Jugadores rindieron especial tributo a sus madres
El Día de las Madres es la oportunidad perfecta para reflexionar sobre qué tanto han impactado en nosotros nuestras madres y abuelas. Y los peloteros de Grandes Ligas no son la excepción. Bien sea ayudando en los viajes, con ayuda financiera, apoyo o simplemente estando allí en esos momentos duros, muchas madres de peloteros han hecho tantos o más sacrificios como sus hijos para que éstos estén donde están hoy.
Para celebrar este Día de las Madres, cuatro jóvenes peloteros latinos compartieron con los periodistas de MLB.com que sigues a sus equipos sus memorias favoritas de sus progenitoras.
Foto cortesía Nicholas Quay / White Sox
Eloy Jiménez, Medias Blancas
La madre del dominicano Jiménez, Adalaida, ha dicho durante mucho tiempo que su hijo “necesita ser siempre el número 1”. Así que cuando el muchacho se mete un bache, le recuerda quién es, le pide que siga jugando duro y que trabaje como si fuera el mejor.
También es una madre bien orgullosa de su muchacho y estuvo presente cuando Jiménez firmó su extensión por seis años y US$43 millones con los Medias Blancas durante los entrenamientos y también en su primer juego en las Grandes Ligas en Kansas City. Pero aun cuando no está en la tribuna se hace sentir.
“Fue en el Juego de Futuras Estrellas del 2016”, recordó Jiménez. “Estaba viendo el juego en televisión y mi hermano la grabó. Cuando bateé el jonrón empezó a gritar y llorar. Cuando vi eso yo también me puse a llorar”.
Jiménez también recordó un juego ante la sucursal Clase-A de Toronto en el 2016, que coincidió con el Día de las Madres en República Dominicana.
“Antes del juego le dije, ‘Mamá, voy a batear un jonrón por ti’. Y dio el jonrón para ganar el juego. Ahí empezó a llorar también”.
-- Scott Merkin
Edwin Díaz, Mets
Durante casi un año, el puertorriqueño Edwin Díaz estaba muy nervioso y asustado con lo que le podría pasar a su madre. Pero nunca más que el día el mes pasado cuando Beatriz Laboy Méndez fue al doctor para una revisión de rutina. Diagnosticada con cáncer el verano pasado, Laboy Méndez había estado peleando contra la enfermedad desde ese momento. Finalmente, Díaz la llamó después de la cita médica y escuchó la noticia que tanto había estado esperando. Su mamá ya no tenía cáncer.
“Estaba muy feliz”, recordó Díaz. “Mi familia está muy orgullosa por eso”.
Díaz asegura que su mamá significa todo para él y sus hermanos.
“Ella significa todo porque trabajó muy duro”, explicó Díaz. “Hizo muchas cosas por mí y por mi familia. Hizo todo por nosotros”.
-- Anthony DiComo
Foto cortesía Miguel Rojas
Miguel Rojas, Marlins
Tener a su madre, Norma, que vive en Venezuela, con él durante el fin semana en Nueva York fue el mejor regalo del Día de las Madres que el venezolano Miguel Rojas pudo imaginar.
Dos veces sobreviviente de cáncer de mamas, Norma, que ahora está libre de la enfermedad, es la más grande aficionada de su hijo. Médico de profesión, Norma hizo todo lo que estuvo a su alcance para que Miguel fuese pelotero.
“Significa todo”, dijo el torpedero de los Marlins sobre haber pasado el Día de las Madres junto a la suya. “Es como la recompensa de todo lo que hizo cuando yo era pequeño, por haberme ayudado a vivir este sueño. Mi sueño, para mí y para mi familia, era jugar en las Grandes Ligas. La familia entera soñaba con eso”.
-- Joe Frisaro
Yandy Díaz espera visitar a su madre en Cuba este año (Fotos cortesía de Díaz y de la Associated Press)
Yandy Díaz, Rays
Cuando el cubano Yandy Díaz desertó de la isla en el 2013, sabía que había una posibilidad de que no volvería ver a su madre.
“Al principio es duro, pero los dos sabíamos que en Cuba no había muchas oportunidades”, dijo Díaz. “Ella entendió que si yo tomé esa decisión era para ayudar a la familia, conseguir algo de dinero y poder vivir como otras personas”.
“La decisión fue dura, pero al mismo tiempo fácil porque yo vine para aquí a pelear por los dos”.
Díaz dijo que su madre, Elsa María Fernández, trabajaba siete días a la semana de 5 a.m. a 7 p.m. para poder darle de comer a su familia.
“Ella hizo de todo”, contó Díaz. “En aquel momento no habían muchas oportunidades para que tuviéramos una buena vida. Peleó por mí y gracias a ella podía comer. Ella hizo todo por mí”.
Los dos hablan a diario por WhatsApp o FaceTime, pero Díaz espera verla pronto. En el pasado, era imposible para los jugadores que habían desertado regresar a Cuba, pero con algunos cambios en las leyes entre Estados Unidos y Cuba, Díaz está optimista de poder regresar y ver a su madre en persona por primera vez en seis años.
“Mi mamá es lo más grande que yo tengo en la vida”, aseguró Díaz. “Espero poder ir este año. Ya tengo todos los papeles y ojalá me dejen entrar para poder verla.”
-- Juan Toribio