J-Rod necesitó un solo pitcheo para hacer pagar a Tigres tras boleto intencional
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SEATTLE – No hay muchos escenarios en los que uno otorgaría una base por bolas intencional a un bateador para luego enfrentarse al dominicano Julio Rodríguez, tres veces seleccionado al Juego de Estrellas. Sin duda, los Tigres reconsiderarán esa estrategia la próxima vez.
Y es muy posible que Rodríguez se haya sentido menospreciado, a juzgar por la distancia a la que lanzó su bate hacia el dugout local mientras soltaba un rugido eufórico tras conectar un oportuno jonrón de tres carreras hacia el jardín opuesto, en la emotiva victoria de los Marineros por 4-2 sobre los Tigres.
Ciertamente, Rodríguez no está teniendo su mejor temporada en cuanto a estadísticas —llegó al partido del miércoles con una línea ofensiva de .255/.318/.413—, pero posee una habilidad especial para repuntar en la segunda mitad de la temporada, tras la fecha límite de cambios.
El cubano Randy Arozarena, quien realizó dos jugadas defensivas espectaculares en el jardín izquierdo durante la cuarta entrada, conectó un doblete con dos outs ante los lanzamientos de Brenan Hanifee; acto seguido, Detroit optó por otorgar una base por bolas al zurdo Dominic Canzone. Esto preparó el escenario para el contundente swing de Rodríguez, que rompió una sequía de 15 entradas sin anotar para los Marineros al enviar un sinker de Hanifee —proyectado por Statcast a una distancia de 366 pies— a las gradas del jardín derecho.
Fue un batazo muy necesario para los Marineros por múltiples razones. Pero, sobre todo, no querían echar a perder otra actuación dominante de Bryan Woo en el T-Mobile Park.
El lanzador logró una notable recuperación tras un mes de julio complicado. En cuatro aperturas el mes pasado, registró una marca de 0-2 con una efectividad de 6.43 en 21 entradas. Tres de esas salidas fueron como visitante, incluyendo la última contra los Dodgers, en la que permitió cinco carreras en cinco entradas, pero ponchó a ocho bateadores.
La disparidad en el rendimiento de Woo entre los partidos en casa y los de visitante ha sido una constante durante toda la temporada, y las diferencias son bastante marcadas.
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Como visitante, tiene un récord de 1-8 con una efectividad de 6.71 y permite un promedio de bateo de .300 a sus rivales. En cambio, en 10 aperturas en el T-Mobile Park, ostenta una marca de 7-0 con una efectividad de 1.96, limitando a los bateadores a un promedio de .164.
El miércoles, en siete entradas contra los Tigres, no permitió carreras, toleró cinco imparables y una base por bolas, y acumuló cinco ponches. Golpeó a tres bateadores por segunda vez en su carrera, la primera desde 2023.