Yankees arrollan con un estilo ‘limpio’ y ‘agresivo’… pero van por más
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ANAHEIM -- Esta parte del calendario del béisbol sirve para tomar el pulso de la temporada. Históricamente, los equipos utilizan el hito del Día de los Caídos para evaluar el rendimiento. Las tablas de posiciones generalmente muestran más contendientes que clubes fuera de contienda, pero no es demasiado temprano para que los rosters más fuertes se separen del resto. Y éso es exactamente lo que están haciendo los Yankees.
Observando el trabajo previo al primer juego de la serie del lunes en Anaheim contra los Angelinos, Aaron Boone tuvo la oportunidad de evaluar el progreso de su equipo. El manager se negó a celebrar a lo grande lo hecho por los campeones defensores de la Liga Americana, calificando sus resultados como “incompletos”, pero Boone reconoció lo siguiente: “Tenemos muchos motivos para creer que tenemos posibilidades de ser un equipo bien bueno”.
Podríamos argumentar que ya lo son. Anthony Volpe conectó un doble barrebases y el hallazgo inesperado para la rotación, Ryan Yarbrough, ofreció otras seis entradas sólidas, ayudando a los Yankees a conseguir una victoria por 5-1 sobre los Angelinos. Los Yankees están cerrando el mes en gran forma, habiendo ganado 14 de sus últimos 18 compromisos.
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“Creo que cada noche, simplemente salimos con mucha confianza”, dijo Volpe. “Nos sentimos bien de verdad con el tipo de béisbol que estamos jugando. Es limpio y queremos ser agresivos, aprovechar cada inning, cada oportunidad”.
Hace apenas unos meses, las circunstancias presentaban este escenario como menos probable. No sólo los Yankees habían girado hacia un Plan B en su era post-Juan Soto, sin saber lo que podrían obtener de importados veteranos como Cody Bellinger y Paul Goldschmidt, sino que también se dirigían hacia adelante sin piezas cruciales de la rotación como Gerrit Cole y el dominicano Luis Gil.
Ambos estuvieron en el clubhouse el lunes, los hijos de Cole ensuciando sus pequeños uniformes en la pista de advertencia mientras papá se recupera de una cirugía Tommy John. De su parte, Gil sigue sin sentir efectos adversos de una distensión en el dorsal derecho mientras contempla una sesión del bullpen que debe de tener lugar en el Dodger Stadium este fin de semana.
Ninguno está listo para ayudar en el montículo, pero ahí es donde Yarbrough ha intervenido.
El monticular ha proporcionado estabilidad, mejorando a 2-0 con efectividad de 2.25 en cuatro aperturas desde que reemplazó al venezolano Carlos Carrasco en la rotación. En general, los abridores de los Yanks lideran las Mayores con una efectividad colectiva de 2.37 en mayo – un número que era de 4.25 hasta finales de abril.
“Nunca he sido alguien que reviente la pistola de radar”, comentó Yarbrough. “Realmente he tenido que entender cómo sacar outs a los bateadores. Escuchando los comentarios, es simplemente un movimiento diferente y algo poco ortodoxa. No es algo que estén acostumbrados a ver todos los días. Es bueno tener eso”.
Calificando a Yarbrough como “un placer” con quien jugar, Volpe entiende mejor que la mayoría lo que lo hace tan difícil de batear con solidez. Recordó haber enfrentado a Yarbrough cuando el zurdo lanzaba con los Rays, cuando sus compañeros se confundían ante las lecturas de velocidad poco impresionantes, ofreciendo consejos antes del partido sobre ángulos de brazo y enfoques extraños.
“No es un turno al bate divertido desde el otro lado”, señaló Volpe.