Giros inesperados: Las mayores sorpresas de la temporada muerta... hasta ahora
Ha sido un invierno agitado, lleno de cambios bruscos, condiciones extremas y resultados impredecibles.
Pero basta de hablar del clima. Hablemos de béisbol.
A diferencia del invierno meteorológico, la temporada de agentes libres y cambios no necesita un patrón de La Niña para generar giros inesperados. El béisbol siempre ofrece sacudidas al sistema, y esta temporada muerta no fue la excepción.
Antes de que las Grandes Ligas dejen atrás el frío (esperemos que para siempre... aunque uno nunca sabe cuándo aparecerán esos retrasos por nieve en abril) y se dirijan a Florida y Arizona para los entrenamientos primaverales, repasemos algunas de las historias que surgieron en los últimos meses. Como esos viajeros que olvidaron empacar gorros y guantes antes de una tormenta de nieve, estos fueron los movimientos que nos tomaron por sorpresa.
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Los Gigantes contrataron a un coach universitario como manager
Obviamente, desperdiciar una ventaja o una mala decisión en conteo de bolas y strikes puede frustrar a cualquier manager de Grandes Ligas. Lo que quizás no sabías es que también DETESTAN que los llamen “coach”. En los círculos de MLB, se considera una falta de respeto referirse al dirigente de un equipo con ese término equivocado.
Pero vamos a darle un poco de margen a quien le diga “coach” accidentalmente al nuevo manager de los Gigantes, Tony Vitello, porque durante más de 20 años respondió a ese título en la NCAA, incluyendo casi una década como coach principal en la Universidad de Tennessee, donde convirtió a los Volunteers en una potencia nacional.
El rol moderno de manager ha cambiado bastante, y ya no es raro ver a un equipo contratar a alguien sin experiencia previa como dirigente en las Ligas Mayores o menores. Sin embargo, la contratación de Vitello directamente desde el béisbol universitario fue un paso histórico en la creciente relación entre el béisbol colegial y Major League Baseball, y será fascinante ver si da resultados.
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Los destinos de las estrellas japonesas
Al igual que el vínculo entre el béisbol universitario y las Grandes Ligas, el puente con Japón nunca ha sido más sólido. Cada vez más equipos están invirtiendo en scouteo y contrataciones en el béisbol profesional japonés. Eso se evidenció en un invierno en el que ninguna de las tres mayores estrellas niponas provenientes de la NPB —los infielders Munetaka Murakami y Kazuma Okamoto, y el lanzador Tatsuya Imai— terminó firmando con un equipo de la Costa Oeste.
Si bien Imai jugará en el Oeste de la Liga Americana, no será en la costa de California ni en la antigua casa de Ichiro en Seattle. Estará con los Astros, un equipo que nunca antes había firmado a un agente libre proveniente de la NPB.
Mientras tanto, el mercado por Murakami, que fue más limitado de lo esperado, lo llevó a un destino inesperado: el Sur de Chicago, donde los Medias Blancas en reconstrucción lo firmaron con un acuerdo de bajo riesgo, siendo su primera contratación de un jugador de la NPB en más de una década. Y el destino de Okamoto en Toronto también sorprendió, considerando que se esperaba que los Azulejos renovaran con Bo Bichette si no lograban firmar a Kyle Tucker.
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Básicamente, toda la temporada muerta de los Mets
Los Mets del 2025 eran considerados contendientes a la Serie Mundial tras la firma de Juan Soto y llegaron a tener el mejor récord de MLB hasta el 13 de junio. Pero su caída —con marca de 21-35 el resto del camino, solo por delante de los Rockies en la Liga Nacional— los convirtió en candidatos ideales para una renovación.
Lo que no esperábamos era que esa renovación luciera así...
• Pete Alonso, Edwin Díaz, Jeff McNeil y Brandon Nimmo se fueron.
• Bo Bichette... en la antesala, una posición en la que nunca ha jugado a nivel profesional.
• Jorge Polanco... en la inicial, donde solo había participado en una jugada previa.
• Devin Williams y Luke Weaver, ambos provenientes del Bronx.
• Freddy Peralta, adquirido desde Milwaukee.
Los Mets realizaron tres de los canjes más intrigantes del invierno. El cambio de Nimmo por Marcus Semien, un intercambio directo entre jugadores consolidados de Grandes Ligas, fue totalmente sorpresivo (literalmente, tomando en cuenta que Nimmo patrulló el jardín izquierdo los últimos dos años). El traspaso por Luis Robert Jr. con los Medias Blancas, quienes habían tomado un riesgo calculado al ejercer la opción de US$20 millones por el decepcionante jardinero que prometía ser una estrella, también resulta fascinante. Y Peralta fue el mejor jugador traspasado durante todo el receso.
Una vez más, las proyecciones favorecen a un equipo de los Mets lleno de talento. Pero es un equipo muy distinto al del año pasado… y eso, claro, es totalmente intencional.
