Tigres cobran revancha y vencen con autoridad a Yankees en el Bronx
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NUEVA YORK –- Éstos no podían ser los mismos Tigres que acababan de salir de Detroit lamentando cerradas derrotas durante una estadía en casa en la que terminaron con marca de .500.
Tampoco podían ser los mismos Yankees que ganaron dos de tres juegos en el Comerica Park hace apenas una semana.
Y, sin embargo, ahí estaban.
A veces existe el riesgo de que dos equipos se enfrenten en dos series en un período tan corto, porque uno puede encontrarse al otro en el momento perfecto y sacar ventaja. Pero otras veces, pareciera que el reloj simplemente se reinicia.
"De verdad creemos que podemos encadenar una muy buena racha de juegos", dijo el manager A.J. Hinch antes de la victoria del lunes por 7-3 en el Yankee Stadium.
Pocos equipos dejan atrás un mal juego y se concentran en la tarea del día tan bien como los Tigres, quienes han escuchado durante años a Hinch hablar de ganar el juego de cada jornada. Pero también, pocos equipos son tan implacables como Detroit cuando perciben la oportunidad de aprovechar una mala noche de su rival.
Eso explica cómo los Tigres (36-49) llegaron al lunes con el segundo peor récord de la Liga Americana, 14 juegos por debajo de .500, y aun así terminaron la jornada como uno de apenas seis equipos del Joven Circuito con diferencial positivo de carreras.
"Esa es una pregunta difícil de responder", comentó Tarik Skubal, quien intentará mantener el impulso la noche del martes y tomar revancha de la derrota que sufrió ante los Yankees el miércoles pasado. "Podría decir que es alentador, que estamos jugando partidos muy cerrados y que sabemos la clase de equipo que somos. Pero al final del día, los resultados son lo que importa. Lo importante es ganar juegos".
El lunes se pareció mucho más al equipo que barrió a los Rays en el Tropicana Field a comienzos de junio que al que había perdido cinco de sus últimos seis encuentros.
"Hemos tenido muy buenas rachas y también derrotas muy cerradas", dijo Hinch antes del juego. "Pero luego enfrentas la realidad de dónde estamos y de las dificultades que hemos tenido para cerrar algunos partidos.
"Sentimos que tenemos un buen equipo. Sentimos que hay juegos que están a nuestro alcance para ganar".
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Detroit anotó siete carreras en los primeros cuatro innings del lunes, aunque sólo dos fueron limpias debido a un par de errores. Sin embargo, decir simplemente que los Tigres aprovecharon una mala noche defensiva de los locales sería una explicación demasiado simplista.
Detroit produjo tres carreras con imparables de dos outs y corredores en posición de anotar, corrió las bases con el oportunismo de un equipo que intenta volver a meterse en la pelea por los playoffs antes de la Fecha Límite de Cambios y respaldó con una defensa impecable la labor silenciosamente eficiente de Casey Mize, quien ponchó a 10 Yankees a lo largo de siete entradas en blanco de apenas un hit. Todo eso ocurrió apenas seis días después de haber permitido cuatro carreras y ocho imparables en 5.2 innings durante una derrota por 4-3 precisamente ante Nueva York.
Tomemos como ejemplo a Hao-Yu Lee, quien parecía dirigirse al dugout tras retorcerse de dolor luego de deslizarse en la segunda base al conectar un doble en el primer capítulo. No sólo permaneció en el encuentro, sino que impulsó dos carreras con un sencillo de dos outs en el episodio siguiente.
Los Tigres incluso jugaron con un toque de confianza, como cuando Kevin McGonigle chocó las manos con un aficionado después de inclinarse sobre la lona para atrapar un elevado de Cody Bellinger en el séptimo inning.