 44.2 entradas sin permitir carreras, la más larga en la historia de la franquicia.

"Cuando hablas de un pitcheo increíblemente bueno, tienes que empezar con [Sánchez]", dijo Mattingly.

Mattingly jugó mucho tiempo en Nueva York. Más adelante, dirigió en Los Ángeles. Ahora está dirigiendo en un lugar de béisbol, Filadelfia, tan exigente como cualquier otro.

"Digamos que conozco el terreno", dijo.

Quizás éste sea el último recorrido para Don Mattingly. Si es así, bueno, hasta ahora, todo bien para Donnie Baseball.

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