¿No tocar la bola? ¿Dejar a Snell? Las decisiones que dejan a Dodgers al borde del abismo
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LOS ÁNGELES –- En ocasiones, los managers toman riesgos calculados. A veces salen y a veces no. Así de simple.
Y el miércoles durante el Juego 3 de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional, Dave Roberts estuvo del lado negativo de esas apuestas, rumbo a la derrota 6-2 que los coloca abajo 3-0 y al borde de la eliminación.
La primera de esas instancias ocurrió en la parte baja del tercer inning, cuando el venezolano Miguel Rojas abrió el capítulo con un imparable. Allí se presentaba la opción de tocar la bola con el noveno bate Tommy Edman, intentando generar una chispa en una ofensiva apagada. En vez de eso, decidió que Edman bateara y falló. Después vino Mookie Betts y pegó un sencillo con el que Rojas posiblemente hubiese anotado de haberse concretado el escenario alterno.
“Pensé en eso (tocar la bola), pero es que él tenía un buen pitcheo para batear”, explicó Roberts. “Simplemente no sentí que debía entregar un out ahí. Al principio del juego, quería que Tommy bateara... pensé en eso, pero de nuevo, estás entregando un out para tener sólo una oportunidad con Mookie y Freddie. Quería darle a Tommy la oportunidad de empujar una carrera”.
Dos episodios más tarde, el destino le dio otra oportunidad, con un escenario prácticamente idéntico, sólo que esta vez Rojas negoció boleto. Edman volvió a evitar el toque y falló. Betts y Freeman tampoco produjeron. Fin de la entrada.
“Apostar a dar un hit con corredores en posición anotadora…”, se cuestionó el piloto. “Prefería intentar quizás batear un extrabase, un doble”.
Finalmente llegó el séptimo tramo, instantes después de que los Dodgers por fin reaccionaran y le dieran la vuelta al marcador. Frenar a los Cerveceros era obligatorio.
Blake Snell estaba lanzando primores. Después de permitir un jonrón ante el primer pitcheo del partido contra el venezolano Jackson Chourio, el as de los Dodgers se compuso y se mostró dominante. Pero, considerando la magnitud del momento, la opción de irse por el bullpen estaba latente.
He ahí una de esas instancias ‘imposibles’ para un dirigente, que se inclinó por continuar con su as, en una decisión justificable.
Sin embargo, luego de que le otorgó un boleto a Andrew Vaughn para iniciar el acto, pudo mirar al bullpen. En cambio, Jake Bauers le ganó una épica batalla de 11 pitcheos que terminó con un jonrón de dos carreras, que volvió a poner al frente a los visitantes. Un bateador después, aun con Snell, Garrett Mitchell la volvió a sacar. Fue ahí cuando Roberts sacó a su abridor.
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“Quería darle tres bateadores más. Teníamos a Evan (Phillips) para el cuarto bateador”, explicó el dirigente. “Obviamente el boleto abriendo el inning dolió. No había permitido jonrones en todo el año, pero esto es béisbol. Me sentía bien con el repertorio de Blake”.
¿Fue Roberts poco agresivo en su estrategia? ¿Lento en llamar al bullpen?
Quizás, pero esa es la confianza que tiene en sus veteranos. Y, como ya ha quedado claro, a este punto del año, Roberts ha demostrado, para bien o para mal, que va a morir con sus figuras. Hoy apeló a ellos, y a diferencia de tantas instancias anteriores, no le respondieron.