Música latina, dulces y un cinturón de campeonato: Así celebran los Marlins
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MIAMI -- Han pasado sólo unos minutos desde que se registró el out final en una victoria de los Marlins.
Mientras los miembros de la prensa esperan que el manager Clayton McCullough llegue y responda las preguntas sobre el juego, se puede escuchar un rugido de ovaciones dentro del clubhouse cercano, seguido por el bajo de una canción latina.
Esto se convirtió en algo habitual durante un histórico mes de junio para los Marlins, y luego no tanto en julio. El joven equipo rápidamente aprendió —o mejor dicho, se le recordó— lo difícil que puede ser ganar en la Gran Carpa.
“Es difícil conseguir victorias en esta liga, y creo que siempre vale la pena celebrar cuando las obtienes”, expresó Xavier Edwards. “Es un momento divertido para nosotros pasar unos minutos después del juego y felicitar a los muchachos que nos ayudaron a ganar ese encuentro, animar a los que tal vez no tuvieron el desempeño que querían, y básicamente celebrar todos juntos por conseguir otra victoria de equipo en las Grandes Ligas”.
Cada club tiene su propia celebración después de los juegos, tanto en la ruta como en casa, que por lo general se adapta a la identidad del grupo.
Luego de los apretones de manos en el terreno y la habitual foto grupal de los Marlins —en la que Edwards siempre posa con el rostro serio (“Todo es trabajo. Sonreímos cuando entramos al clubhouse”)— los jugadores hacen fila y esperan a que todos pasen por el túnel hacia los vestidores antes de que comience la fiesta.
El cerrador veterano Pete Fairbanks, a quien se le encargó la tarea de reconocer a los jugadores más destacados, hacía lo mismo durante parte de su etapa con los Rays. Por lo general, comienza burlándose de alguien para romper el hielo.
Luego, Fairbanks anuncia al jugador del partido, da un breve discurso sobre por qué fue elegido y le entrega un cinturón de campeonato de los Marlins y un dulce Swedish Fish de la tienda miamense ScandyCandy a dicho jugador.
El campocorto dominicano Otto López, sus compatriotas Sandy Alcántara y Eury Pérez, y Edwards han estado entre los jugadores más recompensados.
“Ha estado bastante bien repartido, diría yo”, indicó Fairbanks. ”Al igual que en el béisbol moderno, el bullpen está severamente subrepresentado en esto, pero son gajes del oficio. Y yo nunca me coronaría a mí mismo”.
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La lista de reproducción musical que sigue ha sido compilada por el encargado del clubhouse local, Will Simon, con peticiones de los jugadores. Alcántara tuvo la primera elección. Tyler Phillips ha hecho que "Chicago" de Michael Jackson se le pegue a todos en la cabeza durante meses. Calvin Faucher intentó colar a The Lumineers por ahí.
“Escuchas a muchos equipos decir: ‘Oh, salimos y nos divertimos’”, relató Phillips. “Yo de verdad creo que nosotros salimos y nos divertimos. Yo no fui a la universidad, fui a la escuela secundaria. Estoy pasando el mejor momento de mi vida. Se siente mucho como el béisbol universitario. Hay mucha algarabía, pero simplemente nos estamos divirtiendo, y eso te incentiva a salir a jugar lo más duro que puedas, porque estos muchachos simplemente están emocionados por intentar hacer lo que sea para ganar, y eso es lo más importante que hemos aprendido sobre nosotros mismos. Si salimos y damos todo lo que tenemos, el resultado va a ser bueno”.
El cuerpo técnico por lo general se mantiene al margen, permitiendo que los jugadores se diviertan a su manera. En ocasiones especiales, como las veces que Alcántara ha alcanzado hitos en su carrera, todos participan en un brindis.
“Es genial”, expresó McCullough. “Esas son cosas que cada temporada, cada grupo va formando su propia identidad. Pete Fairbanks ha sido una parte muy importante de eso. Ciertamente ha estado en muchos equipos ganadores y en situaciones algo similares en las que la gente tal vez no contaba con que ese grupo hiciera cosas especiales. A veces es difícil disfrutar los momentos durante una temporada, porque simplemente viene un día tras otro”.
“Así que creo que es importante que nuestros muchachos se reconozcan entre sí y se diviertan un poco con esto, porque saben lo difícil que es jugar aquí todos los días. Saben lo difícil que es contribuir a nivel de Grandes Ligas. Me encanta escuchar toda la camaradería que tienen en este momento. Es divertido. De verdad que lo es. Son un buen grupo al que le gusta jugar juntos, creo que hemos sido probados en batalla y hemos lidiado con algo de adversidad, y todavía nos falta más por delante”.