Con un bullpen diezmado, Cerveceros sellan barrida clave sobre sus rivales Rojos

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CINCINNATI -- Los Cerveceros no habían conectado un hit con corredores en posición de anotar hasta su 26to turno en esa situación durante esta serie. Además, tuvieron que afrontar el juego final con un bullpen extremadamente limitado detrás de un abridor que necesitó 98 lanzamientos para sacar apenas 13 outs.

En otras palabras, la victoria del miércoles por 6-5 sobre los Rojos en el Great American Ball Park entra de lleno en la categoría de los “buenos triunfos”, aunque no haya sido precisamente elegante.

William Contreras y Jake Bauers conectaron los primeros jonrones consecutivos de los Cerveceros en la temporada durante el tercer inning. Más tarde, Andrew Vaughn finalmente respondió en un momento clave con un doble emergente que limpió las bases en el séptimo, antes de que los cuatro relevistas disponibles de Milwaukee resistieran hasta el final para completar la barrida de tres juegos sobre sus rivales divisionales.

“Fue una actuación con mucho corazón”, dijo el abridor novato Shane Drohan. “Pudo haber sido muy diferente si hubiera hecho lo que debía hacer y lanzar más profundo en el juego. Hay que darle todo el crédito al bullpen por respaldarme. Gracias a Dios tenemos día libre mañana”.

La ventaja de cinco carreras de Milwaukee al llegar al séptimo episodio se redujo a cuatro en el octavo y a una sola en el noveno, cuando el cerrador improvisado Joel Kuhnel enfrentó una amenaza con las bases llenas y un out, mientras su conteo de lanzamientos se acercaba a los 30. Pero en su pitcheo número 31 provocó un doble play de Dane Myers para sellar la victoria y colocar a los Cerveceros con un máximo de temporada de 20 juegos por encima de .500.

Fue un desenlace angustiante, y seguramente vendrán más situaciones como esa. Después del descanso del jueves, Milwaukee recibirá a los Cachorros para iniciar una exigente racha de 18 juegos en 17 días rumbo al Juego de Estrellas, un calendario que hace prácticamente imposible contar con un bullpen completamente fresco cada noche.

“Por eso digo que los relevistas número 12 y 13 tienen que ser confiables”, comentó el manager Pat Murphy. “Porque a veces van a lanzar en situaciones de alta presión, como pasó esta noche. Da mucho miedo”.

Kuhnel, sin embargo, respondió pese a permitir un sencillo al iniciar el noveno inning y otorgar los últimos dos de los 11 boletos concedidos por los lanzadores de Milwaukee, igualando la mayor cifra del equipo en la temporada. Cuando caminó en siete lanzamientos a la estrella de Cincinnati, Elly De La Cruz, para llenar las bases, ya no tenía margen de error ante Myers.

“Simplemente me olvidé de todo lo demás”, dijo Kuhnel.

¿Y qué pasó por su mente cuando el campocorto novato Cooper Pratt casi dejó caer la pelota en el rodado que terminó el juego?

“Sentí que el corazón se me iba a salir cuando lo vi”, confesó Kuhnel. “Pero completaron la doble matanza y consiguieron los dos outs. Creo que es la primera vez en mi carrera que solté un buen grito después de un juego”.

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Todos los integrantes de los Cerveceros parecían sentir lo mismo. Antes del doble de Vaughn, Milwaukee estaba de 19-0 con corredores en posición de anotar en la serie y, aun así, estaba a nueve outs de completar la barrida gracias al excelente pitcheo mostrado en los dos primeros encuentros y a los propios problemas de Cincinnati para responder en momentos importantes. En conjunto, ambos equipos estaban de 29-0 con corredores en posición de anotar hasta que Blake Dunn conectó un doble productor ante Chad Patrick con dos outs en el sexto para acercar a los Rojos 3-1.

La ventaja aumentó a 6-1 tras el doble de tres carreras de Vaughn en el séptimo, y Milwaukee necesitó cada una de esas anotaciones para sobrevivir un juego en el que el preparador Abner Uribe cumplía una suspensión de un encuentro, mientras que sus dos mejores relevistas disponibles, Trevor Megill y el zurdo Aaron Ashby, habían trabajado en tres de los cuatro días anteriores, incluidos los dos primeros juegos de la serie. Murphy explicó después del encuentro que ambos estaban fuera de disponibilidad. El zurdo Robert Gasser, quien abrió apenas el domingo en Atlanta, estaba en el bullpen únicamente para una emergencia.

Por eso fue menos que ideal que Drohan necesitara 75 lanzamientos para completar los primeros tres innings y elevara su cifra personal a 98 pitcheos cuando consiguió el primer out del quinto. Aun así, mantuvo a Cincinnati sin carreras el tiempo suficiente para que Milwaukee armara el resto del juego con Patrick sacando cinco outs, Grant Anderson consiguiendo dos en una salida complicada, Craig Yoho retirando tres bateadores mientras permitía tres carreras, y Kuhnel, el derecho de 31 años adquirido desde los Atléticos a cambio de dinero en efectivo a principios de mes, encargándose de los últimos cuatro outs después de relevar a Yoho en una situación crítica durante el octavo episodio.

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Los Cerveceros deberían llegar mucho mejor preparados para el duelo del viernes contra los Cachorros, con Megill, Uribe y Ashby nuevamente disponibles, además del esperado regreso del veterano zurdo Jared Koenig desde la lista de lesionados. Todo indica que Yoho será el movimiento correspondiente.

“Kuhnel y Contreras merecen mucho reconocimiento por la dureza y el compromiso que demostraron”, dijo Murphy. “Cuando no tienes a tus relevistas de confianza eres vulnerable, y ellos estaban en casa, con el impulso de su lado. Normalmente ese juego termina del otro lado, especialmente con las bases llenas y un out.

“Al final, todo se reduce a un solo pitcheo”.

Kuhnel hizo que ese lanzamiento valiera.

“Creo que nunca había estado tan emocionado después de un juego”, dijo Kuhnel. “Me tomó un buen rato bajar las pulsaciones”.

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