Este ritual en la cueva también ha impulsado a Venezuela a la final del Clásico Mundial
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Antes de cada uno de sus partidos del Clásico Mundial de Béisbol, la Selección de Venezuela forma un círculo en su cueva. Mientras el lanzador Eduard Bazardo golpea un tambor, los demás jugadores saltan al centro uno por uno para mostrar sus pasos.
Sin embargo, no es cualquier círculo de danza. Se trata del ritual Tambores, un estilo musical y baile afrovenezolano que el equipo ha empleado para entrar en ambiente.
“Eso que ven, así somos”, explicó el piloto del conjunto de Venezuela, Omar López. “Así es nuestro país. Así somos nosotros. Así es la pelota invernal. Así es que disfrutamos nuestro béisbol. Sabemos que todos tenemos una cultura diferente. En Puerto Rico tienen su propia manera con La Plena, es maravillosa. Es casi lo mismo, pero la música es diferente. En Dominicana está el merengue ripiao, la bachata, el dembow. Hay muchas maneras de animarse antes del partido y evocar tus raíces”.
Sin embargo, no esperen ver a López en medio del círculo.
“No me verán ahí porque no sé bailar Tambores”, dijo López antes de soltar una risa. “Lo conozco un poco, pero no creo que entraré a bailar”.
Para los aficionados y jugadores venezolanos, significa mucho que el baile sea visto en el escenario mundial del Clásico. Cada fase de este torneo, una famosa agrupación de Tambores llamada Tambor Urbano se ha escuchado por todo el loanDepot park.
“Nos encanta. Creo que también lo hicimos en el pasado Clásico Mundial”, expresó el lanzador revelación Enmanuel de Jesús. “Disfrutamos cuando escuchamos esa música. Algo que nos llena de energía y nos pone listos para el partido”.