Robert Jr. demostró “quién fue el jefe” en el Wrigley
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CHICAGO -- Para los Medias Blancas, fue un momento digno de enmarcar como recuerdo de una campaña que no ha visto tantos puntos brillantes.
Los Cachorros y los Patipálidos estaban empatados en la séptima entrada en un ruidoso Wrigley Field con 40,389 espectadores el martes, cuando el cubano Luis Robert Jr. pegó su 32do bambinazo de la campaña, un batazo de 422 pies por la pradera izquierda, en la victoria del equipo del Sur de Chicago por 5-3.
Cuando Robert le dio a un slider de Julian Merryweather, tomó una pausa con toque dramático, giró hacia las gradas y se puso un dedo sobre los labios.
“Eso se llama pasión”, dijo el torpedero venezolano de los Medias Blancas, Elvis Andrus, sobre la reacción de Robert. “Los aficionados estaban diciendo cosas chistosas. Pues ésa es la manera de demostrarles quién es el jefe hoy”.
“Siempre disfrutas jugar en un público así y un estadio lleno”, expresó Robert. “El ambiente en esta rivalidad siempre es evidente”.
Su turno contra Merryweather duró ocho pitcheos, con Robert dándole swing a un slider bastante fuera de la zona de strike para caer en la cuenta 0-2. Su reacción tras el cañonazo fue una respuesta a los que se burlaron de su swing salvaje.
“Los aficionados empezaron a burlarse y abuchear tras mi swing en blanco”, explicó Robert. “No me gustó para nada. Por eso cuando le di a la bola, hice eso”.
Aunque Robert no necesita decir mucho en el clubhouse ni en la cueva, sus acciones sobre el terreno lo hacen un líder en los Medias Blancas. También viene jugando con un dolor en el meñique derecho, que se lastimó al robarse la tercera base hace unas semanas.
“Siempre me gusta ver a los jugadores con pasión”, agregó Andrus. “A algunas personas no le gusta, pero a mí me encanta. Es parte del juego y fue en el momento correcto”.