Seis aspectos claves a seguir en el Clásico Mundial del 2026

12 de febrero de 2026

Si recuerdas una sola cosa del Clásico Mundial de Béisbol del 2023, casi con seguridad es la manera en que terminó. Shohei Ohtani, como cerrador de la selección de Japón, no sólo ponchó al capitán del equipo de los Estados Unidos -- y entonces compañero suyo en los Angelinos -- Mike Trout, para darle a su novena una victoria por 3-2 en la gran final. Creó uno de los momentos más memorables del béisbol en este siglo.

Tres años después, 19 de los mismos 20 equipos que vimos en el 2023 están de regreso para la edición del 2026, con Brasil entrando en lugar de China, y decenas de jugadores activos de Grandes Ligas o Ligas Menores en cada roster, incluidos algunos de los mejores prospectos del deporte.

El espectáculo, por supuesto, es el punto central. Pero hay más que simplemente ganar y perder. Se puede aprender mucho sobre estos jugadores y equipos, en algunos casos adelantándose a conocer a estrellas internacionales que más adelante encuentran su camino hacia las Grandes Ligas. Demos un vistazo a la búsqueda del Clásico Mundial de Béisbol del 2023 en Baseball Savant y veamos qué ocurrió la última vez, y cómo eso puede orientar lo que verás en esta ocasión.

Clásico Mundial de Béisbol 2026

1. Es un tipo de béisbol ofensivo muy diferente al de Grandes Ligas.

Como era de esperarse: Cuando uno de los mejores momentos del último Clásico fue Ohtani siendo ponchado por un electricista checo, sabes que las cosas van a desarrollarse de manera distinta.

Y así fue, aunque no en términos de ponches. El Clásico del 2023 tuvo una tasa de ponches del 22%, prácticamente igual a la temporada del 2025 de las Mayores. Pero las líneas ofensivas tuvieron otra forma:

Clásico del 2023: .265/.358/.411 (.769 de OPS)

Temporada 2025 de MLB: .245/.315/.404 (.719 de OPS)

Notarás que el Clásico del 2023 tuvo promedios de bateo y porcentajes de embasarse mucho más altos, y parte del aumento en el porcentaje de embasarse se debe a que el Clásico tuvo una tasa de bases por bolas más elevada, el 11%, que la campaña más reciente de MLB, el 8%. Pero fíjate también en esto. “BABIP”, si no estás familiarizado, es el promedio de bateo en bolas puestas en juego, que básicamente significa quitar ponches y jonrones, y luego mostrar con qué frecuencia las pelotas bateadas evaden los guantes para convertirse en hits.

WBC del 2023: .326 de BABIP

Temporada 2025 de MLB: .291 de BABIP

En las Mayores, ese .291 está en el lado bajo históricamente, en parte gracias a defensores cada vez mejores. Pero ese .326, si se mantuviera durante un año completo, habría sido el número más alto en cualquier campaña en la historia de las Grandes Ligas. Se debe a todo, muestras pequeñas, rosters con poco tiempo para conocerse, mayores disparidades de talento, quizás informes de scouting más limitados sobre los rivales. Pero el resultado final, la última vez, fue menos pelotas encontrando guantes.

¿Te gustan los hits? Éste es tu torneo.

2. La selección de los Estados Unidos en realidad no lanzó tan duro, pero eso debe de cambiar este año.

En el 2023, los estadounidenses llegaron a la final, pero más por la fortaleza de su alineación que por su pitcheo, porque la velocidad promedio de la recta entre los lanzadores de la selección de EE.UU. en el Clásico del 2023 fue de 92.4 mph, apenas la novena mejor entre los 20 equipos. Fue prácticamente lo mismo que se vio de Italia o Panamá. Eso se debió en gran parte a que la rotación, aunque experimentada, no estaba llena de lanzallamas, especialmente con un Adam Wainwright al final de su carrera, 85.9 mph en el Clásico, y otros abridores como Kyle Freeland, 89.1, Merrill Kelly, 92.6 y Lance Lynn, 92.7.

