Herrera y Pagés: La fórmula perfecta detrás del plato que impulsa a los Cardenales
This browser does not support the video element.
SAN LUIS -- Antes del encuentro del sábado pasado contra los Reales, en medio de la locura del evento Tarps Off (sin camisa), surgió otra conversación interesante dentro de la oficina del manager de los Cardenales, Oliver Mármol.
¿Tiene sentido cambiar la naturaleza actual de la rotación de receptores de los Cardenales?
Hasta este punto, ha sido bastante sencillo. Al panameño Iván Herrera, quien trabaja para establecerse más firmemente en la posición, se le ha asignado el rol de receptor en los días que lanzan Michael McGreevy y Andre Pallante. El venezolano Pedro Pagés ha manejado a los otros tres abridores del club detrás del plato.
Dado el éxito inicial de los Cardenales, ha sido difícil dudar de esta estrategia. Pero mientras Herrera ha rendido como uno de los bates más importantes del club, los números de Pagés se han quedado atrás por momentos (aunque se debe reconocer su partido de dos hits en la derrota del jueves 6-2 ante los Piratas en el Busch Stadium).
Aun así, surge la idea: Herrera podría ser cátcher más seguido, permitiendo que un bateador designado ocupe el lugar de Pagés en la alineación.
Al rechazar la premisa, Mármol se apoyó en un anacronismo para exponer su punto.
“Sí, pero creo que también estás minimizando la habilidad del otro muchacho para pedir los pitcheos”, indicó Mármol.
En la era del PitchCom y los desafíos del sistema automático de bolas y strikes (ABS), existe una noción creciente entre los observadores externos que minimiza el impacto de un verdadero general de terreno detrás del plato.
Los Cardenales sencillamente no lo ven de esa manera, y creen que su apego a una rotación de receptores desarrollada desde los Entrenamientos de Primavera ha rendido dividendos tempranos.
“He estado tratando de descubrir cómo expresar esto mejor para que la gente entienda el valor de la forma en que hemos configurado el tres y dos”, explicó Mármol. “La consistencia de ‘Tienes a estos tres chicos. Tienes a estos dos chicos’. Hay mucho que influye en eso, desde acumular salidas una tras otra, desde un punto de vista de crecimiento para entender qué salió bien en la presentación anterior... Hay muchísima preparación en ello".
“La consistencia en este momento, puedo decirlo con confianza, está permitiendo que nuestra rotación [abridora] haga lo que está haciendo”.
Lo que aporta Pagés no siempre le otorga notoriedad. Radica en los matices, pero los Cardenales lo notan.
“Se presenta con más frecuencia de lo que se podría pensar”, aseguró Mármol.
El piloto destaca la preparación del venezolano, la cual el manager siente que ha crecido durante su tiempo trabajando con el coach de pitcheo Dusty Blake, convirtiendo a Pagés en un recurso clave para el cuerpo monticular.
“Ha llegado al punto en que él llega con sus propios apuntes, ¿cierto? Y no sólo depende de las notas de Dusty para el plan de trabajo”, indicó Mármol. “Entonces, pueden analizarlo antes de que los lanzadores se sienten y revisen: ‘¿Cómo vamos a atacar el día de hoy?’”.
This browser does not support the video element.
La preparación se pone en práctica a través del conocimiento institucional de Pagés (conocer a los serpentineros tan bien como ellos se conocen a sí mismos, señala Mármol) sopesando las fortalezas de su abridor frente a las tendencias del rival.
La frecuencia con la que esos factores se combinan está tan directamente entrelazada en la esencia del béisbol que es difícil abarcarlo todo.
“Simplemente hay tantos pequeños detalles a lo largo de la competencia, de un turno al bate, que tener ese tipo de conciencia del partido es importante”, comentó Mármol.
Incluso considerando las fortalezas de Pagés a la defensiva, si la receptoría fuera la única vía para incluir el potente bate de Herrera en la alineación, Mármol concedió que la conversación cambiaría.
This browser does not support the video element.
Tras sus dos pasantías por la lista de lesionados con problemas en la parte inferior del cuerpo la temporada pasada, aislar las labores de receptor de Herrera lo ha mantenido disponible para brindar impacto en el plato. Conectó su sexto cuadrangular del año el jueves desempeñándose como bateador designado.
La mentalidad de los Cardenales sobre el puesto del receptor también llega al centro de por qué el clamor por Jimmy Crooks no se alinea necesariamente con el plan a corto plazo.
Los avances de Crooks en el plato son imposibles de ignorar. El prospecto Nro. 7 de los Cardenales, según MLB Pipeline, tiene un OPS de 1.028 y 13 jonrones con la sucursal Triple-A Memphis. Algunos podrían ver esos números y preguntarse qué le queda por demostrar.
Otros podrían señalar una elevada tasa de ponches como motivo de duda. Si vas a hacer un movimiento para agregar poder a la alineación, tienes que estar seguro de que ese bateo se trasladará a Grandes Ligas, ¿verdad?
Pero no estoy convencido de que ese sea el punto de inflexión. Al escuchar a Mármol delinear las prioridades del club, queda claro que el bate de Crooks por sí solo no creará oportunidades en la receptoría en San Luis.
Entonces, ¿puede Crooks ser como Pagés a la defensiva mientras representa una mejora en la caja de bateo? Aunque no puedo rechazar la suposición, la postura del equipo es evidente: esa es una vara más alta de superar de lo que la mayoría de los externos parecen darse cuenta, y la noción de una sacudida en la receptoría en San Luis no será impulsada por una llamativa línea ofensiva en Triple-A.
Hay demasiado en riesgo para la función integral de los Cardenales como para presionar ese botón a la ligera, por lo que la rotación de receptores parece que seguirá su marcha hacia la próxima gira y más allá.