Beltrán se convierte en el sexto puertorriqueño electo al Salón
This browser does not support the video element.
NUEVA YORK -- Carlos Beltrán, el ágil y potente jardinero central que demostró sus talentos con el guante y el madero en los Reales, Mets y otros clubes a lo largo de dos décadas, ahora es uno de los nuevos miembros del Salón de la Fama.
El puertorriqueño estuvo en el 84.2% de las boletas de los votantes de la BBWAA, según los resultados anunciados el martes, superando en su cuarto año en la boleta el 75% requerido para ser elegido. Será exaltado junto a Jeff Kent, quien fue elegido por el Comité de la Era Contemporánea el mes pasado, y Andruw Jones, quien también recibió los votos en la boleta de la BBWAA.
“No cabe duda de que hoy, mi vida verdaderamente ha cambiado”, dijo Beltrán el martes durante una rueda de prensa telefónica. “Lo que significa esto para mí, para Puerto Rico, para nuestra familia… la verdad es maravilloso que durante mi carrera, durante mis altibajos en el béisbol, hoy puedo decir que soy un miembro del Salón de la Fama”.
Como el sexto boricua inmortalizado en el Salón de la Fama, Beltrán ahora acompaña a Roberto Clemente, Orlando Cepeda, Roberto Alomar, Iván Rodríguez y Edgar Martínez en Cooperstown.
This browser does not support the video element.
Para Beltrán, el mayor honor en todo el béisbol es la culminación de una carrera que le ameritó nueve convocatorias al Juego de Estrellas, con tres Guantes de Oro en la pradera central, 435 jonrones, 312 estafadas y 2,725 imparables. Beltrán ganó una Serie Mundial con los Astros, aunque ese título fue seguido por el escándalo del robo de señas que resultó en una suspensión de Major League Baseball y le costó su puesto como el dirigente de los Mets. Principalmente por ese motivo, Beltrán necesitó cuatro años en la boleta de la BBWAA para recibir el llamado a Cooperstown.
“Traté de no enfocarme tanto en el proceso”, declaró Beltrán, agregando que su esposa Jessica, se mantuvo al tanto de las votaciones. “Me enteraba de cada voto que recibía porque ella soltaba un grito. Ella me mantuvo informado de todo el proceso. Mantuve la clama”.
Ahora que está en el Salón de la Fama, Beltrán probablemente será inmortalizado en la placa con una gorra de los Mets, aunque todavía no ha tomado una decisión formal. La ceremonia de exaltación se realizará junto a Jones y Kent el 26 de julio.
“No cabe duda de que los Mets son gran parte de mi identidad”, expresó Beltrán. “No cabe duda de que los Mets tienen un gran peso sobre esa decisión”.
Beltrán, quien fue el Novato del Año de la Liga Americana en 1999, Beltrán pasó sus primeras seis campañas y media en Kansas City antes de ser traspasado a Houston, donde se convirtió en una de las adiciones más exitosas en la historia Fecha Límite de Cambios. Luego de pegar 23 cuadrangulares y robarse 28 bases en 90 partidos de temporada regular con los Astros, Beltrán produjo OPS de 1.558 en la postemporada para un equipo que estuvo a una victoria de conquistar la Serie Mundial.
“Mi comienzo en Kansas City es algo que siempre recordaré”, señaló Beltrán. “Por un momento, pensé que podría ser un miembro de los Reales por el resto de mi vida. Ese era uno mis sueños. …Pero mi tiempo en Kansas City fue maravilloso. Fue una experiencia increíble, y la verdad me enseñó bastante cómo ser un jugador”.
This browser does not support the video element.
Tras su increíble recorrido después de la Fecha Límite, Beltrán firmó con los Mets en lo que ese entonces fue un contrato récord de siete años y US$119 millones. Pasó las siguientes seis temporadas y media en Queens, donde pese a un lento comienzo a su estadía en Nueva York, el boricua juntó una gran parte de la producción de su carrera, sacudiendo 149 bambinazos, robándose 100 bases y empujando 559 carreras.
Mientras las lesiones comenzaron a acumularse a finales del tiempo de Beltrán con los Mets, parecía que su carrera estaba llegando a su final. Pero Beltrán comenzó un sorprendente segundo acto después de que el equipo de Queens lo enviara a los Gigantes a cambio de Zack Wheeler en otra transacción en la Fecha Límite en el 2011, registrando OPS de .920 en la recta final con San Francisco. Desde ahí, Beltrán vio tiempo en los Cardenales, Yankees, Rangers y Astros, consiguiendo un anillo en Houston en su 20ma y última temporada.
This browser does not support the video element.
Si el nombre de Beltrán no hubiera aparecido en el informe de MLB sobre el escándalo de robo de señas, posiblemente pudo haber recibido el llamado al Salón de la Fama antes. Fue el único jugador nombrado en la investigación de MLB, que lo señaló entre “un grupo de jugadores” que determinaron “que el equipo podía mejorar si descifraban las señas de sus oponentes para comunicárselas al bateador”.
This browser does not support the video element.
Para Beltrán, las consecuencias fueron su salida como piloto de los Mets antes de que fungiera un día en la cueva. Beltrán pasó dos años fuera del béisbol antes de regresar como comentarista de televisión y, eventualmente, miembro de la gerencia de los Mets. Actualmente sigue trabajando como asesor especial al presidente de operaciones de béisbol, David Stearns.
“Ha sido un verdadero privilegio trabajar con él”, dijo Stearns por medio de un comunicado, “y me siento bien contento de que haya recibido este honor tan merecido”.
This browser does not support the video element.
Algunos de los votantes de la BBWAA lo castigaron por su rol en el escándalo de Houston, aunque algunos al final estuvieron dispuestos a no prestarle tanta atención a dicho incidente y enfocarse en su impresionante carrera de 20 años sobre el terreno.
“No cabe duda de que la situación de los Astros ha sido un tema”, reconoció Beltrán. “Además, no cabe duda de que basado en las historias que la gente en ocasiones comparte o lo que la gente habla sobre lo que sucedió con los Astros, creo que muchas veces las opiniones no están a mi favor. …Comprendo que esa es una historia y debo lidiar con eso”.
This browser does not support the video element.
Cuando Beltrán fue elegible por primera vez en la boleta del Salón de la Fama en el 2023, recibió apenas el 46.5% de los votos -- un total notablemente bajo para una figura de su clase. Pero su apoyo aumentó en los últimos años, con el 57.1% de los votos en el 2024 y el 70.3% el año pasado, antes de un último salto en su cuarto año en la boleta. En cuanto a las estadísticas se refiere, Beltrán se merece ser exaltado; su bWAR de 70.0 es mayor que más de una docena que vieron tiempo como jardineros centrales inmortalizados, incluyendo Richie Ashburn, Andre Dawson y Larry Doby.
“Me llena de humildad”, agregó Beltrán. “Eso es lo primero que pienso. Me llena de humildad simplemente al pensar en mi historia, cuando veo mis posibilidades como un jugador latino de una humilde familia, y ahora repentinamente tengo una placa en Cooperstown junto a todos esos jugadores. …Me llena de orgullo simplemente el estar cerca de ellos en el Salón de la Fama”.