Eso debe de ser un poco diferente esta vez, ya que los 16 lanzadores nombrados en el roster estadounidense incluyen a Tarik Skubal y Paul Skenes al frente de la rotación, y a Mason Miller saliendo del bullpen. Considera lo siguiente: De los 16 serpentineros en el roster, su recta promedio en la temporada regular del 2025 fue de 95 mph, considerablemente más fuerte que las 92.4 mph que promediaron los estadounidenses en el Clásico del 2023. De hecho, 15 de ellos lanzaron rectas la campaña pasada más rápidas que ese promedio, y el único que no lo hizo, Clayton Kershaw, está posponiendo el retiro por unas semanas para estar allí principalmente como una “póliza de seguro”, disponible para lanzar según sea necesario sin las limitaciones de una temporada regular. Espera velocidad. Mucha.

3. Estados Unidos y la República Dominicana castigaron todas las pelotas.

Con estrellas de Grandes Ligas por doquier en ambas alineaciones, esto no sorprende. Pero lo que sí llamó la atención fue cuánto sobresalieron en ese aspecto. Estados Unidos, 48.2%, y República Dominicana, 46.4%, fueron los únicos dos equipos que superaron siquiera el 42% de tasa de batazos duros.

La tasa promedio de batazos duros en el Clásico del 2023 fue del 35.7%.

The average hard-hit rate in the 2023 Classic was 35.7%.
The average hard-hit rate in the 2023 Classic was 35.7%.

Eso tuvo más que ver con su profundidad que con estrellas aisladas, porque tres de los cuatro mejores bateadores en términos de batazos duros, entre quienes tuvieron 20 visitas al plato, jugaron con Japón, encabezados por Kensuke Kondoh, el nuevo infielder de los Medias Blancas, Munetaka Murakami, y Ohtani, quien simplemente bateó .435/.606/.739 en el torneo. Pero mientras la parte baja del lineup japonés tendía más hacia bateadores de contacto con poco poder, Estados Unidos y República Dominicana estaban cargados de toleteros capaces de triturar la bola de principio a fin.

Eso probablemente no cambie en el 2026, especialmente si se observa de esta manera: Los 14 bateadores estadounidenses tuvieron una tasa de batazos duros del 47.3% en la temporada regular del 2025, mientras que los dominicanos registraron un 47.2%. Es prácticamente un empate.

4. El Equipo Japón realmente nos mostró todos los splitters.

Fue una de las mayores conclusiones al ver el Clásico Mundial de Béisbol del 2023 en tiempo real: mira todos esos splitters (rectas de los dedos separados) devastadores.

Los lanzadores japoneses realizaron aproximadamente el 62% de todos los splitters del torneo; más de la mitad de los equipos no tiró ni uno solo. Mientras tanto, una docena de brazos japoneses mostró un splitter, incluidos nombres ya conocidos, Ohtani y Yu Darvish, más otros que han llegado a las Grandes Ligas desde entonces, Shota Imanaga, Roki Sasaki, Yoshinobu Yamamoto, Yuki Matsui y otros que permanecen en Japón, como Shosei Togo y Taisei Ota.

En términos de valor de carreras por cada 100 lanzamientos, los splitters japoneses estuvieron entre los cinco pitcheos más valiosos del torneo, y esa vitrina generó años de conversación sobre cómo el splitter encontraría un resurgir en las Grandes Ligas, algo que en gran medida ha sido cierto. Pero no sólo fueron los splitters. Japón y la República Dominicana empataron con las rectas más rápidas también, a 95.5 mph. Una gran manera de potenciar un buen splitter es combinarlo con una recta dura. La selección de Japón tenía ambas cosas.

Hablando de splitters…

5. Fue una verdadera vitrina para Sasaki y Yamamoto.

No es que Sasaki y Yamamoto fueran desconocidos para los conocedores del béisbol; sus nombres habían circulado en ámbitos internacionales durante años. Pero para muchos aficionados, verlos en el escenario internacional que ofreció el Clásico fue la primera oportunidad de observarlos en un juego de alta presión y también de tener una mirada accesible a las métricas de sus lanzamientos.

