Benge brilla con el bate y el guante y los Mets superan a los Rockies
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DENVER - Hace apenas dos semanas, las cosas no le iban bien a Carson Benge. En la mañana del 23 de abril, el jardinero novato bateaba para .136 con un OPS de .416. Si bien cumplía con su parte a la defensiva, Benge parecía un jugador que necesitaba pulirse un poco más en la filial de Triple-A en Syracuse. De no haber sido por la ola de lesiones que azotó el roster de los Mets, probablemente ya habría estado allí.
Entonces, algo cambió. Algo hizo clic. Desde el 23 de abril, Benge ha estado encendido, tanto en el plato como en el terreno de juego. Tras realizar el domingo una atrapada increíble en Anaheim, la siguió con otra excelente jugada el lunes, robándole a Tyler Freeman un batazo de extra base productor de carrera en la tercera entrada; acto seguido, Benge conectó un jonrón para romper el intento de juego sin hits ni carreras de Tomoyuki Sugano en la sexta entrada, durante una victoria de 4-2 sobre los Rockies.
En sus últimos 11 partidos, Benge batea para .303.
El jonrón de Benge desató una explosiva sexta entrada para los Mets, quienes registraron tres batazos de extra base consecutivos, incluyendo un doble remolcador del venezolano Luis Torréns. Una vez que Sugano abandonó el juego, Mark Vientos mantuvo su propia racha ofensiva con un sencillo de dos carreras, elevando su total de impulsadas a seis en sus últimos dos encuentros.
Fue de gran ayuda que el manager venezolano Carlos Mendoza moviera las piezas correctas con su cuerpo de lanzadores en el Coors Field, abriendo el juego con los derechos, el dominicano Huascar Brazobán y Austin Warren, antes de recurrir al zurdo David Peterson para asumir un rol de relevo largo. Peterson, quien prometió mejorar tras su última mala apertura la semana pasada en el Citi Field, retiró a los primeros 11 bateadores que enfrentó, manteniendo la tarde relativamente libre de sobresaltos para los Mets.
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El único momento de ansiedad provino, precisamente, del propio Benge, quien tropezó y cayó mientras perseguía un triple remolcador de Jordan Beck en la séptima entrada; sin embargo, Peterson lanzó lo suficientemente bien como para asegurar que dicha jugada no tuviera repercusión alguna en el resultado final.