Errores de Lindor, escasa ofensiva generan dudas en Mets tras serie ante Cardenales
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SAN LUIS -- Poco después de que el sencillo de oro de Masyn Winn cayera de hit al jardín derecho corto la tarde del miércoles, dejando a los Mets con una derrota de 2-1 en 11 entradas y una serie perdida ante unos Cardenales en aparente reconstrucción en el Busch Stadium, el campocorto Francisco Lindor se paró frente a un grupo de reporteros para responder por sus errores.
Si Lindor no fue el principal responsable de la derrota, ciertamente estuvo entre los primeros de la lista. En el primer inning, el puertorriqueño olvidó cuántos outs había, lo que le costó al dominicano Freddy Peralta un probable doble play para terminar el episodio. En el sexto, fue sorprendido fuera de la primera base momentos antes de que Juan Soto conectara un jonrón en solitario que produjo la única carrera de Nueva York.
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“No hay excusas”, dijo el manager venezolano Carlos Mendoza, refiriéndose específicamente al error de Lindor en el primer inning. “Y él será el primero en decírtelo”.
Fue el momento más significativo de una derrota que dejó a los Mets, a una semana de iniciar la temporada, enfrentando algunas preguntas importantes. Como por ejemplo:
¿Es realmente tan mala la ofensiva?
Desde el sexto inning del martes hasta el quinto capítulo del miércoles, los Mets enviaron a 27 bateadores consecutivos al plato sin conectar hit. Durante un tramo que se superpuso, pasaron 17 innings seguidos sin anotar carrera. Los Mets apenas cruzaron el plato una vez en sus últimos 22 innings en San Luis, incapaces de anotar en entradas extras a pesar de contar con el corredor automático en segunda base.
Eso no es nada bueno para un equipo que cuenta con Lindor, Soto y Bo Bichette en la parte alta del lineup. Aunque Soto ha hecho su parte, conectando un jonrón en el sexto inning para la única carrera de Nueva York y registrando un OPS de .952 en los primeros seis juegos del equipo, nadie más ha sido consistente.
Como equipo, los Mets se fueron de 11-0 con corredores en posición de anotar el miércoles. En general esta temporada, batean para .162 en esas situaciones, lo que los ubica cerca del fondo en las Mayores.
“Con corredores en posición de anotar, hay varias cosas, a veces somos demasiado agresivos, también nos salimos de la zona con algunos bateadores”, dijo Mendoza. “Tenemos que volver a hacer lo que hacemos bien, que es controlar la zona de strike, conseguir buenos pitcheos para batear y hacer daño. Tenemos buenos bateadores que ahora mismo, por un par de juegos, no lo están logrando”.
Aunque la muestra sigue siendo muy pequeña, esta es un área en la que los Mets tuvieron dificultades notables en la primera mitad de 2025, tanto que incluso después de mejorar al final de la campaña, el club reemplazó a los coaches de bateo Jeremy Barnes y Eric Chávez por Jeff Albert y Troy Snitker.
A pesar del nuevo personal, los primeros resultados en 2026 han sido muy similares.
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¿Es Lindor quien puede arreglar las cosas?
Hace dos años, este era indiscutiblemente el equipo de Lindor, tanto dentro del clubhouse como en el terreno. Pero la situación ha cambiado desde entonces, con Soto llegando al equipo y superando a Lindor en números la temporada pasada. Esta primavera, el dueño del club Steve Cohen puso fin a cualquier conversación sobre nombrar a Lindor capitán del equipo.
A sus 32 años, Lindor sigue siendo un jugador élite y una voz importante en el clubhouse. Pero tiene antecedentes de comenzar lento y parece estar repitiendo esa tendencia esta temporada. En seis juegos, batea para .143 con un OPS de .712.
Aunque es imposible saber si la cirugía del hueso ganchoso a la que se sometió en febrero está influyendo en esto, ciertamente no ayuda. Tampoco ayuda que los jugadores a su alrededor, con la excepción de Soto, no lo han respaldado.
“Aún creo en lo que tenemos”, expresó Lindor. “[El presidente de operaciones de béisbol David] Stearns y la oficina hicieron un buen trabajo armando un buen equipo, y tenemos un buen equipo. Simplemente ellos ejecutaron su plan de juego. Pasa. Es béisbol. Al final del día, tenemos que jugar mejor que el otro equipo”.
Los pilotos suelen decir que los errores físicos ocurren, pero los mentales son imperdonables. Mendoza no tuvo problema con que Lindor fuera sorprendido fuera de la inicial antes del jonrón de Soto, por ejemplo, porque estaba intentando robar segunda en ese pitcheo. Los Cardenales simplemente lo leyeron bien. De igual forma, Mendoza expresó confianza en su ofensiva, considerando el historial de los bateadores de los Mets.
Donde Mendoza sí marcó la línea fue en el olvido de Lindor sobre la cantidad de outs. Incluso si un doble play en esa situación no hubiera cambiado el resultado, fue el tipo de error que nadie en el clubhouse se atrevió a defender.
“Inexcusable”, lamentó Lindor. “Simplemente olvidé los outs”.
Al enterarse de que Mendoza lo defendió en la jugada en la que fue sorprendido fuera de base, Lindor solo se encogió de hombros.
“Debí haber sido mejor”, afirmó.