
MIAMI – Sobraban los motivos para llegar temprano el sábado al loanDepot park, previo al juego de cuartos de final entre Japón y Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol.
Evitar el tráfico, conseguir un buen puesto de estacionamiento o sencillamente disfrutar la expectativa desde antes de un juego tan importante para ambas escuadras.
Clásico Mundial de Béisbol 2026
Grupo A (San Juan) presentado por Discover Puerto Rico
Grupo B (Houston) y Grupo D (Miami) presentado por Capital One
Claro, también está la otra posibilidad: ver a Shohei Ohtani tomar prácticas de bateo.
Es algo bien inusual para él. Ha reiterado en muchas ocasiones que su preferencia antes de los partidos es utilizar las jaulas internas de los estadios.
Sin embargo, tal y como lo hizo en este mismo escenario antes del duelo de semifinal contra México en el Clásico del 2023, Ohtani decidió salir al terreno.
Y como es de esperarse, ofreció un espectáculo. Los aficionados en las gradas peleaban por sus jonrones. Otra parte del público se agrupó en un sector del estadio para apreciar la sesión de bateo de pie. Pocos eran los celulares que se quedaron en los bolsillos. Vaya, hasta los jugadores de Venezuela pararon lo que estaban haciendo para contemplar a su rival.
Ah, y en más de una ocasión, sus bombazos amenazaron con alcanzar las pantallas más recónditas del estadio.
Desafortunadamente no hay Statcast para medir los cañonazos que empalmó Ohtani en esa práctica. Pero a veces no hacen falta los números para reconocer la potencia y magnitud de una conexión.
Bueno, en este caso fueron muchas. Y Venezuela lo vio todo.

