Cinco puntos clave de los Yankees durante una importante estadía en casa
This browser does not support the video element.
NUEVA YORK -- Cuando Gerrit Cole se suba al montículo del Yankee Stadium la noche del viernes contra los Rays, habrán pasado 569 días desde sus últimos pitcheos ante competencia de Grandes Ligas, realizados en un decisivo juego de Serie Mundial que preferiría no recordar.
Meses después, Cole abordó un vuelo comercial en Tampa, Florida, temiendo lo peor por su problemático codo derecho. Ahora, la rehabilitación está completa y, con rectas de tres dígitos nuevamente en su arsenal, luce como un as listo para impactar una lucha por el banderín.
“Lo que más espero es simplemente competir en el escenario más alto”, dijo Cole. “Tenemos un club de primer lugar viniendo aquí. Tienen el mejor récord de la Liga Americana, son un rival divisional, así que hay bastante en juego para un viernes por la noche en mayo”.
This browser does not support the video element.
Mientras los Yankees continúan esta importante estadía en casa, aquí hay cinco observaciones más desde el clubhouse:
El tema del campo corto
“Siempre fue el plan” que Anthony Volpe regresara como campocorto titular, confirmó el gerente general Brian Cashman durante la serie de abril en el Tropicana Field. Luego, el panameño José Caballero comenzó a ganar más tiempo de juego, convirtiéndose en una chispa ofensiva y en uno de los mejores defensores de la liga.
La fractura en el dedo medio derecho de Caballero abrió la puerta para el regreso de Volpe, y ahora los Yankees tienen un agradable dilema por resolver. Desde el inicio de la Serie del Subway ante los Mets, Volpe ha estado embasándose, conectando hits y jugando bien a la defensa.
¿Cómo acomodarán los Yankees el regreso de Caballero, posiblemente tan pronto como el viernes? Según los comentarios del piloto Aaron Boone el miércoles, no parece que los Yankees tengan previsto devolver a Caballero al rol de décimo hombre que originalmente imaginaron, al menos no por ahora.
“Se ha ganado el derecho de estar más seguido en las paradas cortas”, dijo Boone el miércoles. “En los primeros 41 juegos que disputó esta temporada, creo que estaba jugando como el mejor campocorto de la liga y haciendo muchas cosas para impulsarnos ofensivamente. Es importante reconocer eso, pero no hay duda de que su versatilidad también es de gran valor”.
Hasta ahora, los Yankees no han hablado con Volpe sobre jugar otras posiciones. Si mantienen tanto a Caballero como Volpe, Spencer Jones o Max Schuemann podría ser enviado a Triple-A Scranton/Wilkes-Barre.
This browser does not support the video element.
Aprobación concedida
Probablemente recuerden un famoso comercial de ropa para hombres que incluía el lema, “Te va a gustar cómo te ves. Lo garantizo”. Jazz Chisholm Jr. está disfrutando su nuevo estilo sobre el terreno y Giancarlo Stanton luce feliz de servir como el encargado oficial de vestuario de su compañero.
Desde la Serie del Subway, Chisholm ha estado usando uno de los pantalones del uniforme de Stanton para replicar un estilo clásico y holgado. Su rendimiento ha mejorado y Stanton, quien permanece en la lista de lesionados mientras espera una resonancia magnética más favorable sobre su distensión en la pantorrilla derecha, dijo que Chisholm puede seguir tomando prestados sus uniformes a rayas.
“Tienen jonrones dentro de esos pantalones”, exclamó Stanton. “Entonces, si yo no los estoy usando ahora, creo que él puede sacarles provecho”.
Las duchas de Austin
Cuando le pidieron evaluar su desempeño ofensivo hasta ahora, Austin Wells no se guardó nada: “Es terrible. Pueden leer los números. No está bien”. Wells quedó fuera de la alineación a principios de esta semana, siendo reemplazado por J.C. Escarra mientras intenta salir de su mal momento.
La reputación de Wells durante su paso por las menores era que batearía, aunque podía tener dificultades para mantenerse detrás del plato. Ese reporte ahora parece invertido, con Boone diciendo lo siguiente: “Espero más de él ofensivamente”.
Hasta el miércoles, Wells ocupaba el cuarto lugar en las Grandes Ligas en carreras salvadas por el arte de cuadrar pitcheos o framing de receptores (3), pero con promedio de .170 y OPS de .552, incluyendo apenas cinco carreras impulsadas.
“Como receptor, mi prioridad número uno es estar ahí para los lanzadores”, aseguró Wells. “Me enorgullece poder separar ambas cosas. Quiero estar ahí y embasarme cada vez que voy al plato, pero no sale nada bueno de llevarme eso a la defensa”.
Sosteniendo el bullpen
David Bednar desperdició un salvamento el domingo en el Citi Field, se escapó dramáticamente el lunes ante los Azulejos y luego el dominicano Camilo Doval pasó por una situación similar el martes. Puede ser entretenido de ver, pero no es sostenible durante un calendario de 162 juegos, subrayando problemas en el bullpen que realmente no deberían sorprender demasiado.
Incluso durante los Entrenamientos Primaverales, scouts y voces de la industria pensaban que los Yankees podían tener problemas para preservar ventajas. Su éxito inicial llevó a Boone a decir lo siguiente el 5 de mayo: “Creo que simplemente son mejores de lo que todos piensan”. Desde entonces, han comenzado a aparecer grietas.
Lo más preocupante es que Bednar ha estado lidiando con demasiado tráfico en las bases y no luce tan confiable como el año pasado, cuando registró efectividad de 2.19 y 10 salvamentos en 22 presentaciones tras ser adquirido a finales de julio.
“Los muchachos necesitan que haga mi trabajo”, dijo Bednar. “Definitivamente, hay muchas cosas que debo mejorar, pero al final del día es, ‘¿Lo hice o no?’ Así lo veo”.
No existe una solución sencilla dentro de la organización. El dominicano Carlos Lagrange podría ser eléctrico en un rol de relevo, pero los Yankees quieren seguir desarrollándolo como abridor. Si Max Fried estuviera saludable, un serpentinero como Ryan Weathers podría pasar al bullpen, pero el regreso estimado de Fried tras su contusión ósea en el codo izquierdo todavía está a varias semanas.
Un nombre potencial a seguir: Eric Reyzelman, quien ha sido una máquina de ponches en Doble-A Somerset y recientemente fue ascendido a Triple-A.
“No estamos jugando”
Finalmente, los observadores más atentos quizás notaron que Cole llevaba un Starbucks de cuatro espressos al PNC Field antes de subirse al montículo para su sexta y última apertura de rehabilitación en ligas menores, en la que alcanzó las 99.6 millas por hora con los RailRiders ante los Mets de Syracuse.
“No estamos jugando”, dijo Cole ese día.
Ya de vuelta en el Bronx, Cole se rio cuando le preguntaron sobre su orden de café. Dijo que el espresso es parte habitual de su rutina antes de lanzar y, al preguntarle desde cuándo lo hace, respondió, “Oh, desde hace unos 15 años”.
Eso nos lleva a sus tiempos universitarios en UCLA. Y sí, es muchísimo café fuerte. Con Cole de regreso en The Show este fin de semana, los baristas de Pittsburgh, Houston, Nueva York y cualquier otra ciudad deberían rendirle homenaje.