SAN JUAN, Puerto Rico -- Veinte años de frustración en el Clásico Mundial de Béisbol llegaron a su fin el miércoles para Canadá y su manager Ernie Whitt luego que avanzaron para la segunda ronda por primera vez en su historia.
En un partido de vida o muerte, Canadá (3-1) superó por 7-2 a Cuba para terminar primero en el Grupo A, relegando de esta manera a Puerto Rico (3-1) al segundo lugar, debido a su victoria del martes ante el anfitrión.
Clásico Mundial de Béisbol 2026
Grupo A (San Juan) presentado por Discover Puerto Rico
Grupo B (Houston) y Grupo D (Miami) presentado por Capital One
"Estoy muy emocionado, no hace falta decirlo. Ha sido un largo camino. El equipo realmente se ha unido. Hemos engranado", dijo Whitt, quien ha estado al mando de la novena desde el primer Clásico en el 2006. "Intento ver los aspectos positivos y negativos, y aun así dejamos a demasiada gente en base. Cometimos algunos errores que no debimos haber cometido. Ojalá que, a medida que avancemos, los corrijamos".
"En cuanto a la organización y a representar a nuestro país, no se puede pedir más. Estamos muy emocionados... Ha sido mucho trabajo duro, muchas llamadas telefónicas, pero vamos un paso más, y aún no hemos terminado", agregó.
Ahora los canadienses llevarán sus aspiraciones a Houston donde tendrán un encuentro de cuartos de final el sábado contra el segundo lugar del Grupo B que el miércoles se definía en Daikin Park. Y con un grupo de peloteros muy experimentados --22 de los 30 jugadores están en algún roster de las Mayores-- un pase a las semifinales tampoco sería una sorpresa.
"Estamos sumamente orgullosos de nuestro progreso. Nos llevó mucho tiempo lograrlo. Ahora contamos con excelentes jugadores de posición. Tenemos excelentes brazos que están rindiendo para que podamos seguir avanzando. Estoy emocionado por eso", dijo Whitt.
"Creo que hay mucha gente observándonos aquí en el Clásico Mundial de Béisbol, y espero que podamos seguir avanzando".
Contra Cuba, el pitcheo de canadiense volvió a lucirse con el abridor Cal Quantrill lanzando cinco entradas de una carrera y dos hits, además de ponchar a cinco. Los relevistas Indigo Díaz, Adam Macko, James Paxton y Eric Cerantola completaron la faena.
"Me sentí confiado con el equipo que tenía detrás de mí. Desde luego, no iba a permitir que las bases por bolas dictaran el juego, quería atacar a los bateadores y dejar que jugaran una gran defense", indicó Quantrill, quien firmó un acuerdo liga menor con los Rangers de Texas.
La ofensiva de Canadá también tuvo una buena jornada contra el pitcheo cubano, y aprovechó al máximo los errores defensivos y mentales que llevaron a cuatro carreras inmerecidas.
Abraham Toro pegó tres imparables, incluyendo un jonrón solitario, y Otto López y Owen Cassie impulsaron dos carreras, cada uno, como parte de un ataque de 11 incogibles en el triunfo.
"Se siente grandioso", dijo Toro, cuyos padres son venezolanos. "Después de la derrota contra Panamá, sabíamos que no jugamos nuestro béisbol más limpio. Simplemente nos unimos, y todos seguíamos siendo muy positivos. Pensamos: 'Oye, aunque no jugamos nuestro mejor partido, todavía nos quedan dos juegos', y lo arreglamos y jugamos un béisbol realmente bueno en los dos últimos juegos, y espero que mantengamos este impulso para la siguiente ronda".
Whitt ni siquiera quiso especular sobre que le gustaría que pasara como desenlace en el Grupo B.
"No vamos a animar a nadie más que a nosotros mismos. Nos subiremos a un avión e iremos a Houston. Probablemente al aterrizar sabremos contra quién jugaremos, y nos prepararemos para ello", dijo Whitt. "Es increíble, todo puede pasar. Por eso jugamos. Estaremos preparados. Contra quien sea que juguemos, tendrá una batalla en sus manos".