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Los Orioles apostaron fuerte por los bates
Otro equipo que decepcionó la temporada pasada fueron los Orioles, cuya nueva era de competitividad basada en una base de jugadores de posición formados en casa aún no ha producido ni una sola victoria en postemporada.
Se esperaba que los Orioles hicieran algo —lo que fuera— para reforzar ese núcleo en el receso, aunque la mayoría pensaba que sus principales movimientos serían para fortalecer el pitcheo, considerando que su rotación fue un desastre el año pasado. Pero hasta ahora, el cambio más destacado en ese departamento ha sido la adquisición del talentoso pero poco probado Shane Baz.
En cambio, las inversiones grandes se hicieron del lado ofensivo. El contrato de cinco años y US$155 millones con Pete Alonso le da al Oso Polar el promedio salarial anual más alto en la historia para un primera base. Y el cambio por un año del jardinero Taylor Ward también tuvo un costo considerable: cuatro años de control sobre el lanzador Grayson Rodríguez, quien fue la 11ma selección general del Draft del 2018.
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El contrato de Dylan Cease con los Azulejos
A estas alturas, deberíamos saber que no conviene depender demasiado de la efectividad (ERA) para evaluar la temporada de un lanzador. Esa cifra puede ocultar factores como la defensa, la calidad de sus pitcheos y lo que revelan las métricas más avanzadas.
Dylan Cease tuvo una efectividad de 4.55 con los Padres el año pasado, pero su ERA esperado, basado en datos de Statcast, fue más de un punto inferior (3.46). Además, se ubicó en el percentil 80 o superior en categorías como promedio esperado de bateo permitido, velocidad de recta, porcentaje de swings a pitcheos fuera de la zona y tasa de abanicos. No hay que remontarse muy lejos para recordar que compitió por un premio Cy Young, ni esforzarse demasiado para imaginarlo regresando a ese nivel.
Aun así, la inversión de siete años y US$210 millones por parte de los Azulejos fue, incluso con pagos diferidos, bastante audaz, especialmente para un lanzador que no fue considerado confiable por su equipo anterior para enfrentar una tercera vez al orden ofensivo rival en el Juego 2 de la Serie del Comodín de la Liga Nacional.
No estamos diciendo que sea un buen contrato o uno malo (el tiempo lo dirá). Lo que decimos es que este acuerdo refleja cuánto ha evolucionado la industria en su manera de evaluar a los lanzadores, y marcó el tono de un invierno especialmente agresivo para los campeones defensores de la Liga Americana.
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¿Los Padres no hicieron ni un cambio?
El gerente general de los Padres, AJ Preller, volvió a mostrar su estilo transaccional característico en la fecha límite de cambios del verano pasado, cuando sorprendió al adquirir al cerrador Mason Miller. Después, recopilamos un video entretenido repasando su trayectoria cargada de canjes, y contamos —no es un error— 132 cambios de los Padres que involucraron a 373 jugadores desde que Preller asumió en agosto de 2014. (Si ves ese video, disfruta el estilo de créditos de Star Wars con cada cambio realizado. Te va a dejar atónito).
Por eso, que Preller haya pasado toda la temporada muerta sin realizar un solo intercambio es motivo suficiente para pensar en una revisión médica. (¡Todavía estás a tiempo, AJ!)
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Un contrato multianual para los Piratas
Apoyamos totalmente que los Bucaneros estén construyendo algo especial alrededor de Paul Skenes. Y aunque no lograron cerrar adquisiciones más ambiciosas como las de Kyle Schwarber, Josh Naylor o Eugenio Suárez, al menos lograron sumar el poder de Brandon Lowe y el potencial de Jhostynxon García mediante canjes.
Y por primera vez desde que firmaron al lanzador Iván Nova en el invierno de 2016-17, consiguieron a un agente libre con contrato multianual: el inicialista Ryan O’Hearn.
OK, no es un movimiento que sacuda el panorama, pero sí es un avance importante para un equipo que conectó apenas 117 jonrones el año pasado.
Derek Falvey dejó a los Mellizos. El 30 de enero
Una adición tardía a esta lista… y justo de eso se trata. No es común que los clubes cambien de presidente de operaciones de béisbol justo antes del inicio del campamento primaveral.
Falvey, quien ostentaba el cargo de presidente de operaciones de béisbol y negocios, dejó la organización en lo que se describió como una salida de mutuo acuerdo. Los Mellizos vienen de dos temporadas altamente decepcionantes y han respondido con señales contradictorias: traspasaron a 10 jugadores en la fecha límite de cambios del año pasado, pero no extendieron esa venta a algunas de sus figuras más relevantes este invierno.
Obviamente, cuando los equipos no cumplen con las expectativas, se pueden hacer ajustes. Pero que Falvey se haya marchado el mismo día que los Vikings de la NFL despidieron a su gerente general resaltó aún más lo inusual del momento.