MIAMI -- Cuando el abridor de la Selección de Venezuela, Keider Montero, otorgó boletos consecutivos en la segunda entrada de la semifinal del Clásico Mundial de Béisbol el lunes, el dirigente venezolano Omar López sabía que debía ponerse manos a la obra.
“Eso para mí prendió las alarmas”, declaró el piloto.
Clásico Mundial de Béisbol 2026
Grupo A (San Juan) presentado por Discover Puerto Rico
Grupo B (Houston) y Grupo D (Miami) presentado por Capital One
Al final del episodio, Montero había concluido su labor, consiguiendo apenas cuatro outs. Y por el resto del encuentro, López estaba en el teléfono del bullpen para llegar del cuarto al 27mo out.
Al final, López realizó los movimientos correctos en una victoria por 4-2 sobre Italia. Montero cargó con las dos carreras de los italianos y un recorrido que incluyó a Ricardo Sánchez, Luinder Ávila, Ángel Zerpa, Eduard Bazardo, Andrés Machado y finalmente el cerrador Daniel Palencia, resultó en la fórmula ganadora.
También fue una combinación agotadora que deja a la escuadra venezolana en una posición poco óptima para la final del martes contra la Selección de Estados Unidos. Pero eso no significa que López y compañía no puedan encontrar otra fórmula exitosa.
Venezuela acudirá a Eduardo Rodríguez como su abridor -- un brazo experimentado, aunque ha enfrentado obstáculos en sus últimos dos años. En gran parte debido a un descenso en su tasa de ponches, E-Rod lleva efectividad por encima de 5 desde que se integró a los Diamondbacks antes de la campaña del 2024, y en este torneo fue castigado con dos cuadrangulares de esa profunda alineación de la República Dominicana en 2.2 innings.
Su misión contra los estadounidenses tampoco será fácil. Y si López presiente que su abridor prenderá las alarmas otra vez, el navegar el lineup de Estados Unidos sin la ventaja de un bullpen descansado (algo que los estadounidenses sí tienen a su favor para este partido) será algo bien difícil.
Sin embargo, lo interesante es que López el lunes tomó al menos una decisión con un ojo en el martes. Aunque su equipo estaba abajo a comienzos del compromiso y Sánchez pasaba por un buen momento contra Italia (1.2 entradas en blanco con un pasaporte otorgado y sin conceder hits), lo retiró del partido luego de que enfrentara seis bateadores.
El motivo fue que los límites del Clásico Mundial que impiden que un relevista lance en días seguidos si realiza al menos 30 pitcheos en una de esas presentaciones.
“Nos fuimos con Ávila”, explicó López, “y le dije a [el coach de pitcheo Johan Santana]: ‘Ricardo está lanzando muy bien, pero lleva 23 pitcheos. Si llega a 30 no podrá lanzar mañana, y quiero que esté disponible mañana”.
Fue un movimiento bien audaz en una situación de eliminación el pensar en un partido del mañana antes de ganar el de hoy. Pero le funcionó a López. Vale destacar que, de sus tantos relevistas empleados para vencer a Italia, Ávila fue el único que llegó a los 30 pitcheos que lo descartan para lanzar en la final.
Entonces mientras que López hubiera preferido contar con un grupo de relevistas con descanso, al menos no verá tantas restricciones por las reglas (aunque los deseos del equipo de algún jugador contarán otra historia). La lista de relevistas que no fueron empleados el lunes incluye a Jhonathan Díaz, Anthony Molina, Emmanuel de Jesús, José Álvarez, José Buttó y Antonio Senzatela, aunque De Jesús lanzó 2.2 capítulos contra Japón el sábado.
El relevo de calidad ha sido uno de los puntos fuertes de Venezuela en su recorrido más largo en un Clásico Mundial.
“Les tenemos fe a estos jugadores”, declaró el manager.
Depositarán su fe en ellos otra vez, aunque un E-Rod encontrando su mejor nivel -- sin prender las alarmas -- sería algo ideal bajo las circunstancia.

