Rasmussen se medirá en el J2 al equipo al que, en otras circunstancias, estaría apoyando
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MILWAUKEE - Antes de dirigirse al American Family Field el viernes por la tarde, Drew Rasmussen y su esposa Stevie se tomaron un momento para reflexionar —y reírse— sobre la coincidencia cósmica de toda esta situación.
“Si los Cerveceros se estuvieran enfrentando a cualquier otro equipo en la Serie Mundial”, comentó Rasmussen, “vaya, estaría apoyándolos”.
Tiene sentido. Los Cerveceros seleccionaron a Rasmussen en la sexta ronda del Draft de MLB de 2018, apostando por un lanzador derecho que contaba con dos cirugías Tommy John en su historial médico. Dos años después, hizo su debut en las Grandes Ligas con Milwaukee. Él aún mantiene vínculos con muchos jugadores, entrenadores y personal del equipo de los Cerveceros, sin mencionar a la afición que lo acogió al inicio de su carrera.
Entonces, ¿por qué no habría de apoyar a los Cerveceros —campeones de la Liga Nacional— en su búsqueda del primer título de Serie Mundial para la franquicia?
Ah, claro. Rasmussen lanza para los Rays, campeones de la Liga Americana, y se enfrentará a su antiguo equipo cuando sea el abridor en el Juego 2 de la Serie Mundial, este sábado por la noche en el American Family Field.
“Es un enfrentamiento realmente único y chévere. Me entusiasma mucho”, dijo Rasmussen el viernes por la tarde. “Me alegro por su afición y por su organización, pero al fin y al cabo, somos nosotros contra quienes compiten, y nosotros también queremos ganar la Serie Mundial”.
Rasmussen ha recorrido un camino inusual para llegar hasta aquí, de hecho, todo comenzó cuando fue seleccionado por los Rays en 2017. Tampa Bay lo eligió en el 31er puesto, proveniente de Oregon State, pero no pudieron concretar su firma debido a un problema en el codo que terminó derivando en su segunda cirugía Tommy John. Rasmussen regresó a los Beavers, luego se unió a los Cerveceros y comenzó su trayectoria en Milwaukee.
Por supuesto, al final terminó regresando a los Rays.
El 21 de mayo de 2021, los Rays enviaron al campocorto dominicano Willy Adames y al lanzador derecho Trevor Richards a los Cerveceros a cambio de dos lanzadores: el relevista J.P. Feyereisen y Rasmussen.
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En aquel entonces, Rasmussen lanzaba desde el bullpen de Milwaukee utilizando, esencialmente, una combinación de dos lanzamientos: el sinker y slider. Cinco años después, se ha consolidado como uno de los mejores lanzadores abridores de las Grandes Ligas, gracias a un repertorio dominante y en constante evolución que desarrolló bajo la tutela del coach de lanzadores Kyle Snyder.
Aunque los Rasmussen guardan un gran cariño por su etapa en Milwaukee, han encontrado un verdadero hogar con los Rays, donde además han formado su propia familia con la llegada de sus hijos, Rhett y Miller.
"Al final, no podría estar más agradecido por el lugar al que fui traspasado. Mi tiempo en Tampa [Bay] ha significado... ha significado todo para mí", comentó Rasmussen. "Es una forma curiosa de verlo, pero las mayores bendiciones de mi carrera han llegado gracias a los Cerveceros de Milwaukee".
Este sábado, sin embargo, su objetivo será impedir que los Cerveceros alcancen el mayor logro de su historia.
Resultó toda una sorpresa cuando el jueves los Rays anunciaron que sería Nick Martínez —y no Rasmussen— quien abriría el Juego 1 del Clásico de Otoño. No obstante, una de las razones detrás de esta decisión fue permitir que Rasmussen contara con cinco días de descanso —tal como ha ocurrido en la mayoría de sus aperturas esta temporada— en lugar de cuatro.
Dado que Rasmussen ha sido sometido a tres cirugías importantes en el codo —incluyendo un procedimiento de refuerzo interno que interrumpió su temporada 2023 y lo llevó al bullpen tras su regreso a finales de 2024—, los Rays siguen siendo cautelosos respecto a su estado de salud. Rasmussen ha superado con creces su mayor carga de trabajo en una temporada, acumulando 172 entradas en 30 aperturas durante la temporada regular, a las que se suman otras 21 entradas en tres presentaciones durante esta postemporada.
Si los Rays desean seguir obteniendo el mejor rendimiento de Rasmussen —tal como ha ocurrido a lo largo de este mes y de toda la temporada—, consideran que esto es más probable si cuenta con un día adicional de recuperación.
"Queremos que esté en plenitud de condiciones y sintiéndose muy bien cuando suba a la lomita", señaló el manager Kevin Cash. "Nuestra información, basada en numerosas ocasiones en las que hemos aplicado este enfoque, nos indica que ese día extra resulta sumamente beneficioso".
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Asimismo, a Rasmussen le favorecerá lanzar en un entorno que le resulta familiar. Realizó su segunda apertura de la temporada en el American Family Field, donde limitó a los Cerveceros a dos carreras (una limpia) y ponchó a ocho bateadores en cinco entradas de labor. De hecho, ha lanzado más entradas en este estadio que en cualquier otro recinto de las Grandes Ligas, a excepción del Tropicana Field, el George M. Steinbrenner Field, el Yankee Stadium y el Rogers Centre.
Además, Rasmussen sabe bien qué esperar del público local para el segundo encuentro. Es muy probable que, de no estar sobre la lomita, él mismo habría estado entre los aficionados en las gradas.
"Puedo garantizarles que el ambiente será electrizante", afirmó Rasmussen. "Estoy convencido de que la gente de Wisconsin está muy entusiasmada con esto".