“La responsabilidad es toda nuestra”: Aumenta la frustración en Mets tras hilar 11ma derrota

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CHICAGO -- Tal como han ido las cosas, este desenlace parecía inevitable para los Mets.

Las derrotas se han acumulado, y no se han vuelto más fáciles de asimilar. Pero la del domingo en el Wrigley Field pudo haber sido la más desalentadora.

Aferrándose a una ventaja de una carrera ante los Cachorros en el noveno inning, Devin Williams no pudo cerrar el juego. El ex Met Michael Conforto empató el partido con un doble impulsor para enviarlo a entradas extras. Nueva York no pudo anotar en la parte alta, y tras un lanzamiento descontrolado de Craig Kimbrel, Chicago dejó en el terreno con un elevado de sacrificio.

La derrota de 2-1 fue la 11ma consecutiva para los Mets, igualando su peor racha desde el 28 de agosto al 8 de septiembre de 2004. Ese equipo terminó con récord de 71-91. Los Mets no pierden 12 seguidos desde 2002.

Es una situación casi imposible de creer para uno de los equipos con más talento y mayor nómina de la liga. La frustración ha ido en aumento durante días. El presidente de operaciones de béisbol, David Stearns, viajó a Chicago y habló con los medios el viernes para reconocer las dificultades del equipo. Al final, fue una gira de 0-6 como visitantes.

“Es difícil, especialmente cuando estás pasando por esto”, dijo el piloto venezolano Carlos Mendoza. “Sientes que llegas al noveno inning con buenas sensaciones, pero cuando juegas partidos de una carrera tienes que ser perfecto, y es complicado jugar así. Es un momento difícil. No hay mucho que decir”.

Los lanzadores de los Mets llegaron al último juego con una efectividad de 6.25 durante la racha, y aunque el domingo fue uno de los mejores desempeños del pitcheo en la temporada, Nueva York apenas logró una carrera con el jonrón en solitario de MJ Meléndez en el quinto episodio. Es la novena vez en los últimos 11 juegos que el equipo no anota más de dos carreras. Terminaron de 9-1 con corredores en posición de anotar, con el único hit siendo un sencillo dentro del cuadro en el décimo que avanzó al corredor automático a tercera.

“Esta sensación apesta. No es una buena sensación”, lamentó el puertorriqueño Francisco Lindor. “Somos profesionales y tenemos que encontrar la manera de salir de esto. Tenemos que hacer lo que sea necesario para terminar arriba después de 27 outs, y a veces 30 outs. No es una buena sensación. Pero nadie aquí está bajando la cabeza. Todos la mantienen en alto y están luchando unos por otros”.

Es un momento tenso en el clubhouse de Nueva York. El ruido externo es difícil de ignorar, especialmente con una gran presencia de aficionados de los Mets en las gradas del Wrigley. La permanencia en la cueva de Mendoza ha sido un tema de interés durante esta racha, que ahora está empatada como la séptima peor en la historia de la franquicia desde 1962. Los líderes del equipo no quisieron entrar en ese debate.

“Esto es totalmente responsabilidad nuestra”, enfatizó Williams. “[Mendoza] no batea ni lanza. Hemos estado en muchos de estos juegos. Han sido cerrados. Él u otra persona no está afectando eso. Si no hacemos el trabajo, nadie más va a cambiarlo mágicamente. Él pone a los jugadores en buenas posiciones. Nosotros no estamos rindiendo”.

Lindor añadió: “Ha hecho un trabajo fantástico. Esto no es culpa suya. Se ha asegurado de que todos estén preparados. Cada coach está preparado. Tenemos la información, depende de nosotros. Mendy es nuestro hombre. Es nuestro líder. Está al mando y ha hecho un gran trabajo”.

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Pero la realidad es esta: solo tres equipos han perdido 11 juegos consecutivos en una temporada y aun así han llegado a la postemporada, los Gigantes de Nueva York de 1951, los Bravos de 1982 y, más recientemente, los Dodgers de 2017. Ningún equipo ha clasificado tras perder 12 o más seguidos. Los Mets (7-15) están empatados con el peor récord de Grandes Ligas. El hoyo que deben remontar es grande. No será más fácil, incluso cuando los dominicanos Juan Soto y Jorge Polanco, además de Jared Young regresen de sus respectivas lesiones.

Para un grupo con aspiraciones de Serie Mundial y una temporada muerta que incluyó incorporaciones de alto impacto como Bo Bichette, Marcus Semien, el dominicano Freddy Peralta y el cubano Luis Robert Jr., una derrota el martes significaría que este equipo tendría que hacer historia en las Grandes Ligas solo para ser uno de los seis conjuntos de la Liga Nacional que compitan por el banderín.

Aún es abril, pero esas probabilidades son imposibles de ignorar.

“Se va a hacer ruido. Mucho ruido”, exclamó Lindor. “Al final, todos aquí lo saben. Solo tenemos que mantenernos unidos, concentrarnos en lo nuestro y luchar.

“Tenemos un gran equipo. David Stearns armó un buen conjunto, pero esto demuestra que a nadie le importa eso. Tenemos que salir y hacerlo. … Es una mala sensación, pero tenemos que pasar la página”.

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