Sasaki resultó tener la velocidad promedio en la recta más alta de cualquier lanzador en todo el torneo, de 100.3 mph. Como escribió en ese momento David Adler de MLB.com, aprendimos que Sasaki sería un lanzador con velocidad élite, más movimiento hacia el lado del brazo de lo esperado, un splitter fuera de este mundo y quizá no mucho más. Para bien o para mal, eso fue más o menos lo que vimos en su primer año en las Grandes Ligas.

Ver a Yamamoto en el mismo torneo permitió un análisis similar. Fue notable que sus curvas tuvieran algunas de las tasas de rotación más altas del torneo. El Clásico también ofreció valiosas miradas a Imanaga y Matsui, que luego se unieron a equipos de Grandes Ligas. Como mencionamos antes, casi nadie le dio a la pelota más fuerte y con mayor frecuencia que Murakami.

Todo eso sin mencionar al nicaragüense Duque Hebbert, quien convirtió un inning en el que ponchó a los dominicanos Rafael Devers, Julio Rodríguez y Juan Soto en un contrato con los Tigres. Probablemente no podamos predecir al próximo Hebbert, pero dado el continuo puente entre la NPB y MLB, vale la pena seguir de cerca lo que veamos del lanzador Hiromi Itoh, ganador del Premio Sawamura del 2025, y de Teruaki Sato, un toletero de 40 cuadrangulares que ganó el premio al Jugador Más Valioso de la Liga Central.

6. Italia pudo haber añadido un poder auténtico a su alineación.

Los italianos tuvieron un desempeño aceptable en el Clásico del 2023, pero los Azzurri conectaron un solo jonrón en 195 visitas al plato, y eso simplemente no es suficiente. Su 20% de tasa de batazos duros fue la tercera más baja entre los 20 equipos, apenas más de la mitad del promedio del torneo, resultado de una alineación con muchos defensores sólidos en el centro del diamante, pero con poco poder. Ningún jugador en el torneo, por ejemplo, tuvo más visitas al plato sin un batazo duro que las 17 del exjardinero de los Cardenales, Ben DeLuzio. Si traes de vuelta la tabla anterior donde destacamos a los Estados Unidos y la República Dominicana, se nota claramente la diferencia.

Team Italy's bats had the third-weakest hard-hit rate of the 20 teams in the 2023 Classic.
Team Italy's bats had the third-weakest hard-hit rate of the 20 teams in the 2023 Classic.

Desde entonces, la dirigencia de la Federazione Italiana Baseball Softball ha cambiado en gran medida. El exreceptor venezolano Francisco Cervelli será el dirigente, mientras que el exgerente general de los Dodgers, Ned Colletti, asumirá el mismo cargo aquí. La alineación luce muy distinta esta vez. Aunque el inicialista de los Reales, Vinnie Pasquantino, regresa para el 2026, ahora está acompañado por el jardinero de los Marineros Dominic Canzone, quien tuvo 142 de OPS+ el año pasado, su compañero de Kansas City Jac Caglianone, la sexta selección global del Draft amateur del 2024, y varios jóvenes en ascenso como Kyle Teel, Zach Dezenzo, Jakob Marsee y Thomas Saggese.

Los nueve jugadores de Grandes Ligas en este roster tuvieron una tasa de batazos duros del 43% en las Mayores el año pasado. Eso ni siquiera incluye al antesalista Andrew Fischer, selección de primera ronda de Milwaukee el año pasado, quien tuvo slugging de .760 con Tennessee en primavera pasada, es el principal prospecto de la tercera base en el béisbol y quiere modelar su swing zurdo con el de Bryce Harper. No es la alineación dominicana ni la estadounidense, y no encabezarán el torneo en vuelacercas. Pero deben de mostrar mucho más poder esta vez.