Medias Blancas pierden cuarto seguido y su ventaja se reduce a medio juego
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SAN LUIS -- La siguiente pregunta le fue planteada al tercera base de los Medias Blancas, Colson Montgomery, antes de la derrota de su equipo por 7-3 ante los Cardenales la noche del viernes en el Busch Stadium, en un juego que se retrasó una hora y 10 minutos debido a la lluvia.
¿Hay algo satisfactorio en simplemente llegar a los playoffs como Comodín, o este equipo quiere el título de la Central de la Liga Americana?
“Sí, queremos ganar la división porque sentimos que somos el mejor equipo de la división”, dijo Montgomery. “Eso es lo que debería suceder. Si sientes que eres el mejor equipo de tu división o algo así, sientes que deberías ganarla”.
Si los Medias Blancas (75-72) creen que son el mejor equipo de la Central de la Liga Americana, entonces necesitan empezar a demostrarlo pronto. Su cuarta derrota consecutiva, apenas la segunda vez esta temporada que pierden cuatro juegos seguidos, combinada con la victoria de Cleveland por 5-2 en Minnesota, redujo su ventaja divisional a apenas medio juego. Los dos equipos se enfrentarán en los últimos tres partidos de la serie entre ambos en la temporada del 2026, de lunes a miércoles en el Progressive Field.
El zurdo de los Medias Blancas, Anthony Kay (9-9), siguió sin ganar en sus últimas seis aperturas, permitiendo tres carreras y cinco hits en cuatro innings, con dos ponches y un boleto. Los Cardenales (73-75) agregaron tres anotaciones ante Trevor Richards en el quinto episodio para tomar el control.
Ese dominio estuvo a punto de desaparecer en el sexto capítulo, cuando los Medias Blancas llenaron las bases con un out gracias a sencillos de Sam Antonacci y Kyle Teel, además de un boleto otorgado por Luis Gastelum a Chase Meidroth. Pero Randal Grichuk se ponchó y el batazo de Miguel Vargas, proyectado por Statcast a 397 pies hacia el jardín izquierdo-central, se quedó a pocos pies de convertirse en un grand slam que habría empatado el juego. En cambio, terminó la entrada con una buena atrapada a la carrera del jardinero central Nathan Church.
El batazo de Vargas, con una velocidad de salida de 104.3 mph, habría sido jonrón en otros 12 estadios, incluido el Rate Field.
Meidroth conectó un cuadrangular ante el primer pitcheo que le hizo el abridor de los Cardenales, Matthew Liberatore, y volvió a sacarla del parque en el tercer acto, elevando a 14 su marca personal con dos vuelacercas en un lapso de cuatro lanzamientos. Fuera de eso, la ofensiva continuó teniendo problemas, al irse de 8-0 con corredores en posición de anotar y dejar a 12 hombres en base. Han anotado apenas ocho carreras en total durante estas últimas cuatro derrotas.
Mantener la calma, divertirse y concentrarse únicamente en el juego que tienen por delante son tres de las razones por las que este equipo ha estado en el primer lugar desde el 4 de julio. Los Medias Blancas necesitan seguir por ese mismo camino para evitar que este mal momento se extienda mucho más allá de cuatro derrotas, con 15 juegos por disputar.
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“Esa serie [contra Pittsburgh] ya terminó, hay que pasar a la siguiente”, dijo el derecho Davis Martin. “Te subes a un avión, llegas al hotel, entras a un estadio nuevo y se siente como empezar de cero. Todos estaban entusiasmados por volver hoy al terreno, simplemente hacer su trabajo y divertirse. Volver a ser quienes somos, y eso significa que cada uno sea simplemente uno mismo”.
El equipo de Will Venable es una de las mejores historias de MLB esta temporada. Pero nada está garantizado más allá del 27 de septiembre. Los Guardianes (75-73) entienden esa realidad tanto como los Medias Blancas.
“Tenemos que salir y ganárnoslo”, dijo Montgomery. “Nadie va a rendirse, nadie va a permitir que nos escapemos y consigamos todo esto fácilmente. Tenemos que ganarnos todo y todos estamos muy conscientes de eso. Sólo tenemos que ver de qué estamos hechos. Siento que vamos a estar bien”.