El no-hitter de Piratas con sabor mexicano
This browser does not support the video element.
La ceremonia para retirar el número de Jackie Robinson y los fuegos artificiales después del partido del 12 de julio de 1997 en el Three Rivers Stadium fueron el primer lleno total en Pittsburgh en dos décadas, sin incluir un Día Inaugural. Sin embargo, ninguno de los presentes anticipaba ser testigo de algo histórico.
Aunque el mexicano Francisco Córdova -- quien demostró ser el abridor más fiable de los Piratas en dicha campaña -- tuvo problemas con su comando mientras calentaba, logró dominar a los Astros con 10 ponches y sin conceder hits en nueve entradas.
Pero la ofensiva de los Bucaneros también había sido silenciada, y luego de que Córdova realizara 121 pitcheos, el dirigente de la escuadra de Pittsburgh, Gene Lamont, no quería poner en riesgo la salud de su serpentinero.
Por eso, Lamont acudió al también mexicano Ricardo Rincón, quien preservó el no-hitter en el 10mo capítulo, y luego Mark Smith pegó un decisivo jonrón de tres vueltas en el cierre del mismo episodio para dejar tendido a Houston y asegurar el último sin hit ni carrera de los Piratas hasta ahora.