Darle la noticia a Ozzie puso a Podsednik más nervioso que cualquier turno clave
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PHOENIX, Arizona -- Parecía ser un Día Inaugural en casa normal el 3 de abril para Scott Podsednik, ejerciendo funciones como embajador de los Medias Blancas.
Tomarse algunas fotos con los fans. Firmar unos cuantos autógrafos. Hablar un poco de béisbol. Tal vez incluso recordar su jonrón de oro en el Juego 2 de la barrida de la Serie Mundial del 2005 sobre Houston.
Luego, a través de una breve conversación antes del juego con el vicepresidente ejecutivo de los Medias Blancas, Brooks Boyer, el día se transformó en uno de los momentos más memorables de la carrera de Podsednik.
“Lo primero que me dijo fue: ‘Tengo algo increíblemente grande para ti hoy’”, relató Podsednik durante una conversación reciente con MLB.com. “Le dije: ‘Brooks, sabes cómo me gusta estar preparado y sabes que no me gustan las sorpresas. ¿De qué estás hablando?’”.
Boyer se refería a que Podsednik le informaría al venezolano Ozzie GuillenOswaldo “Ozzie”, su manager durante aquella histórica campaña hace 21 temporadas, la noticia de que su camiseta con el número 13 será retirada por los Medias Blancas el 8 de agosto. El anuncio estaba programado para después de que Sean Burke lanzara la parte alta de la tercera entrada contra los Azulejos, cuando la voz televisiva de los Medias Blancas, John Schriffen, pasara la transmisión a Chuck Garfien, Podsednik y Guillén en el estudio de CHSN.
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Muy pocas personas sabían de este honor, un objetivo del presidente del equipo, Jerry Reinsdorf, cuando llamó a Boyer durante la temporada muerta para discutir el retiro de la camiseta de Guillén. Así que ahí estaba Podsednik, preparándose para leer la proclamación en tributo a Guillén, más nervioso de lo que estaba al enfrentar una cuenta de 3-2 con las bases llenas y dos outs durante un juego empatado en la parte baja de la novena entrada.
“Me dijo: ‘Quiero que vayas al set y luego haré que leas este anuncio’. Me entregó un sobre”, contó Podsednik sobre su conversación con Boyer. “Yo dije: ‘Está bien’. Él me dijo: ‘Ábrelo y léelo’. Me dijo: ‘Ya que quieres saber, ábrelo y léelo’”.
“Así que lo abrí y comencé a leer, y cuando me di cuenta de lo que era, inmediatamente se me puso la piel de gallina. Miré a Brooks, me puse de pie y le dije: ‘Brooks’, y hablaba en serio, le dije: ‘Yo no soy la persona que debería leer esto’. Él respondió: ‘No, tú eres el indicado. Tú lo vas a leer’”.
“Y me explicó exactamente cómo quería que sucediera”, agregó Podsednik. “Yo estaba un poco aturdido por todo eso. Luego, inmediatamente después, escuchamos un golpe en la puerta y nos dijeron: ‘Oye Podsednik. Te necesitamos arriba en el set’”.
Podsednik y Garfien rodearon a Guillén, quien mostraba su característico humor con algunas bromas, incluso riéndose sobre encargar la creación de un muñeco bobblehead suyo.
Cuando Podsednik leyó la histórica noticia, a Guillén se le llenaron los ojos de lágrimas inmediatamente. Compartió la celebración con su esposa, Ibis, y se sintió conmovido por el mensaje de quien fuera su primer bate.
“No podía ver lo que él estaba leyendo”, dijo Guillén, hablando poco después del anuncio. “Casi suelto una grosería, porque así es como hablo con mis jugadores. Para mí fue un honor [que] uno de mis muchachos, que de verdad tiene mucho que ver con esto, estuviera a mi lado cuando sucedió”.
“Bueno, él me preguntó si yo lo sabía y le dije: ‘Justo antes’. Así que me lanzó algunos improperios”, comentó Podsednik entre risas. “No tuvimos la oportunidad de hablar con gran detalle al respecto, porque después de que sucedió, lo llamaban en todas las direcciones. Yo estaba como en las nubes. Estaba en el teléfono hablando con mi familia y amigos, y hablando con otras personas”.
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Esta ceremonia especial se llevará a cabo antes de que los Medias Blancas se enfrenten a los Guardianes, un gran rival para Guillén como jugador y dirigente en el Sur de Chicago. También ocurre tres días antes de que se regalen los muy anunciados sombreros del Papa el 11 de agosto.
Incluso sin que Podsednik pudiera hablar mucho con Guillén ese día, sabe lo que este honor significó para él. Su participación tuvo un significado especial para Podsednik.
“Cien por ciento. Probablemente uno de los momentos más especiales que se remonta a mi carrera como jugador e incluso al 2005”, subrayó Podsednik, quien estará en la ciudad para el retiro del número de Guillén. “Estoy muy agradecido de que los Medias Blancas me pidieran participar”.
“Soy afortunado y agradecido de haber podido jugar para él, de haber visto cómo era. Y voy a decir esto: El béisbol necesita que regrese un hombre como Ozzie, alguien con su carácter y su conocimiento. Puede que su familia diga lo contrario, pero me encantaría ver a Ozzie de nuevo en el puesto de manager”.