¿Un lujo en la banca? El dilema de los Medias Rojas con Masataka Yoshida

This browser does not support the video element.

Un poco más de hace tres años, los Medias Rojas (al mando del máximo ejecutivo Chaim Bloom) presentaron a Masataka Yoshida, un jardinero de 29 años japonés que agregaron bajo un contrato de cinco años y US$90 millones. Boston pagó otros US$15.375 millones en el sistema de posta.

Aunque existían interrogantes en la defensa de Yoshida, los Patirrojos hicieron esa clase de inversión debido a que anticipaban que la línea ofensiva de .327/.421/.539 en su carrera en Japón -- y las capacidades que tenía como base -- podían encajar para encabezar una alineación en las Grandes Ligas.

Bastante ha cambiado en Boston desde entonces, incluyendo los encargados en la gerencia del club -- Bloom ahora tiene las riendas directivas de otro equipo y negocia canjes con los Medias Rojas -- y la idea del valor de Yoshida, junto a lo que anticipan que sea su rol en el equipo. En el 2026, a Boston le sobra figuras en las praderas, una situación que también impacta los turnos para el bateador designado, junto a la llegada del inicialista venezolano Willson Contreras y el posible regreso de Triston Casas.

Aunque Alex Bregman y Bo Bichette firmaron con otros equipos, la posible adición de otro infielder por medio de la agencia libre (¿será el venezolano Eugenio Suárez) o por medio de un cambio (¿será Nico Hoerner o Brendan Donovan?) solamente confirmaría que Yoshida no vería tanto tiempo de juego. Ahora con 32 años, al bateador zurdo Yoshida todavía le quedan dos temporadas y US$37.2 millones en su contrato, y las actuales proyecciones de FanGraphs calculan que agotará apenas 189 turnos esta campaña, la 12da mayor cantidad en el equipo.

Sin embargo, los Patirrojos no estuvieron completamente equivocados en su evaluación de Yoshida. En tres temporadas en las Mayores, batea .282/.337/.425, que resulta en OPS+ de 109 (o el 9% mejor que el promedio en MLB, ajustado al estadio), gracias en gran parte a sus bajas tasas de swings en blanco y ponches. Se trata de un bate que aporta y posiblemente impresionante.

This browser does not support the video element.

En ese mismo trecho, el OPS+ de Yoshida no está lejos de los tres jugadores vinculados a los Medias Rojas este invierno: Donovan (116), Suárez (115) y Bichette (114). Incluso dio el hit más importante de Boston en la única victoria de la postemporada del 2025, un sencillo de dos vueltas para darle la ventaja al equipo en la séptima entrada del Juego 1 de la Serie del Comodín en el Yankee Stadium.

Por supuesto, aquí también existen otros factores, que ayudan a explicar por qué Yoshida ha perdido su brillo. Su defensa en el bosque izquierdo como novato fue de bajo nivel (Valor de Carreras de -11, según Statcast), y vio casi todo su tiempo desde entonces como bateador designado. Una molestia en el pulgar izquierdo (2024) y un desgarre en un tendón del hombro derecho (2025) también han interrumpido su disponibilidad durante ese trecho.

Y posiblemente en parte debido a esos problemas de salud, Yoshida viene de su peor año con el madero en MLB, demostrando un descenso de OPS+ de 116 a 93, que está bien por debajo del promedio. Pero incluso si el bate de Yoshida demuestra un repunte hacia su anterior nivel, un OPS+ de casi 110 luce bastante diferente si lo aporta un bateador designado en vez de posiblemente un defensor en el medio del terreno.

Entonces, ¿qué pueden hacer los Medias Rojas? Analicemos algunas opciones:

1) Mantener el statu quo
Si bien algunos podrían considerar la situación de Yoshida insostenible, también se podría argumentar que los Medias Rojas se beneficiarían de retenerlo, incluso si $18.6 millones es una cantidad exorbitante para un jugador a tiempo parcial o un bateador suplente. ¿Por qué? La profundidad suele ser útil. Basta con una lesión en los jardines (la temporada pasada, tanto Wilyer Abreu como Román Anthony se perdieron partidos) para liberar más turnos como bateador designado.

Además, tampoco es seguro que Casas regrese sano y productivo, y el resto de la banca proyectada para el Día Inaugural no proyecta ofrecer el mismo tipo de ofensiva que Yoshida. Para un equipo con aspiraciones al campeonato, tener una póliza de seguro costosa y una alternativa con experiencia en la banca no es la peor idea.

2) Crear más espacio
Los Medias Rojas han abordado las necesidades en su rotación abridora y en la primera base durante la pretemporada, pero persisten las dudas sobre sus planes en la segunda y la tercera base, con la salida de Bregman a los Cachorros y el paso de Bichette a los Mets. Esto podría aumentar la probabilidad de un cambio, a menos que Boston esté dispuesto a mantener sus opciones internas para esas dos posiciones, que incluirían a Marcelo Mayer, Romy González, Kristian Campbell y David Hamilton, entre otros.

Si la directiva de Craig Breslow busca un cambio por alguien como Hoerner o Donovan, la nueva profundidad en el pitcheo abridor de los Medias Rojas podría ser clave para llegar a un acuerdo. Por otro lado, si se incluyera a un jardinero o a Casas en dicho cambio, Yoshida volvería a ser una parte más importante de los planes de la alineación del equipo.

3) Buscar hacer un cambio, si es posible
Hablando de cambios… ¿qué pasaría si el propio Yoshida formara parte de uno? Los Medias Rojas con toda seguridad estarían abiertos a ello, dada la combinación del salario de Yoshida y su rol actual en el equipo, incluso arriesgándose a vender a bajo precio. Pero ese salario también parece ser un obstáculo importante para concretar un acuerdo, dada la baja producción de Yoshida la temporada pasada, así como su edad y la falta de una posición defensiva.

Por otro lado, el wRC+ proyectado de Yoshida de 110 (el wRC+, al igual que el OPS+, se basa en el promedio de la liga de 100) podría mejorar muchas alineaciones. Según las proyecciones de FanGraphs, un tercio de los equipos de las Grandes Ligas no tienen más de tres bateadores proyectados para igualar o superar ese wRC+ en 2026: los Rockies, Marlins, Medias Blancas, Nacionales, Rojos, Piratas, Guardianes, Reales, Cerveceros y Filis.

Eso no significa que todos esos equipos sean adecuados para Yoshida, ni mucho menos, pero alguien podría estar dispuesto a arriesgarse a que su bate se recupere, especialmente un equipo que busque un enfoque más centrado en el contacto. Claro que eso podría requerir que los Medias Rojas asuman una parte significativa del compromiso financiero restante y acepten una compensación mínima, como hicieron recientemente los Cardenales para transferir a Nolan Arenado a los Diamondbacks.

Si el cambio no se concreta, la única alternativa para Boston sería dejar libre a Yoshida. Pero eso dejaría al club con la responsabilidad de pagar su salario completo, sin recibir nada a cambio, y solo serviría para abrir un puesto en la plantilla.

More from MLB.com