¿Podrán los Yankees darle vuelta a su SDLA? Así sucedió hace 25 años
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Hay más historia con los Yankees que con cualquier otro equipo en el béisbol y en el deporte. Por eso, en un momento como este, los fanáticos de los Yankees recurren a la historia de octubre que les favorece, y no a la que está en su contra, mientras buscan que su equipo cambie el guion contra un equipo de los Rays que ha sido superior en todos los aspectos en los primeros dos encuentros de esta Serie Divisional de la Liga Americana. Es por eso que uno de los primeros lugares a los que acudirán sus fanáticos -- posiblemente el mejor lugar -- será La Jugada de Jeter.
Sucedió hace casi 25 años, el 13 de octubre del 2001, en el Juego 3 de otra SDLA, los Yankees contra los Atléticos. Los Yankees estaban abajo 0-2, justo como lo están ahora. Los Atléticos habían registrado un mejor récord en la temporada regular que los Bombarderos ese año, tal como lo acaba de hacer Tampa Bay. Y los Yankees no solo perdieron los primeros dos choques contra ellos, sino que cayeron en los primeros dos partidos en casa.
Luego vino el Juego 3, con el club de Nueva York aferrándose a una ventaja de 1-0. Derek Jeter cruzó todo el cuadro interior para fildear un tiro de corte desviado antes de hacer ese icónico pase de revés hacia el puertorriqueño Jorge Posada. El tiro le ganó a Jeremy Giambi al plato por un paso. El resto, bueno, la verdad es historia. Los Yankees ganaron dicho juego y regresaron para ganar esa serie, y terminaron en la Serie Mundial, donde cayeron en siete juegos ante los Diamondbacks tras no lograr remontar por completo un hueco de 0-2.
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Pero esa no es la clase de historia que los fanáticos de los Bombarderos están buscando en este momento, de la misma manera en que seguro no están mirando al octubre pasado, cuando no pudieron sobrevivir un 0-2 contra los Azulejos. En este momento, solo buscan las cosas buenas. Están mirando hacia el 2017, cuando la escuadra del Bronx remontó de un 0-2 en contra Cleveland en la SDLA. Mirando ese pase de Jeter mientras intentan cambiar el guion y salir de este abismo contra un equipo de los Rays que ha lucido como el rival más difícil que hay a lo largo de estos primeros dos juegos.
“Tenemos la oportunidad de hacer algo asombroso”, declaró el dirigente Aaron Boone tras la victoria de Tampa Bay por 5-2 en el Juego 2, en el que los Yankees tuvieron tantas pifias como imparables.
“Hemos respondido a momentos difíciles durante toda la temporada”, agregó Boone. “Ahora debemos hacerlo otra vez”.
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El año pasado, fue el bate de Aaron Judge -- en la mejor serie de postemporada de su carrera -- el que les dio una oportunidad en el Yankee Stadium contra los Azulejos. Judge conectó ese monstruoso cuadrangular en el Juego 3 en lo alto del poste de foul del bosque izquierdo, en una noche en la que Nueva York no solo estaba regresando de un 0-2 en la serie, sino que estaban remontando un 6-1 en el Juego 3. No borraron la desventaja, todos lo sabemos, perdiendo su campaña la siguiente noche. Pero al menos se habían dado una oportunidad tras jugar y lucir tan mal como lo habían hecho en Toronto. Es la misma oportunidad de la que hablaba su piloto un año después, solo que en St. Petersburg a altas horas de la noche del lunes.
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“Tenemos que llevarnos un juego”, expresó Boone, mientras se prepara para darle la pelota a Max Fried, quien le dio a Boone una tremenda presentación en el Juego 2 de la Serie del Comodín entre los Yankees y Medias Rojas: Seis entradas, seis ponches, tres hits y una carrera concedida.
Por supuesto, estos Rays no son esos Patirrojos. Su as, Drew Rasmussen, lució como el mejor pitcher del mundo en el Juego 1, coqueteando con un juego sin hit ni carrera ante los Bombarderos. Siguen poniendo la pelota en juego, siguen poniendo presión sobre la defensa y no se vencen a sí mismos. Una vez que amarraron la división en el Yankee Stadium durante la última semana de la temporada regular, tenían récord de 7-6 contra Nueva York este año. Ahora es de 9-6.
Los Yankees anotaron 18 carreras contra los Medias Rojas. Ahora han anotado dos en dos encuentros contra los Rays. Esas dos llegaron por la vía de jonrones de Ben Rice, intentando hacer algo o lo que sea para cargar con su equipo de la manera en que lo hizo Judge el octubre pasado hasta que no pudo más. En cuatro partidos de postemporada hasta ahora, Rice batea .467 con cuatro vuelacercas y ocho impulsadas. Está cargando con la ofensiva de la manera en que lo hizo en ausencia del capitán durante todo el verano.
Ahora el conjunto del Bronx de él para que los lleve al menos hasta la noche del jueves. Incluso en un momento en que solo Rice está bateando, y después de que los Yankees dejaron escapar la pelota por todo el Tropicana Field, sus dos abridores en la serie -- Gerrit Cole y Cam Schlittler -- de todas maneras han permitido apenas tres carreras limpias. Todavía tienen un buen pitcheo. Pero sus abridores, cuando están sanos, han hecho eso durante toda la campaña. Recuerda, esta es una rotación donde los cuatro abridores de Boone han sido ases: Cole y Schlittler en Nueva York, Fried en Atlanta y Carlos Rodón con los Medias Blancas.
Los Yankees todavía no cuentan con Judge. Pero verdaderamente no lo han tenido durante meses, y de todas maneras así terminaron con marca de 45-30 antes de ver finalmente a los Rays celebrar su título de división en el Yankee Stadium, al igual que lo hicieron los Azulejos hace un año y al igual que lo hicieron los Dodgers en la Serie Mundial del 2024. Ahora intentan asegurarse de que no vuelva a suceder en su propio terreno. Intentan darse la oportunidad de hacer algo impresionante. Tienen que llevarse un juego.Top of FormBottom of Form