¿Podrá Betts recuperar la forma con el madero en el 2026?
This browser does not support the video element.
LOS ÁNGELES — Por estas fechas del año pasado, una de las principales interrogantes en torno a Mookie Betts era si se consolidaría como campocorto tras un invierno en el que se dedicó a dominar todos los detalles de dicha posición. Ahora que se ha establecido allí con los Dodgers, la interrogante es si su trabajo durante este invierno le ayudará a dejar atrás una discreta temporada del 2025 con el madero.
Ranking de los Dodgers convocados al Juego de Estrellas
Por muchas métricas, Betts viene de su peor campaña ofensiva en Grandes Ligas. Bateó .258 con OPS de .732 y tuvo un OPS+ de 104, todas las peores cifras de su carrera. El punto brillante fue su defensa, ya que fue finalista al Guante de Oro en su primera campaña completa como campocorto, luego de ubicarse en el percentil 91 entre los jugadores calificados con 6 Outs Por Encima Del Promedio.
La incorporación del estelar jardinero derecho Kyle Tucker tendrá un efecto dominó en la alineación de los Dodgers, ya que se espera que el guardabosque funja como segundo o tercer bate. Eso ha generado interrogantes sobre cómo lucirá el lineup óptimo de Los Ángeles en el 2026, y una pieza importante del rompecabezas es si Betts podrá volver a su mejor nivel.
Quienes rodean a los Dodgers aseguran que nadie trabaja más duro que Betts, y por ello confían en que aún tiene mucho que ofrecer en el 2026.
Tanto dentro como fuera del terreno, el año pasado fue difícil para Betts. Perdió alrededor de 18 libras tras contraer una enfermedad estomacal al final de los Entrenamientos Primaverales y, aunque eventualmente logró recuperar el peso, luego reconoció que probablemente fue uno de los factores principales de su mala racha, que se extendió durante los primeros dos tercios de la temporada.
Betts también se fracturó un dedo del pie izquierdo, lo que le hizo perder varios partidos a finales de mayo. Además, se ausentó brevemente del equipo debido al fallecimiento de su padrastro en julio.
Hasta el 4 de agosto, Betts bateaba apenas .231 con OPS de .657. En ese momento, sabía que no podía darle la vuelta completamente a su campaña y cambió su mentalidad para enfocarse en hacer las cosas indicadas y ayudar a su equipo a ganar en la recta final. Eso lo llevó a un cierre encendido con .317 de promedio y OPS de .892 en sus últimos 47 juegos.
Betts llevó ese impulso a la postemporada, aunque empezó a decaer en la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y fue desplazado del segundo puesto en la alineación para los últimos tres encuentros de la Serie Mundial. Aun así, el repunte de fin de año demostró que la campaña discreta podría ser un caso atípico en su carrera, y no el inicio de un declive.
Betts, de 33 años, es uno de los jugadores más destacados del béisbol. Es el único jugador activo con cuatro anillos de Serie Mundial, además de ser un exJMV y un All-Star habitual. Antes del año pasado, era un modelo de consistencia, aunque ya había indicios de un posible desgaste.
Desde que Statcast empezó a medir la velocidad de los bates en el 2023, Betts ha perdido alrededor de dos mph en su swing, pasando de 71.3 mph a 69 mph en el 2025. Incluso en su punto más alto, su velocidad de bate sólo se ubicaba en el percentil 38 entre los jugadores calificados en el 2023, una temporada en la que encabezó a todos los jugadores de posición con bWAR de 8.6 y terminó segundo en la votación para Jugador Más Valioso de la Liga Nacional. Es capaz de ser un bateador de élite sin una velocidad de bate élite, pero otros factores — como un mínimo en su carrera del 35.8 % en batazos duros— podrían haber agravado sus problemas al bate en el 2025.
La enfermedad de Betts al inicio de la temporada podría haber incidido en esos números, por lo que comenzar la nueva campaña en salud podría, razonablemente, despejar el camino para un año de repunte. Otro factor que debe de ayudarlo es que probablemente no tenga que dedicar tanto de su trabajo invernal a la defensa.
This browser does not support the video element.
El año pasado, Betts desmintió una y otra vez que su traslado a las paradas cortas había afectado su producción ofensiva. Eso resultó bastante cierto durante la campaña, pero en la temporada baja, su preparación intensiva en su nueva posición pudo haberle restado tiempo para otras facetas del juego.
Pero este invierno, Betts ya está afianzado como campocorto. Como dijo el gerente general Brandon Gomes en las Reuniones Invernales, ahora tiene “un poco más de margen” para mantener un mejor balance entre su trabajo ofensivo y defensivo.
Los Dodgers ya han visto cómo el trabajo en la pretemporada puede transformar a Betts en un aspecto de su juego. Confían en que su esfuerzo durante este invierno también dé frutos este año.